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Con récord de pilotos y un homenaje a Nesprías se vivió la Octava Vuelta de los Tamberos

En el predio ferroviario de Uribelarrea se realizó una muestra estática de vehículos clásicos y antiguos. Fotogalería.

En el predio ferroviario de Uribelarrea se realizó una muestra estática de vehículos clásicos y antiguos. Fotogalería.

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Foto: Jorge Meji.

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Luego de dos suspensiones por razones meteorológicas, el pasado lunes 20 de noviembre se pudo concretar la octava edición de la Vuelta de los Tamberos, una prueba de regularidad organizada por la Asociación de Vehículos Antiguos de Cañuelas (AVAC) que reunió a medio centenar de autos -una cifra récord-.

El recorrido sumó un total de 98 kilómetros por caminos rurales con largada desde Cañuelas y arribo en el predio ferroviario de Uribelarrea.

Si bien en los días previos cayeron más de 60 milímetros que generaron cierta preocupación en la gente de AVAC, lo cierto es que los caminos estaban secos y en buen estado, lo que permitió completar la prueba sin contratiempos, más allá de algún vehículo que sufrió una falla de dirección y terminó en una zanja.

En la categoría de Autos Clásicos y Antiguos, los ganadores fueron Gabriel Gilardo y Carlos Gilardo, de Cañuelas, con su pick up Ford 1929. Completaron el podio Federico Maestu y Jorge Faraone, con una pick up Rugby 1924; y Agustín Dalzovo y Luciano Domici con un Ford T 1917, todos locales.

En la categoría de Baquets y Cupecitas los vencedores fueron Esteban Barreda y Lucas Barreda, de La Plata, con una baquet Ford A 1929. En el segundo puesto se ubicó otro binomio de La Plata, Carlos Berrutti y Javier Viudez con un Ford A 1930; mientras que en la tercera posición se ubicaron Roberto y Juan Andrade, procedentes de Virrey del Pino, con coupé Ford 1941. 


Dupla femenina que logró el primer puesto. Foto: J. Meji.

Se otorgó una copa especial a las duplas femeninas. En este caso el primer puesto fue para las cañuelenses Verónica Boccazzi y Agostina Giusto, al mando de un Ford A 1929. El segundo puesto fue para Alicia Coliguante y Mirta Santillán de Almirante Brown, quienes completaron el desafío en un Ford Falcon 1966.
 

El momento emotivo de la tarde fue el homenaje a Juan Carlos Nesprías, reconocido piloto del automovilismo nacional fallecido el 4 de octubre. Estuvieron su hermana Cristina (que embargada por la emoción prefirió no subir al escenario) y el mecánico Martín Veloso, mecánico y discípulo del querido “Grandote”.

Martín y Cristina llevaron a la muestra dos vehículos de la colección de Nesprías: un Plymouth 1929 y la “Negrita”, réplica exacta de un mítico automóvil de mediados del siglo pasado que fue corrido por Froilán González y luego por Rubén Roux. Nesprías lo diseñó y armó en forma artesanal con la ayuda de Juan Suárez (chapa), Martín Román (pintura), Gustavo Rasquetti (tornería), Carlos Iriarte (electricidad), Martín Veloso (mecánica), Bachi y Juancito (tapicería), Martín Belagardi (soldadura en aluminio del tanque de nafta) y Ariel Pierini (preparación del motor Chevrolet 1928).


El homenaje a Nesprías. Foto: Jorge Meji.

Veloso también aportó una variedad de fotografías y el buzo que Nesprías solía usar en sus tiempos de Turismo de Carretera.

Se sumaron el ex piloto de TC y amigo de Nesprías, Julio Colabello; y el kinesiólogo Fabián Pedutto, quien fuera copiloto de Carlitos durante algunas temporadas. Ambos se refirieron a la personalidad del homenajeado y al récord de velocidad -aún vigente- que consiguió en La Pampa el 7 de diciembre de 1986, cuando alcanzó los 257 kilómetros de promedio y 306 de velocidad final.

Unos 30 automóviles integraron la muestra estática que se desplegó bajo la sombra de los eucaliptos de la estación Uribelarrea. Entre las joyas exhibidas se destacó un Ford T 1918 que perteneció a la compañía La Forestal y que el vecino de General Las Heras Luis “El Vasco” Echegaray se ocupó de restaurar tras rescatarlo de un gallinero chaqueño. Con desbordante pasión y amabilidad Echegaray se ocupó de contestar preguntas y contar detalles del vehículo a la nutrida concurrencia de turistas que pasó por el evento.

 

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