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La forma del agua: los raros de la sociedad

Una aproximación al film de Guillermo del Toro. Escribe: Cristian Marques.

Una aproximación al film de Guillermo del Toro. Escribe: Cristian Marques.

En la última película de Guillermo del Toro, ‘La forma del agua’, una mujer muda de clase baja se enamora de un misterioso hombre anfibio. Esta premisa en la que se basa la película no deja de ser extraña, pero a través de una narrativa simple irá revelando lo poética y emocionalmente compleja que puede volverse.

‘La forma del agua’ se desarrolla a principios de la década de 1960, con los Estados Unidos y la Unión Soviética en plena guerra fría. En un laboratorio gubernamental de alta seguridad estadounidense trabaja como limpiadora Elisa (Sally Hawkins). Su vida da un vuelco importante al descubrir el flamante hallazgo del coronel Richard Strickland (Michael Shannon): una imponente criatura anfibia (Doug Jones) que ha sido capturada en el río Amazonas, a quien los nativos de ese lugar adoraban como a un dios. El hombre anfibio es mantenido cautivo en la instalación del gobierno a cargo de Strickland para ser sometido a crueles experimentos por unos científicos liderados por el doctor Hoffstetler (Michael Stuhlbarg).

El eje central de ‘La forma del agua’ será entonces la relación entre Elisa y la criatura, el vínculo entre dos mundos en apariencia alejados pero unidos por la falta de comprensión. Se observa entonces desde la visión de estos personajes como se va desarrollando eficientemente una historia excitante, donde la historia romántica no es lo que realmente importa; lo que resalta en la película es lo que pasa fuera de esa historia: las peculiaridades de la vida de cada uno de los personajes —principales y secundarios— y la composición visual que ya es una marca registrada de Guillermo del Toro.

Del Toro transmite una armonía visual que se ve resaltada en una composición de planos donde sobresalen los tonos verdeazulados, convirtiendo las escenas más en un sueño que en una realidad; y lo visual se combina con la sobrenatural música del compositor francés Alexandre Desplat en este cuento de hadas para adultos.

Dentro de los personajes secundarios están el vecino gay amigo de Elisa con un talento que ha quedado obsoleto para la época en la que vive. La compañera de trabajo de Elisa es una afroamericana devota a un marido desagradecido. El coronel Strickland posee un violento pasado y siente deseos por Elisa. El doctor Hoffstetler es un científico que oculta un secreto importante. Cada uno de estos personajes irá desarrollándose de forma más compleja a medida que avanza la historia, y son estos los protagonistas que más dialogo tienen, ya que ni Elisa ni la criatura anfibia pueden hablar. Ellos se comunican entre sí por su empatía única: una en donde las palabras no importan, en donde lo que importa es la tolerancia y la aceptación.

El director de ‘El laberinto del fauno’ ha mostrado siempre en sus películas su fascinación hacia los monstruos y seres fantásticos, pero los “monstruos” que del Toro nos presenta no son aquellos a los que nos suele tener acostumbrados Hollywood, los que asustan y matan sin razón. Los “monstruos” de del Toro son los perseguidos y rechazados dentro de la sociedad por lo que son; y él quiere comprenderlos. Esa es la esencia de ‘La forma del agua’.

Entre las capas ocultas de la película están las críticas al racismo, la homofobia, las familias en apariencia felices que disimulan su insatisfacción; las personas que son lo que otros desean que sean; y la intolerancia hacia las personas diferentes. Desde lo fantástico, del Toro nos hace soñar y a la vez reflexionar sobre nuestra propia naturaleza. Hace alusión a su manera a ‘La bella y la bestia’, y presenta a una mujer que lucha por lo que desea.

La película fue nominada en 13 categorías en los premios Oscar, llevándose la más importante —mejor película—, mejor director, mejor música y mejor diseño de producción. También recibió el Globo de Oro a la mejor dirección. 

La voz en off de película dice: Pero cuando pienso en ella... en Elisa… lo único que me viene a la mente es un poema susurrado por alguien enamorado, hace cientos de años…
“Incapaz de percibir tu forma,
te encuentro a mi alrededor.
Tu presencia llena
mis ojos con tu amor,
sosiega mi corazón.
Pues estás en todas partes.”

Cristian Marques
Cinéfilo y aficionado a las series.

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