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07 de julio. Cañuelas, Argentina.

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Otra vez viajar a Uribe fue un infierno: crecen las quejas contra el 88

Decenas de estudiantes del Don Bosco quedaron varados en la estación por modificaciones repentinas de Expreso Liniers. El municipio se reunió con directivos y el Gobierno nacional los intimó a sumar micros.

La Línea 88 en la terminal de Cañuelas. Foto: TodoMonte.

Los recortes de frecuencias que la empresa Liniers viene implementando en los ramales de la Línea 88 a Lobos y Monte volvieron a estallar este lunes en las primeras horas de la mañana, cuando decenas de alumnos de la Escuela Don Bosco de Uribelarrea se quedaron varados en la estación de Cañuelas.

¿Pero qué sucedió exactamente? Un 88 que llegó a la terminal cargado con chicos procedentes de las localidades de Ruta 3 que se dirigían al Don Bosco no continuó viaje hacia Uribelarrea, como era habitual. En consecuencia, estos pasajeros se quedaron demorados en la estación sin conexiones para viajar a Uribe porque el 502, que hace el servicio local, ya había salido repleto con otros usuarios.

Durante la tarde, el secretario de Gobierno del municipio, Mauricio Petre, y el concejal Fernando Abdo se reunieron con el apoderado de la firma, Marcelo Lapugnani, quien explicó que hasta la semana pasada el 88 continuaba con ese servicio hasta Uribelarrea para llevar a los alumnos hasta el colegio, pero que a partir de los nuevos controles implementados por el Estado nacional por medio de un sistema de GPS, esa línea está impedida de extender su recorrido hasta el interior del poblado.

Otra situación que se registró en los últimos días es una drástica reducción de frecuencias en los ramales hacia Lobos y Monte. Lapugnani atribuyó el problema a una nueva modalidad de liquidación de los subsidios por parte del Gobierno nacional (de un sistema de financiamiento por tramos se habría pasado a un esquema por pasajero), lo que, según el representante de la empresa, habría reducido enormemente la rentabilidad.

Como se recordará, la semana pasada Petre se reunió con Lapugnani a raíz de las quitas —también inconsultas y sin previo aviso— de los “rondines” de la local 502. En ese encuentro, el municipio sacó a relucir el contrato firmado en 2025, según el cual esa línea debe prestar un servicio cada 60 minutos de lunes a sábados y uno cada 120 minutos los domingos.

El jueves 1 la frecuencia del 502 comenzó a regularizarse y, en simultáneo, se profundizó el desaguisado en la Línea 88. Para los usuarios, muchas veces es difícil identificar a qué empresa pertenece cada unidad porque no están claramente identificadas.

Finalmente, la propuesta de Petre fue que, en los pocos días que quedan hasta las vacaciones de invierno, la 502 emparche el servicio con algunos micros de refuerzo a la mañana y en el horario de salida del colegio Don Bosco para facilitar el traslado estudiantil. Durante el receso se conversará sobre la posible quita de algunos servicios en horarios no pico para cubrir los momentos de mayor demanda.

Asimismo, la intendente Marisa Fassi envió dos cartas durante el día de hoy: una a la empresa ferroviaria para reclamar el restablecimiento del tren entre Cañuelas y Uribelarrea (suspendido desde hace más de un año por obras en el ramal que inhabilitaron la estación de Empalme Lobos).

La segunda carta fue dirigida a la Secretaría de Transporte para solicitar que se flexibilicen los controles sobre la 88 a fin de que pueda ingresar a Uribelarrea, al menos en el horario de mayor demanda estudiantil.

Intimación del Gobierno nacional

Como es sabido, por tratarse de un servicio interjurisdiccional, el control de la Línea 88 es resorte del Gobierno nacional. Ante una consulta de InfoCañuelas, una fuente de la Secretaría de Transporte dijo que efectivamente la Línea 88 redujo frecuencias y que ya se la intimó para que mejore la prestación.

“Esa línea está operando con menos unidades. La empresa ya fue intimada y sus directivos se comprometieron a reforzar el servicio”, advirtió la fuente consultada.
 

Escrito por: Redacción InfoCañuelas