29 de agosto. Cañuelas, Argentina.

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Una docena de preguntas a Miguel Montes, autor de Empalme Lobos, la obra que llega a Cañuelas en septiembre

Una bicicleteada por caminos rurales de Lobos y Cañuelas es el ámbito en el que tres hombres se aferran a la amistad a pesar de todo.

Miguel Montes, autor de Empalme Lobos.

Miguel Montes, autor de Empalme Lobos.

El 6 de septiembre debutará en el Teatro Italia (Del Carmen 462) la obra Empalme Lobos, con texto del neo-cañuelense Miguel Santiago Montes y dirección de Andrés García Dietze y Silvina Bailo. Hablamos con Miguel a propósito de este estreno y de una producción que excede lo teatral.

Fabián: Miguel, en 2023 publicaste tu primer libro, Promesas sin destilar (Ediciones Murmullo), un hermoso libro que disfrutamos y recomendamos, en el que cada uno de los doce cuentos comienza con esa antigua y mágica fórmula: “Cuentan que…”, y este año tu obra de teatro Empalme Lobos se presentó en Ciudad de Buenos Aires y en varias localidades de la Provincia, ¿se está haciendo realidad para vos el sueño de la escritura? Y de paso, contanos: ¿cómo te iniciaste en la escritura?

Miguel: Qué lindo que lo primero que mencionás sea la publicación del libro Promesas sin destilar, ya que vos fuiste mi compañero en el Taller de Corrección Literaria coordinado por Claudia Cortalezzi, en la Biblioteca Popular D.F. Sarmiento. En ese espacio fui dándole forma y puliendo cada uno de los relatos que componen el libro. Ese recorrido fue transitado junto a vos, Claudia por supuesto, y mis compañeras y compañeros del Taller. Sin la complicidad del grupo, sin sus devoluciones, esos relatos serian otra cosa.

Posteriormente Empalme Lobos también surge de un Taller en la Biblioteca. El de Dramaturgia coordinado por Marina Jurberg. Y nuevamente me apropio de un espacio de intercambio y formación, construido junto a mis compañeras y compañeros, en el que poco a poco va apareciendo el texto teatral de la obra. Con esto quiero decir que “estoy haciendo realidad el sueño de la escritura”, en el sentido de descubrir que, si bien escribir es un acto solitario, la motivación, el poder sostenerlo, el entusiasmo, en mi caso lo encuentro de forma colectiva.

Fabián: Vamos a la obra. ¿Por qué “Empalme Lobos”? ¿Cómo nació la idea? 

 Miguel: “Empalme Lobos” surge de una bicicleteada por un camino rural desde Cañuelas hasta Uribelarrea, junto con dos amigos que conozco hace treinta años. Tres amigos promedio cincuenta, transitando un camino desconocido para el cual tampoco cuentan con mucho entrenamiento. Las cosas que van surgiendo de las charlas, los imprevistos, el cansancio que se va manifestando al final de la travesía. Algunas de esas imágenes fueron la semilla del texto teatral.

Fabián: En la plaza de Cañuelas, Ferchu, un flaco que te ve pasar, te para y te dice: Vos sos Miguel, el de la obra de teatro que se va a estrenar acá, ¿no? No le mentís. Y él te cuenta que tiene que hacer un trabajo práctico para el cole, y que vos le venís al pelo. No entendés nada y sin embargo no salís corriendo. Y él entonces saca un papel arrugado del bolsillo y te lee: Uno, Elegir una obra de teatro. Dos, ¿de qué trata y de qué habla la obra? Ayudalo a Ferchu con la segunda, Miguel, él acaba de sacarse un diez con la Uno: ¿Qué le decís? 
 


Fabián: Contanos algo sobre el director de la obra, sobre los actores, sobre quienes laburaron y laburan para que saliera entonces y salga cada vez a escena. Quiénes son, de dónde, cómo se encontraron…

Miguel: El primer boceto de Empalme Lobos lo compartí con muy poca gente, que obviamente me interesaba su mirada y devolución. Entre ellos se lo di a Andrés García Dietze, también amigo desde hace treinta años, y la persona que conozco más vinculada al mundo del teatro. Dos meses después estábamos con Andrés y otros amigos compartiendo unas pizzas y unas birras en Güerrín, en Buenos Aires. Hasta ese momento Andrés no me había mencionado en ningún momento la obra, algo tremendo para los niveles de ansiedad que manejo. Pero en esa sobremesa me empezó a hacer una devolución brillante, y me propuso llevar adelante la puesta y dirigirla. Para los dos ese proyecto significaba un debut, Andrés dirigiría por primera vez mi primer texto teatral. Ese fue el principio de lo que van a ver el sábado 6 de septiembre en el Teatro Italia. 

