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20 de octubre. Cañuelas, Argentina.

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El Hospital Cuenca y la odisea de conseguir un turno médico

Hospital Cuenca Alta de Cañuelas. Archivo.

Sr. Director:

“Con respecto al turno acá, no tenemos disponibilidad. Nos excede a nosotros”. Esa fue la respuesta que recibí a una solicitud de un turno para mi padre para el servicio de Urología en el Hospital Cuenca Alta de Cañuelas. Mi padre, de 80 años y con principio de Alzhéimer, vive de manera permanente en un hogar de Uribelarrea y PAMI le sugiere este hospital para su atención, que está indicada como urgente, y que la normativa de la obra social de mayores expresa que debe ser prioritaria. Con mi hermana pagamos de manera privada la ecografía prostática que le mandó a hacer su médica de cabecera, y debía verla un Urólogo para su evaluación. 

El Hospital de Alta Complejidad Cuenca Alta Néstor Kirchner inició su construcción en 2011 por el Gobierno Municipal de Cañuelas junto el Estado Nacional, y fue inaugurado en 2015 por la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Es un hospital nacional que comenzó a funcionar por etapas y alcanzó el 100% de operatividad en 2020, luego de cinco años de idas y vueltas (por no decir intentos de cierre y vaciamiento operativo) durante la gestión nacional macrista. Estuve en su acto inaugural y sentí orgullo de que semejante hospital se inaugurara en el territorio donde desarrollo mi vida, y es una vara que utilizo para evaluar las gestiones políticas de los gobiernos, ya sean nacionales, provinciales o municipales: si construyen e inauguran escuelas y hospitales.

Pero el orgullo me lo tuve que guardar en el bolsillo la semana pasada ante la negativa de un turno de atención para mi padre. Y por primera vez decidí levantar el teléfono y hablar con algunos contactos del Municipio, que tengo desde hace muchos años ya que soy uno de los socios de un emprendimiento turístico en Uribelarrea, y pedir la posibilidad de gestionar un turno. Es una situación que me resultó penosa y reprobable, y me llevó directamente a pensar qué les queda a todxs los cañuelenses que no tienen contactos municipales y a querer relatar en esta nota estas sensaciones y reflexiones.

Finalmente esos contactos tampoco pudieron hacer nada, ya que como hospital nacional su gestión en este momento está totalmente escindida y enfrentada a las políticas de salud del gobierno de la provincia de Buenos Aires y también del gobierno Municipal de Cañuelas. Escucho que el hospital está saturado, sin capacidad de atención ante la alta demanda. Lo que me lleva a preguntarme si el presupuesto nacional para el hospital es suficiente para un momento de crisis en donde muchxs no pueden seguir pagando sus prepagas y pasan a depender del hospital público, en donde se recortan medicamentos a viejos y no tan viejos (se está por suprimir el Plan Remediar del Ministerio de Salud Nacional). Y ante tanto recorte y desbarajuste lo único auspicioso es que aún al hospital no le hayan cambiado el nombre en un momento en que el gobierno nacional se empeña e insiste en querer borrar nuestra memoria como ciudadanos.

Soy consciente e invito a todxs lxs que lean esta nota a pensar que LA POLÍTICA (esa con mayúsculas, que son las decisiones de gestión que cada gobierno toma todos los días) sí nos debe importar porque tarde o temprano nos llega a nuestra vida cotidiana. Como en el simple acto de solicitar un turno de atención médica, y que por esas (malas) decisiones hoy no está o se dificulta cada vez más el acceso a los cañuelenses, y quedamos con una respuesta impotente que demuestra una gestión que los excede desde la misma hora que pidieron el voto para conducir este país.

Gabriel Narvaes
DNI 23059314

 

Escrito por: Carta de lectores