Volver a sección

| Cultura y eventos

Dos hermanos están recluidos en Italia y España a la espera de un pronto regreso a Cañuelas

Francisco y Juan Morettin se encuentran en dos de los países más castigados por el coronavirus. La angustia de sus padres a la distancia.

Francisco y Juan Morettin se encuentran en dos de los países más castigados por el coronavirus. La angustia de sus padres a la distancia.

Dos hermanos están recluidos en Italia y España a la espera de un pronto regreso a Cañuelas

 Juan y Francisco en Florencia.

Los hermanos Francisco y Juan Morettin, nativos de Cañuelas, se encuentran de hace casi 15 días cumpliendo una cuarentena estricta en Italia y España a la espera de que se levanten las restricciones y puedan volver a la Argentina.

Francisco, de 22 años, se encuentra en Barberino Val d'Elsa, un pueblito de 4 mil habitantes ubico a 30 km de Florencia, en el norte de Italia; mientras que Juan, de 25, está en Girona, en la región española de Cataluña. Francisco permanece recluido junto a su pareja, Martina Chiliutti, también de Cañuelas, en tanto que Juan está alojado en la casa de un amigo.

“La cuarentena se está pasando bien, por suerte estoy acompañado de mí pareja y se hace más llevadero. Ya van 13 días, casi que nos acostumbramos” relata Francisco en un contacto con InfoCañuelas.

Se radicó en Italia a fines de 2016 contratado como jugador de handball del club Lombardi de Benevento, al sur del país. Actualmente juega en el Pallamano Tavarnelle, en el otro extremo de la península, con contrato hasta el 20 de mayo. Una vez que finalice su vinculación, no sabe si estarán dadas las condiciones para regresar al país.

Barberino Val d'Elsa.

Barberino Val d'Elsa se destaca por ser un sitio arqueológico medieval, ubicado en la ruta real que unía Florencia y Roma. Se encuentra sobre una colina con extensos cultivos de viña y olivo. Hasta el momento el pueblo sólo registra dos casos de coronavirus, ninguno fatal. 

“Nuestra rutina ahora se basa en estar en casa y salir prácticamente nada a la calle, sólo cuando hace falta sacar la basura y una o dos veces por semana al supermercado. Cuando voy trato de hacer compra grande para salir poco. Al principio costo hacerse la idea pero no queda otra y es también una responsabilidad de cada uno” dice Francisco.

“La gente respeta aunque algunos no lo necesario. Con el correr de la cuarentena fueron cerrando cada vez más cosas y poniendo cada vez más restricciones. La semana pasada cerraron hasta los parques y bici sendas porque como los días están lindos la gente salía a caminar y ahora no se puede estar a más de 200 metros del domicilio si no es para ir al supermercado, farmacia o atender algún familiar. La situación acá en Italia es trágica. Al principio se tomó bastante a la ligera y eso empeoró exponencialmente todo”, añade el joven deportista.

Desde España, Juan expone un panorama similar. “Yo estoy en este momento en Girona, una ciudad bastante grande, y según percibo, está completamente paralizada la actividad comercial y laboral, excepto por los supermercados y hospitales. No se puede circular en la vía pública lejos del domicilio. La policía recorre la calle y, como me pasó en dos oportunidades, te paran para conocer tu domicilio y saber el motivo de tu salida.” 

“La gente está respetando mucho la cuarentena, y nadie sabe a ciencia cierta hasta cuándo va a durar. Las prioridad de todos es evitar el contacto con otras personas y extremar los cuidados de salud, porque cualquier enfermedad adquiere una gravedad mayor en este contexto”.

Juan Morettin y su padre integran la Banda Azzurra. Foto: Florencia Arsuaga.

El mayor de los Morettin viajó en enero para visitar a su hermano, amigos y hacer algunas vinculaciones a nivel musical (toca el saxo en la Banda Azzurra de la Sociedad Italiana local). Desde Florencia se trasladó a España unos días antes de que cerraran las fronteras y desde entonces permanece alojado en lo de un amigo, esperando novedades y buscando ayuda.

“Me cancelaron tres vuelos en los últimos doce días, con distintos destinos. Es una situación difícil porque nadie contaba con esto. Hay urgencias de todo tipo y es grande la cantidad de gente que está varada en distintos lugares del mundo. Lo que me toca es esperar. Mientras tanto, armarme de paciencia y permanecer aislado aunque se vuelva insoportable. Saludos a la gente de Cañuelas y cuídense mucho”.

Angustiados por la incertidumbre de no saber cuándo se reencontrarán con sus hijos, Silvano Morettin y Cristina Martínez mantienen un diario contacto con ellos por WhatsApp. “Tengo una mezcla de sensaciones: mi principal preocupación es que estén sanos y se cuiden. Es muy angustiante no saber cuándo van a poder volver. Las noticias son contundentes: no hay que moverse de ningún lado. La sensación de padre es extrañarlos y querer tenerlos al lado” dice Silvano.

Cristina, en tanto, les aconseja mantener la cuarentena a rajatabla. “Como mamá confío en que están cumpliendo con todas las medidas que han dispuesto ambos países. Lamento que esos países no hayan reaccionado antes con las medidas de aislamiento. Los sistemas de salud no dan abasto básicamente porque la población al principio no hizo caso”.

x