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Educación

Réplica de alumnos y profesores del ISFD 107

Respuesta difundida en defensa de una docente del ISFD que fue cuestionada por otros estudiantes.

 Crédito: Google Street View.

En respuesta a un artículo publicado el fin de semana sobre las quejas de un grupo de alumnos en torno al desempeño de una docente del Instituto Superior de Formación Docente Nro. 107 de Cañuelas, Angela Steffe -en representación de docentes y "compañeres"- hizo llegar una carta a InfoCañuelas en defensa de las condiciones de la educadora.

La carta está dirigida a la estudiante que publicó la suya en InfoCañuelas.

Estimada compañera:

Este pasado 31 de marzo nos encontramos con una dolorosa nota en el portal de noticias local “Infocañuelas”. En ella se difama a una de las más prestigiosas educadoras que dicta clases en el ISFD 107.

Quienes suscribimos, Docentes, compañeres de los Profesorados de Lengua y Literatura (Lengua y su enseñanaza I y II, Práctica Docente I y II, Semiótica I, Teoría Literaria II y IV, Psicolingüística y EDI III) Educación Primaria (Las prácticas del Lenguaje I y II) repudiamos las injurias carentes de fundamentos y nos solidarizamos con la Profesora.

Todos hemos pasado por las frustraciones que usted describe a lo largo de la carrera. No es fácil cursar estudios superiores -sobre todo si la base de la Educación Secundaria no ha sido buena-. Es verdad que existe deserción, sobre todo en la modalidad de Lengua y Literatura, pero ¿es por uno, dos o tres profesores que arbitrariamente deciden truncar los sueños de los alumnos? ¿O más bien habría que decir que dicha carrera presenta parámetros a los cuales se debe llegar para sortear las distintas materias?

No es nuestra intención polemizar con el medio, pero el titular utiliza un enunciado asertivo y prescinde del encomillado para la construcción “malos tratos” y para el adjetivo “autoritarias” (con evidente valor modal) de la bajada. Asimismo, ante una pregunta del medio (¡que no se explicita!), usted manifiesta que “no se trata de una docente exigente sino que se caracteriza por sus malos modos, favoritismos y gestos despectivos”. Quienes la hemos tenido en alguna cátedra, solo podemos enfatizar su exigencia. En eso sí coincidimos todos -menos ud.-. Todo lo demás aparece como un comentario de “radio pasillo” que suele surgir de vez en cuando -sobre todo en época de parciales- y cuyo destinatario varía de acuerdo a la sensibilidad de cada estudiante. Por apego al decoro no expondremos una lista de aquellos que suelen encabezar los “rankings”.

Quienes hemos egresado del Profesorado de Lengua y Literatura queremos decirle que contamos con una sólida formación en la cual tuvo vital incidencia la docente que usted cuestiona -y muchos otros, por supuesto-. Más allá de las lecturas que puedan hacerse del operativo “Enseñar”, dado sus magros resultados, tener docentes así, debería ser motivo de orgullo. Quienes hemos podido sortear sus materias siempre nos llevamos el tranquilizador tesoro de haber aprendido mucho. No pierda usted la posibilidad de hacerlo. Ser Docente no es un trámite, ni una carrera contra el tiempo, es un proceso que a veces suele llevar un periodo más largo del esperado, lo cual no es descabellado, pues trabajaremos con las mentes de la futura sociedad y esa responsabilidad no es menor.

En suma, estamos para acompañarla en este trayecto si usted lo cree necesario, pero no consentiremos la idea de “correr” a aquellos profesionales que dotan de prestigio a la institución.