Con Andrés nos formamos como actores en el mismo espacio, nuestro maestro fue Gonzalo Hurtado. La co directora, Silvina Bailo, también compartió el mismo espacio, la encargada de la gráfica y el arte, Nora Monkman, también, el encargado del sonido y la música, Guillermo Pesoa, también, el encargado de la escenografía y el arte, Federico Hurtado, es el hermano de Gonza. La productora, Anabella Llanos, es la pareja de Andrés, y se conocen con mi pareja, Natalia, desde el jardín de infantes. 

Con esto quiero decir que el montaje de esta obra fue también un gran reencuentro de gente muy querida, con una historia en común, en donde pudimos volver a entusiasmarnos y a darle forma a lo que cada uno sabe hacer en post de un objetivo en común. 

Punto Fijo Teatro es principalmente un grupo de amigos, y yo creo que eso se nota fuera y dentro del escenario. Con Claudio Amato, Federico Ibarra y Darío Set, los actores, no teníamos un vínculo previo, pero fueron los que más se entusiasmaron a la hora de leer el texto y querer participar del proyecto. Después de un años de ensayos, veinte funciones en Buenos Aires, y ahora la gira que estamos haciendo por algunas localidades del interior, ya son parte de este vínculo que te mencionaba. Principalmente somos un grupo humano hermoso, no sé si con eso alcanza, pero sí sé que eso es lo que nos sostiene. 

Fabián: ¿Cuál fue tu experiencia con los ensayos, con la “traducción”, “conversión” de tu texto a actuación?

Miguel: Yo no transité el proceso de puesta junto con los directores y actores. Cuando ya llevaban casi un año de ensayos, se hizo en una sala de Buenos Aires una función para unos treinta invitados, para mostrar el proceso del trabajo en el que estaban. 

Fue muy fuerte para mí. Es como plantar una semilla y fantasear con el color, la forma, la textura que tendrá ese arbolito sin verlo crecer. Cuando uno vuelve al lugar en donde plantó la semilla se da cuenta que un montón de factores externos: Clima, temperatura, tipo de suelo, heladas, lluvias, secas, etc., fueron moldeando ese arbolito, y que nada tiene que ver con lo que uno como autor imaginaba. Ese proceso de aceptación y entendimiento lleva tiempo. Por lo menos esa es mi experiencia de padre primerizo con el proceso de puesta. 

A medida que sumábamos kilometraje con la obra yo pude ir entendiendo, soltando, confiando, al punto de poder desapegarme de eso que se alguna vez escribí.
Hace pocos volvimos de un encuentro interprovincial de Teatro, en Teodelina, Salta Fe. Para mí fue muy revelador sentir, después de la función, que había transitado la obra con un gran disfrute, al punto de olvidarme en gran parte de que lo que sucedió esa noche que lo había escrito yo. Fue maravillosamente liberadora para mí esa experiencia. 

Fabián: Empalme Lobos viene a Cañuelas, pero ¿antes? ¿Dónde, cuándo se estrenó? ¿Cómo fue el estreno para vos? ¿Qué sensaciones tuviste, como autor del texto?

Miguel: El estreno fue el sábado primero de marzo de este año en el Espacio Callejón, en Buenos Aires. Fue muy fuerte, porque es en ese momento que la obra cobra sentido, cobra vida. Es con la presencia y la complicidad de los que fueron a verla cuando uno siente que todo el trabajo previo valió la pena, que la magia sucede. Eso es tremendamente poderoso. 

Como autor, como te decía antes, es un aprendizaje constante. Entender que un proceso de puesta es un territorio profundamente inestable, y que la única forma de llegar a algún lado es aprendiendo a ser flexible, confiando, soltando, entusiasmándose con el trabajo propio y el de los demás. 

Es un acto de Fe, utilizo esta palabra abstrayéndome de toda connotación religiosa. Para mí es un acto de Fe el hecho de transitar a ciegas una buena parte del recorrido, sin mapas, ni brújulas, ni GPS, y seguir avanzando a tientas, confiando en que en algún momento va a haber un pequeño destello de claridad que finalmente devele ese paisaje oculto. 

