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Cultura y eventos

Nació Jaho, séptimo hijo varón de la familia López Ramallo

Sus padres iniciará el trámite para inscribirlo como ahijado Presidencial.

 Jaho pesó

El 7 de febrero en el Hospital Angel Marzetti nació Jaho Martín, el séptimo hijo varón de Natalia Ramallo y de Alexis Martín López, familia residente en el barrio Sarmiento de Cañuelas.

Jaho, que nació por cesárea y pesó 4,350 kg., se encuentra en perfecto estado, junto a sus hermanos Nicolás, Ramiro, Uriel, Kevin, Gael y Gadiel. Nicolás, el mayor, tiene 19 años.

Felices con esta noticia, familiares de Jaho anunciaron a InfoCañuelas que iniciarán los trámites para inscribirlo como ahijado presidencial.

La Ley 20.843 de Padrinazgo Presidencial prevé que el séptimo hijo del mismo sexo, varón o mujer, sin límite de edad, recibirá una beca para cursas sus estudios en cualquiera de los niveles del sistema educativo nacional en establecimientos oficiales (públicos o privados).

En 2016 el gobierno Nacional designó a Mariana Iparraguirre como subcoordinadora de Padrinazgo/Madrinazgo Presidencial. Es el área que se ocupa de las inscripciones y otorgamiento de las becas.

El último caso registrado en Cañuelas data de 2016. El 22 de marzo de ese año, en la Clínica Monte Grande, nació Valentino, el séptimo hijo varón de Marcelo Maderna y Lilian Rivas. Fue bautizado al año siguiente en la capilla Desatanudos por Alejandro Delorenzi con la presencia del edecán presidencial Martín Miguel Gómez, enviado en representación del presidente Mauricio Macri.



Natalia, Jaho y dos de sus hermanos.
 

LEYENDA DE ORIGEN RUSO

El beneficio del padrinazgo presidencial nació del mito eslavo del ‘lobizón’, la creencia de que el séptimo hijo varón, al llegar a la adolescencia, se convierte en hombre lobo durante las noches de luna llena y la séptima hija mujer en Vid'ma (bruja). En la Rusia de los zares se procuró salvar esos niños del abandono y el escarnio otorgándoles la protección imperial.

El primer caso registrado en Argentina data de 1907, cuando el presidente José Figueroa Alcorta aceptó apadrinar a José Brost, de Coronel Pringles, hijo de alemanes del Volga. Durante la última presidencia de Perón se legalizó esta tradición que ya estaba dada en la práctica. María Estela Martínez de Perón la convirtió en Ley el 28 de septiembre de 1974, extendiendo el beneficio a las séptimas hijas mujeres.

Según la resolución, los padres pueden optar por el padrinazgo del primer magistrado y la Casa de Gobierno debe encargarse del hacerle llegar al bebé una medalla y un diploma. También contempla el otorgamiento de una beca para solventar los estudios primarios y secundarios.