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Columnistas

Los dos proyectos en pugna

El Frente de Izquierda de Cañuelas y su visión del panorama electoral. Escribe: Juan Martín Barbas.

En poco menos de dos meses habrá elecciones primarias a nivel nacional, provincial y municipal. En las mismas, solamente disputaran dos proyectos políticos: de un lado, el Frente de Todos y Juntos Por el Cambio, que con sus matices insisten en gobernar pagando al FMI, asegurando las ganancias de los grandes empresarios, y acordando con los personajes más oscuros y reaccionarios que haya disponibles; del otro lado, el Frente de Izquierda - Unidad, que propone una verdadera alternativa para salir de la crisis, sin que sean los trabajadores y los sectores populares los que tengan que pagar los costos de la misma.

¿De qué crisis hablamos? De la crisis en la cual está sumergido el país luego de cuatro años de gobierno de Macri. Un 10,1% de desocupación, que se eleva hasta el 22% si consideramos los subocupados. Niveles de trabajo en negro cercanos al 50%, inflación interanual de casi un 60%, una moneda fuertemente devaluada y catorce millones de argentinos en la pobreza. Sumémosle un endeudamiento, durante estos cuatro años, superior a los ciento ochenta mil millones de dólares, y tendremos reunidos a buena parte de los elementos que explican por qué el macrismo no debe seguir gobernándonos durante un periodo más.

“¿No será entonces, que hay que votar al cristinismo?”, podrá preguntarse honestamente algún trabajador. A lo que respondemos que no, aunque compartimos el masivo repudio a la gestión de Cambiemos. 

¿Por qué? Porque un triunfo de la formula Fernández - Fernández no significará un cambio sustancial de la orientación con la cual viene gobernando Macri. A viva voz, asesores y candidatos del cristinismo ya han anunciado que van a negociar con el FMI, con el objetivo de poder seguir pagando una deuda ilegitima, fraudulenta, y que sólo sirvió para sostener la especulación financiera. Respecto a las empresas prestadoras de servicios públicos, que hace años vienen enriqueciéndose a costa del usuario, la idea es no tocarlas y garantizarles vía subsidios las mismas ganancias exorbitantes que tuvieron durante doce años de kirchnerismo. Iguales garantías pueden esperar los pooles de siembra, las petroleras, las megamineras, y los bancos extranjeros, que fueron los sectores con mayor rentabilidad bajo un gobierno supuestamente nacional y popular. ¡Si los candidatos del Frente de Todos hasta han reconocido la necesidad de impulsar una reforma laboral!, que tal como sabemos, nunca beneficia a los trabajadores. 

¿Puede esto sorprender a alguien? Claramente no. ¿Qué otra cosa podía esperarse de quienes integran las listas de los Fernández? Intendentes corruptos; gobernadores que manejan sus provincias como si fueran feudos; católicos reaccionarios partidarios del aborto clandestino; los responsables del asesinato de Kosteki y Santillán; menemistas conversos (¡el propio Alberto Fernández lo fue!), y un largo etcétera. Especial mención merece Massa, cuya fuerza política fue aliada fundamental de Macri y Vidal. Recordemos que Cambiemos nunca tuvo mayoría parlamentaria, y que en estos años logro gobernar y sacar leyes gracias al acompañamiento del Frente Renovador y una parte del peronismo. 

Por eso, quien desee una alternativa real para combatir la crisis, no debe dudar en votar al Frente de Izquierda-Unidad. Con listas íntegramente conformadas por trabajadores y estudiantes, proponemos el no pago de la deuda externa; la eliminación del IVA de los productos de la canasta básica; la estatización de las empresas privatizadas; la triplicación del presupuesto de salud y educación; el 82% móvil para todos los jubilados; y la prohibición de los despidos y las suspensiones. Además, sin medias tintas, sostenemos nuestro reclamo sobre la separación de la Iglesia y el Estado, e impulsamos la campaña por el aborto legal, seguro y gratuito. 

¿Acaso alguna de las otras fuerzas políticas sostiene estas propuestas? Claramente no. De allí que afirmemos que en agosto son dos los proyectos en pugna: el de los grandes partidos, que solamente traerá mayores ajustes para los sectores populares, y el de la salida por izquierda, que pondrá todos los recursos al servicio de los trabajadores, la juventud y las mujeres.

Juan Martín Barbas
Pre-candidato a 1er. Concejal por el FIT-U
Docente universitario