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Columnistas

El termotanque solar, un granjero comunitario

Son artefactos de gran eficiencia energética que aportan parte de la solución al cambio climático. Escribe: Sebastián Heredia.

 

Quizás un aspecto desconocido de la energía solar térmica son sus beneficios ambientales, es decir, su perfil ecológico. 

Como todo artefacto creado por el hombre, la fabricación de los equipos requiere una extracción de recursos naturales, consumo de energía, transporte, venta y distribución,  a esto se lo denomina huella de carbono. 

La gran ventaja del aprovechamiento de la energía solar a través de los artefactos tecnológicos sobre los otros artefactos radica en la prolongada vida útil que posee, 15 a 25 años, y el alto grado de eficiencia que ha logrado en la actualidad. Siempre y cuando esté bien dimensionado e instalado correctamente. De cumplir estos requisitos, los equipos para energía solar térmica entregan entre el 70 y el 100% de ahorro de energía para viviendas, hoteles, comercios y otros múltiples usos.

Como dijimos en un comienzo, todas las actividades que el ser humano realiza crean un impacto en el medio ambiente. A éste se lo llama “huella de carbono” y representa un índice de emisiones de dióxido de carbono por las actividades productivas de la vida  cotidiana, que transforman negativamente el medio ambiente. 

Es aquí donde entran en escena los termotanques solares. Estos no producen energía pero tampoco la consumen. Ellos “cosechan la energía del sol y la ponen a disposición del ser humano sin producir contaminantes”. Son granjeros ambientales. 


“Instalar un termotanque solar equivale, a lo largo de su vida útil, a plantar 650 árboles adultos...”
 


Al no consumir energía su huella de carbono sólo está relacionada con su etapa de fabricación y no con su uso diario. Aquí radica la principal diferencia con los artefactos tradicionales, adictos a la energía, y el termotanque solar. 

Todo lo expuesto, sumado al poco mantenimiento que los termotanques solares requieren, los coloca en la categoría de artefactos de gran eficiencia energética. En el caso en que además se encuentre correctamente instalado, un termotanque solar implica la No emisión de gases contaminantes. Si traspolamos todo lo escrito a beneficios ambientales, podemos concluir que instalar un termotanque solar equivale, a lo largo de su vida útil, a plantar 650 árboles adultos; que absorben cada uno aproximadamente 6 toneladas de CO2 (dióxido de carbono) por año.

La ingeniería del siglo XXI y los nuevos materiales han puesto a disposición del usuario final un artefacto tecnológico altamente eficiente, que crea una mejora sustancial en el clima y el medio ambiente de los hogares, barrios, ciudades y países. “Su termotanque solar es parte de la solución global al cambio climático”.

Sebastián Heredia
fotonenergiasolar@gmail.com
www.fotonenergiasolar.com.ar