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| Educación

La escuela experimental Los Tilos abrió la pre inscripción para el ciclo 2022

El viernes 24 y sábado 25 de septiembre habrá una charla informativa en su sede del barrio Primero de Mayo.

El viernes 24 y sábado 25 de septiembre habrá una charla informativa en su sede del barrio Primero de Mayo.

La escuela experimental Los Tilos abrió la pre inscripción para el ciclo 2022

 Foto gentileza Los Tilos.

La comunidad de la escuela experimental “Los Tilos” de Cañuelas anunció la apertura de la preinscripción 2022 en sus niveles inicial y primario.

El próximo viernes 24 de septiembre a las 17 hs. y sábado 25 a las 11 habrá una charla informativa abierta en calle José Hernández 272 esquina y Maipú del barrio Primero de Mayo.

El encuentro será en el nuevo espacio construido por las familias y docentes que forman parte de esta propuesta educativa innovadora. Allí se compartirán los ejes fundamentales del trabajo pedagógico y el modo cooperativo con que se sostiene actualmente la escuela.

Los Tilos es un establecimiento público de gestión cooperativa que abarca los niveles inicial y primario. Basa su diseño curricular en el programa oficial de la Provincia de Buenos Aires pero con una modalidad propia de trabajo vinculada pedagógicamente al Instituto “Roberto Themis Speroni” de La Plata.

Declarada de interés municipal y emplazada en un terreno cedido por la Municipalidad, se caracteriza por una intensa participación de la comunidad educativa dentro de la Escuela y por respetar los tiempos de cada chico, recuperando la alegría del trabajo por el trabajo mismo.

Consultas: (2226) 518120; asociacioncivilescuelalostilos@gmail.com

ORÍGENES DE ESTA PROPUESTA EDUCATIVA

Los orígenes de las escuelas experimentales pueden remontarse al año 1958 cuando tres mujeres (Dorothy Ling, Nelly Pearson y Marta Bournichon) decidieron hacer una experiencia educativa que tenía especial interés en desarrollar un proceso que se iniciara a temprana edad y permitiera acompañar el desarrollo integral de los niños, y para ello crearon un Centro de Investigación Pedagógica en City Bell, La Plata.

La fundación de este Centro tenía por objetivo la realización de investigaciones en el campo de la educación teniendo como eje una escuela para niños e infantes, en la que se intentara “mantener viva y prolongar hasta la adolescencia la capacidad del niño para el juego imaginativo, la creación y recepción de imágenes artísticas, su visión cósmica de la totalidad y el paisaje mítico de su existencia”. A su vez, estaba en la intención de sus fundadoras que los niños supieran, por experiencia, que el modo de vida posible no es único y que existen otros con mucho más sentido y trascendencia. El haber podido pasar su niñez junto a sus hermanos y demás niños y adultos creativos, también ofrecería a los niños un punto de referencia para poder orientarse en cualquier momento de su vida.

Para lograrlo era necesario el adecuado empleo de imágenes artísticas en manos de adultos creativos interesados en su auto-conocimiento y desarrollo. Si bien las tres mujeres que fundaron este Centro no poseían credenciales pedagógicas, habían desarrollado su capacidad creativa. Ellas consideraban, basadas en pensadores como Krishnamurti, que para poder educar era necesario ante todo “estar vivos, saber vivir, y el verdadero educador (...) enseña por imagen, por presencia, gesto y actitud”.

IDEARIO DEL PROYECTO EDUCATIVO

La Escuela Los Tilos surge como propuesta en el año 2017 por iniciativa de un grupo de padres de Cañuelas, apoyados por maestros del Instituto de Educación Superior “Roberto Themis Speroni” de City Bell, buscando una escuela con un estilo organizativo y de gestión que promueva y realice desde la vivencia cotidiana, una pedagogía cuya estructura flexible y dinámica priorice la creatividad, el descubrimiento, la autonomía, el respeto, la tolerancia, la libertad, inherentes al mismo proceso de aprendizaje, construido por los que en él participan: niños, docentes, padres, y por extensión, a la misma comunidad.

“El modo de llevar a cabo la labor cotidiana en la Escuela tiene como fundamento, no siendo una escuela de arte, la tarea artística, y sabido es que el arte no es algo que se pueda expresar con palabras en su sentido literal. En cuanto al modo de trabajo, nunca la teoría se antepone a la práctica. No es posible enmarcar nuestra experiencia pedagógica en alguna teoría de la educación debido a que su misma génesis no está determinada por ninguna teoría particular, ya que a nuestro entender, constituiría una primera delimitación y cota a la libertad que la nutre, una de sus características esenciales. No obstante, el trabajo en la escuela permite apreciar que la propuesta engloba y considera esenciales aspectos y dimensiones de gran relevancia en torno al proceso de enseñanza y de aprendizaje considerada por muchas de las teorías pedagógicas contemporáneas en la que se sustenta la educación actual” explican desde la institución.

Foto gentileza escuela Los Tilos.

“A nuestras escuelas las constituyen alumnos y maestros, no hay otro personal además del docente, esto significa que toda tarea necesaria para la marcha de la Escuela es hecha o bien por un maestro o bien por un alumno. Debido a esto, estas escuelas se caracterizan por estar integradas por un equipo docente en el que los maestros rotan y se turnan en las diversas actividades escolares diarias: dar clases, estar a cargo de la biblioteca, limpieza, cuidado de la escuela y portería. A su vez, esto implica que las escuelas no tienen porteros, sólo docentes. La designación de un director no es más que una mera formalidad a los fines de gestionar aspectos organizativos, pedagógicos, administrativos -propios de toda institución educativa- pero que en nuestra escuela se co-gestionan, de esta manera en el interior de las instituciones todos los maestros tienen las mismas responsabilidades en cuanto al valor de su trabajo, la participación en la toma de decisiones, la búsqueda de consenso, entre otros.”

