29 de mayo. Cañuelas, Argentina.

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Sorprendió a su papá haciendo restaurar la Siambretta que usó en su juventud

Una motoneta de 1954 perteneciente al carpintero Jorge Crespo estaba destinada a chatarra... hasta que su hijo decidió revivirla. Fotogalería.

Padre e hijo, felices con el resultado.

Padre e hijo, felices con el resultado.

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En la década del ´70 Jorge Crespo comenzó a realizar trabajos de carpintería a domicilio. Para desplazarse se valía de una Siambretta modelo 125 Standard de 1954, equipada con un carrito para los materiales y un canasto para las herramientas. Con los años pudo ahorrar, comprarse una camioneta y la motoneta quedó arrumbada en un rincón.

El hijo del carpintero, el arquitecto Jorge Luis Crespo, radicado en México, notaba con nostalgia cómo el óxido avanzaba sobre la motito cada vez que venía a visitar a sus padres, y es así que en 2019 decidió llevarla a un taller de restauración. El elegido fue “Nick’s Custom Garage” de Nicolás Mauro, ubicado en la calle Paraná 161 y Vélez Sarsfield del barrio Las Costas, el mismo barrio donde el Arq. Crespo pasó la mitad de su vida.

“La Siambretta estaba echándose a perder a la intemperie. Se había usado por última vez en 1985. Se la di a Nicolás sin demasiadas ilusiones, pero me dijo que la iba a dejar como nueva. Y la verdad es que hizo un trabajo extraordinario. Le encontró todos los repuestos originales. Quedó bellísima y además funciona, de hecho la usé para dar algunas vueltas” cuenta Jorge Luis a InfoCañuelas.

“De la moto original no quedaba casi nada útil, sólo pudimos salvar el motor, el cuadro, el piso y el baúl. Además del deterioro general, tenía muchísimas piezas faltantes por lo que fue necesario recorrer foros y grupos para obtenerlas. Si no fuera por el valor sentimental, no valía la pena la restauración” explica Mauro, un ingeniero mecánico (UBA) nacido en la ciudad de Buenos Aires y ahora radicado en Cañuelas.

Al cabo de un año de trabajo la pequeña moto quedó “de lujo”, como dice Crespo. Recuperó todo su brillo y elegancia con repuestos y accesorios originales, sin ninguna adaptación. Las piezas llegaron por correo a Cañuelas desde varias provincias argentinas y algunas desde Uruguay. El único cambio ostensible sobre el motovehículo fue el color: el verde oscuro fue remplazado por un oliva suave, muy similar al original de ese modelo.

El antes y el después en el taller del Ing. Mauro.

Crespo arribó al país a mediados de diciembre con motivos de las fiestas navideñas, ansioso por ver el resultado. Su papá no podría haber imaginado un mejor regalo de Navidad: “Cuando le llevé la moto, se le caían las lágrimas”.

La Siambretta -versión argentina de la marca italiana Lambretta- fue construida por la empresa nacional SIAM bajo licencia de Innocenti entre los años 1954 y 1967, casi en simultáneo a la aparición de la Vespa en Europa. Era 100 % industria nacional a excepción de las bujías, importadas por Bosch. En su tiempo recibió el apodo de “Pochonetta” debido a que su fabricación fue impulsada por el gobierno del general Juan Domingo Perón.

En su taller boutique Nick’s Custom, especializado en restauración, adaptación y personalización de vehículos, Nicolás también se encuentra ocupado en otra Siambretta modelo LD De Lujo, una versión avanzada que incluyó tapas laterales y mejoras estructurales.

“En los ´70, luego del cierre de la fábrica TUCASA, mi papá se quedó sin empleo y la Siambretta se convirtió en su vehículo de trabajo. Con el tiempo pudo progresar, comprarse una camioneta y la moto quedó olvidada. Me pareció una lástima que se perdiera” concluye Crespo, instalado en México desde 1994.

Si bien tiene un presente laboral muy alentador (acaba de concluir la construcción de un centro comercial de 70 mil m2 en Toluca, el proyecto edilicio más grande de la región) su sueño es volver a Cañuelas el día que se jubile y -por qué no- darse una vuelta por el barrio en la Siambretta.

Restauración de una Siambretta (Fotogalería)

Escrito por: Redacción InfoCañuelas