Volver a sección

Educación

Monóxido de carbono: Una familia de Cañuelas colabora en un proyecto para prevenir intoxicaciones

Estefanía Toddere y su beba lograron salvarse de los efectos del gas. Se sumó a la iniciativa del diputado Eduardo Bucca, que promueve una ley de prevención.

 Bucca, Estefanía y Ernestina en plaza San Martín.

El diputado Nacional Eduardo “Bali” Bucca presentó juntó a científicos del INTEMA-Conicet y de organismos científicos internacionales, un proyecto de ley que establece la obligatoriedad, tanto en la fabricación de artefactos a gas para uso doméstico, como para la readecuación de los existentes, de contar con una llave disyuntora de corte por presencia de monóxido de carbono (CO).

“Este dispositivo salva vidas. Tiene muchos años de investigación, de ciencia básica y aplicada, de inversiones del Estado y de las universidades que decidieron producir pensando en el bien común, en proteger la salud de la población. Estas intoxicaciones y muertes son prevenibles y evitables” expresó el legislador justicialista.

El proyecto prevé que estos artefactos cuenten con un sensor electrónico de CO del tamaño de un chip, que ya se encuentra diseñado y patentado por los científicos de INTEMA-Conicet, cuya señal es procesada por un circuito que cuando detecta concentración de CO produce una interrupción y corta el paso de gas. Este dispositivo se instala fácilmente en equipos de combustión a gas domiciliarios e industriales.

Según detalló el legislador, la intoxicación por monóxido constituye la causa más frecuente de envenenamiento tanto en nuestro país como a nivel mundial. Además de su elevada toxicidad, “es sumamente peligroso por no ser detectable mediante los sentidos, no anuncia su presencia y es letal”. En nuestro país se calculan “más de 250 muertes y 2000 intoxicaciones por año”.

De la presentación del proyecto en el Salón Blanco del Congreso participaron, entre otros, Elson Longo (Universidad Federal de São Carlos de Brasil), Juan Andrés Bort (Universitat Jaume I de España); Daniela Guerra (Embajada de Brasil en Argentina), Guillermo Elicabe (Director INTEMA Mar del Plata), Miguel Ponce (INTEMA-CONICET) y los diputados Fernanda Raverta (Frente para la Victoria-PJ) y Carlos Selva (Frente Renovador). También estuvo Valeria Gierratana, madre de las víctimas Agustina y Pilar.

“Si conseguimos aprobar esta ley, si conseguimos que no haya ni una víctima más, no sólo será importante para los argentinos, sino para todo el mundo” expresó Longo.


VISITA A CAÑUELAS

El diputado Bucca está recorriendo distintas ciudades para entrevistar a personas que se han intoxicado o a familiares de víctimas fatales del monóxido de carbono, con el objetivo de validar su proyecto legislativo y generar conciencia.

Es así que hace unos días durante una visita a Cañuelas entrevistó a la maestra jardinera Estefanía Toddere. En julio pasado, mientras se hallaban en un departamento de su familia en Palermo junto a su beba de 10 meses y su hermana Mili, se intoxicó con monóxido de carbono emitido por un calefón que tenía la ventilación obstruida. Las tres fueron salvadas por su esposo, Fico Baquero, quien había salido a hacer compras y las encontró desvanecidas al regresar

“Es un accidente muy común, pero en general no se toma conciencia. Lo que notamos es que la gente reacciona cuando le pasa a alguien que conoce. Como soy docente de jardín muchos padres comentaban ´le pasó a la seño´. Al conocerme se dieron cuenta de que era un tema realmente grave”, relató Estefanía a InfoCañuelas y destacó que en general las personas expuestas al monóxido de carbono se mueren. “Nosotros tuvimos suerte porque mi marido regresó rápido y nos encontró”.

Tras el accidente el papá de "Stefa" verificó toda la instalación del departamento y comprobó que el conducto de ventilación del calefón estaba tapado con un nido de pájaro. 

La joven docente destacó que un mal funcionamiento de un artefacto puede generar emisiones de CO de baja intensidad que gradualmente van dañando el organismo. “Hay gente que suele tener dolores de cabeza, náuseas y le echa la culpa a otra cosa. A la larga una exposición continua es tan grave como la exposición brusca y también te puede matar”.

“El accidente que sufrimos nos sirvió para tomar conciencia. No es que vivo asustada, pero soy más precavida. Ahora cada vez que salgo de caso cierro la llave del gas. Es algo que deberíamos hacer siempre, de la misma manera que ponemos la alarma”.