“El trabajo que se realiza es posible porque se lleva a cabo en pequeña escala; nuestras escuelas son pequeñas, cada docente trabaja con grupos de máximo quince alumnos optimizándose así la propuesta educativa. La pintura, la poesía, la música, la danza y el teatro, como distintas manifestaciones del arte y de la capacidad creadora del humano, están presentes diariamente en la Escuela, y más aún, son el sostén de todo el trabajo que maestros y niños realizan. Dentro de este contexto se desarrollan todas las áreas curriculares.”

“En el arte y no en la técnica está el trabajo, del mismo modo que lo encontramos en el camino andado, en el proceso de enseñanza y de aprendizaje y no solamente en el resultado. La actitud de los más pequeños es la que nos guía en este sentido: una total entrega en la realización de una pintura, poniendo el acento en el proceso y no en el resultado. Los alumnos más grandes pueden “preparar” durante un tiempo extenso una obra de teatro, obra que representarán tal vez sólo una vez. Lo que “vale la pena” es el trabajo, lo que se hace momento a momento y el resultado se valora como una parte más de ese trabajo.”

“Del mismo modo, no se plantea a los niños y niñas la idea de que van a aprender algo en determinado momento. La propuesta del maestro es siempre la de hacer algo: cantar, bailar, leer, hacer matemáticas, etc. Es justamente en el transcurso de ese hacer que el aprendizaje se realiza, pues todo aprendizaje en la Escuela tiene que ver con la experiencia directa con el concepto. Sólo en los grados superiores, cuando no puede la experiencia llevarse a cabo dentro de la Escuela -por las características mismas de los contenidos-, el maestro cuenta, relata, comparte lo leído sobre algunos temas que a él -al maestro- le resultan particularmente interesantes -es decir significativos en tanto aprendizajes para los niños-, de la misma manera que propone diferentes obras para su lectura.”

“¿Cómo puede ser posible que los niños aprendan a leer si nadie les enseña? “Aprenden” a leer por el interés que les despierta la palabra escrita. Aprenden a leer porque leen desde el comienzo carteles con sus nombres, con nombres de animales, con poesías, etc. Aprenden a leer porque hacen juegos con palabras escritas. Todo esto desde que ingresan a la Escuela a los tres años; cada uno lee a su tiempo; ninguno de los chicos se verá “apurado” por el maestro para que lea, ya que leer debe ser algo deseado por el niño y no impuesto por el adulto.”

“Así se aprende todo en la Escuela: las matemáticas, contando desde pequeños, sumando, restando, resolviendo problemas de ingenio; la historia, escuchando relatos mitológicos, vida y costumbres del pasado; la geografía, mirando, dibujando y pintando mapas, escuchando relatos de viajeros, entre otros.”

“El material con el cual se trabaja es siempre muy cuidado: las versiones de cuentos o novelas son siempre originales y nunca adaptadas; si se trata de ver fotografías, han de ser de máxima calidad, al igual que los elementos de pintura (óleos pasteles, témpera, pinceles, fibras). Los maestros no utilizan para el trabajo el material que es diseñado especialmente para niños, ya que éstos, generalmente, están pre-elaborados y focalizados en determinadas temáticas. Al respecto desde la escuela consideramos al niño como un ser capaz de interesarse vivamente por distintos temas; por lo que resulta muy importante esta modalidad de trabajo, ya que posibilita abordar todas las temáticas, despertando la curiosidad natural del niño y dando continuidad a la búsqueda.”

“El trabajo en la Escuela tiene como última actividad el canto y la danza, que se realizan en una gran rueda de la que participan todos los chicos y maestros compartiéndose en esos momentos una galletita o pan, según la ocasión. Mientras se baila, un maestro va llamando a los chicos cuyos padres han llegado a retirarlos y así -sucesivamente- todos regresan a sus casas.”

“Ya sin alumnos, los maestros comparten un té o un almuerzo durante el cual intercambian opiniones y conversan acerca de los chicos, del trabajo en general o particular, en fin, de todos aquellos temas que la marcha de la Escuela requiera. Es en estos momentos en los que se realiza la evaluación, que siempre es conjunta y global; no existen las calificaciones ni los boletines. Cuando los maestros o los padres tienen algo para decirse, se concierta una entrevista y, en ese marco, se conversa aquello que es necesario o se cree conveniente.”

“Por ello, la formación de los maestros también es singular. La mayoría de ellos son egresados del magisterio del Instituto Roberto Themis Speroni de City Bell, donde se recibe una formación de cuatro años con prácticas y residencias en las escuelas que se enmarcan dentro de esta propuesta. El tipo de Formación Docente es acorde a los principios y espíritu de la propuesta y a las tareas que deben desarrollar en las escuelas. Se forma a docentes en el desarrollo de su capacidad creadora innata para que después puedan acompañar este proceso con los niños. También pueden ser maestros de estas escuelas otros profesionales, padres o no, que hacen una adscripción en las escuelas, cuya duración es de entre seis meses y un año, y está acompañada por distintas lecturas de formación e información, observaciones de clases y asistencia a los talleres que brinda la escuela. El título expedido por el magisterio de City Bell es válido para dar clases en cualquier escuela del sistema nacional de educación, mientras que para enseñar en una de nuestras escuelas, los docentes egresados de los magisterios tradicionales, deben realizar la adscripción. Los maestros de estas escuelas siempre son designados por el claustro docente de la institución.”

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