Por eso ahora siento tanto respeto, y estoy tan agradecido a todas y todos los que pusieron el cuerpo. Horas y horas de trabajo, horas y horas de ensayos, horas y horas de sus vidas, para hacer que Empalme Lobos sea un ser autónomo. 

Empalme Lobos. Foto gentileza @estebanwidnicky

Empalme Lobos. Foto gentileza @estebanwidnicky

Fabián: Y después del estreno, ¿qué recorrido siguió la obra? ¿Por dónde anda ahora?

Miguel: Después de veinte funciones consecutivas, desde marzo hasta mediados de julio, todos los sábados en el Espacio Callejón, la obra hizo dos funciones el Salto, Buenos Aires, estuvimos seleccionados para participar del Encuentro Interprovincial de Teatro Teodelina 2025, en Santa Fe. El sábado 06/09 a las 20hs. estaremos en el renovado Teatro Italia de Cañuelas, el lunes 23/09 vamos a estar haciendo una función en el auditorio de la Fundación SAGAI, en Buenos Aires, y el viernes 26/09 a las 21hs. vamos a estar en el Teatro Italiano de Lobos. Esa es la agenda confirmada hasta el momento.

Fabián: Vi la obra, lo sabés, me gustó muchísimo. Antes de que me sentara en mi lugar en el teatro, ya me había enganchado, y esa conexión con lo que sucedía en el escenario no decayó nunca hasta el final; de hecho, duró hasta unos minutos después de los aplausos, te diría. Sé que a otros les pasó lo mismo. ¿Es algo que te salió así, nomás, o fue algo que buscaste de un modo decididamente preciso con tu escritura? ¿Cómo lo lograste, Miguel?

Miguel: Antes que autor, soy un ávido lector, un fanático del cine, de la fotografía, un adorador del teatro, no podría vivir sin música. No sé cómo “se logra” algo, si puedo reconocerme influenciado por todo este entramado de expresividades que hacen que me mueva no sabiendo muy bien lo que quiero, pero sí lo que no quiero. 

Celebro lo que decís que te pasó cuando fuiste a ver la obra, y me alegra que haya podido conectar rápidamente con esa sintonía cuando entraste al espacio, y que después de la función esa ficción haya quedado rumiando en tu cabeza.  Sin duda eso es lo que intentamos, por eso es tan lindo saber que en tu caso sucedió.

Bernardo Bertolucci, director de cine italiano, decía algo así: “Mi cine no busca espectadores, busca cómplices”. Lo mismo nos pasa a nosotros con la obra. Lo que pretendemos es establecer complicidades, que cada una y cada uno de los que comparten ese momento de ficción pueda transitar junto con los personajes esa bicileteada rural. No es nuestra intención la de contar un cuento cerradito, con introducción, nudo y desenlace, ni que la obra sea una abstracción, eso tampoco. Lo que intentamos es de evocar en vez de contar, de que los silencios hablen, de poder sugerir en vez de mostrar, de abrir espacios para los interrogantes, de desplegar múltiples capas de sentidos, de expandir ese juego compartido. 

Fabián: De todas las opiniones y comentarios que escuchaste o leíste sobre la obra, hay alguno o algunos que te hayan llegado más. ¿Cuál/es?

Miguel: Me acuerdo de una de las reseñas que nos hicieron en IG @eslacuartapared que a mí me gustó mucho. Eso es lo que tiene escribir teatro, a diferencia de un libro, que te van llegando devoluciones todo el tiempo, después de cada función. En los debates hermosos de sobremesa, yo me nutro mucho de eso, descubro nuevos sentidos que no los había pensado como autor, siento que ese texto está vivo, que forma parte de un intercambio muy poderoso. 

Transcribo el principio de esta reseña del IG que te mencioné: “Empalme Lobos es una obra sutil, fresca, simple (en el mejor sentido de la palabra). Se deja llevar por ese teatro que no exige mucho más que (ni más ni menos) un buen dispositivo escénico, un guion amable y certero, un buen uso de la metonimia, y actores que saben pararse en escena. Es una obra que nos demuestra que en el escenario menos es más, y que para llegar a las mentes y almas de los espectadores la simpleza al servicio de la creatividad es pura potencia…”

Fabián: ¿Significa algo en especial para vos que Empalme Lobos se presente en Cañuelas, y en particular en el renovado Teatro Italia 1891 de la Sociedad Italiana?

Miguel: Sí claro, significa un montón. Para nosotros es un orgullo inaugurar la nueva agenda teatral de un lugar con tanta identidad histórica y cultural. Un verdadero patrimonio de nuestra ciudad. Esperemos poder darles una gran función, les puedo asegurar que venimos gestionando y trabajando con muchísimo compromiso para que así sea. Y principalmente esperamos que la comunidad cañuelense nos acompañe esa noche, que podamos ser parte de un acontecimiento por fuera de lo ordinario, o sea, extraordinario. 

Fabián: ¿Estás trabajando en algo nuevo? ¿Narrativa? ¿Teatro? ¡No nos escondas nada, Miguel!

Miguel: Si, actualmente estoy escribiendo un monólogo que podría decirse que etapa en la etapa de corrección, con la tutoría a mi profe de dramaturgia, Marina Jurberg. Posterior a Empalme Lobos, escribí una segunda obra que se llama Fábula de estación. Esta obra transcurre en un vagón de tren, los personajes son animales, por eso fábula, y los textos son en rima, o en diferentes formatos de sonetos. Todo en un tono medio absurdo. Para mí el humor es un elemento fundamental a la hora de escribir. 

Esta obra está en su incipiente etapa de ensayo junto con el grupo cañuelense “Acción Colectivo Teatral” que dirige y coordina Gema Tocino. En este proyecto, además del texto, me voy a animar a co dirigirla junto con Gema, algo que tenía ganas desde hace un tiempo. Estamos muy entusiasmados con este proyecto desde lo territorial, ya que es una puesta en donde todos los integrantes pertenecemos a esta comarca cañuelense.
La narrativa siempre está, pero en este presente seguiré intentando escribir textos teatrales. Ahora el taller de Dramaturgia de la Biblioteca se reformuló por uno de Escritura Creativa.

 A mí me dan la licencia de poder continuar en ese espacio escribiendo dramaturgia, lo cual es un alivio porque, como dije anteriormente, lo grupal es fundamental para mis procesos de escritura.

Fabián: Si no estás cansado de repetir otra vez la respuesta a la pregunta que te habrán hecho muchas veces: ¿cuándo, desde dónde, cómo llegaste a Cañuelas? ¿Qué te gusta de acá?

Miguel: No me cansa, no, porque la verdad no me hacen mucho esa pregunta… Con Natalia, mi pareja, nos mudamos a Cañuelas hace dieciséis años. Para los que no lo saben, además de escribir, soy Comisario de a Bordo en Aerolíneas Argentinas. En el momento que nos mudamos yo volaba en el área de Internacional, con lo cual Ezeiza era mi punto de partida y llegada, y estratégicamente Cañuelas me quedaba bien. Natalia es de Daireaux. Cuando decidimos que queríamos tener un hijo, ambos coincidimos que no nos queríamos quedar en Buenos Aires, así surgió Cañuelas. 

Hoy en vez de uno, tenemos dos hijos. Santiago de quince y Julia de doce. Ellos sí son cañuelenses de pura cepa. 

Lo que me gusta de acá es lo que tantos porteños exiliados venimos a buscar. Que mi hijo adolescente pueda ir y venir de la Escuela Técnica caminando solo, que se encuentre con sus amigos, o se vaya a jugar al futbol con total autonomía. Establecer lazos, que nos conozcamos, poder sentir que puedo llevar una vida menos alienada, menos violenta, menos ruidosa. Poder ir y venir de los ensayos, o al taller de la Biblio en bici. Ser parte de un entorno que me incluya, que no me repela. Esas podrían llegar a ser algunas de las cosas por las que me gusta vivir acá.

¡Gracias, Miguel! Y que conste que no te pregunté acerca de qué cuadro sos, ni vos tuviste que descubrirnos orgulloso tu alma con camiseta de cuervo para responder. No quedaría nada bien en una entrevista sobre teatro y literatura.
 

Presentación en el Teatro Italia


La obra: Empalme Lobos
Autor: Miguel Santiago Montes
Dirección: Andrés García Dietze y Silvina Bailo 
Actúan: Claudio Amato - Federico Ibarra - Darío Set

Sábado 6 de septiembre de 2025, 20 hs., en Del Carmen 462

Entradas: $15.000,-
Reservas: Oscar 1140233923 / Mariela 2226 684079
Punto fijo: 1154627671 / 1161885656
Alias: teatro.italia (enviar el comprobante a alguno de esos teléfonos)  
Info sobre la obra en el Instagram del grupo @puntofijoteatro

Escrito por: Fabián Rossini