23 de abril. Cañuelas, Argentina.

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Tu dirección IP: un serio problema para tu privacidad

Si bien es cierto que la mayoría de la gente sabe que las direcciones IP tienen relación con internet, todavía hay millones de personas que no saben a ciencia cierta qué son y para qué sirven. Si te preguntás ‘cuál es mi IP’ y no sabés la respuesta con exactitud, lo más probable es que estés navegando por internet de forma desprotegida. Y esto puede tener consecuencias peligrosas.

Internet es un espacio donde hacemos cada vez más transacciones económicas y al que estamos trasladando buena parte de nuestro trabajo y estudios. Por eso es tan importante limitar la exposición de nuestra IP, reducir la información que compartimos en nuestras redes sociales y adoptar medidas de ciberseguridad para protegernos mejor.

¿Qué es una IP exactamente y por qué es tan importante?

Una IP es un conjunto de números que sirven para identificar un dispositivo en internet. Si no fuera por las IPs, no sería posible saber a qué computadora debemos conectarnos para abrir una página web o acceder a una app del celular. Tu IP, entonces, viene a ser tu dirección postal en internet y puede identificar, con bastante precisión, tu ubicación geográfica física.

Las IPs son necesarias para poder usar internet con normalidad, pero eso no significa que debas navegar exponiendo tu ubicación por todos lados. Si no protegés tu IP, todas las páginas web que visitás pueden registrar tu ubicación y obtener más información sobre vos de la que realmente necesitan para ofrecerte sus servicios. Además, esta información puede emplearse para trazar un perfil sobre toda tu actividad online, descubriendo qué sitios de internet visitás y cuáles son tus hábitos en la red de redes.

Una cuestión de privacidad… y de ciberseguridad

Por una parte, el seguimiento de la IP de un usuario de internet supone una seria vulneración de su privacidad. Al fin y al cabo, nadie tendría por qué saber cuáles son tus hábitos online y tendría que ser un asunto privado la frecuencia con la que usás tus redes sociales, las páginas web de prensa online que consultás, o las plataformas de video que visitás para entretenerte. Pero tener la IP expuesta implica, además, muchos otros problemas.

Una de las principales preocupaciones de los especialistas en ciberseguridad pasa por el exceso de información que los hackers tienen a su disposición para crear perfiles personalizados de sus víctimas. Si un ciberatacante es capaz de seguir todo el recorrido de tu IP por internet, quizá logre averiguar cuál es tu banco, con qué compañía tenés contratado el servicio de internet, cuáles son los nombres de tus familiares, y muchos otros datos críticos.

Ataques de phishing o vulneraciones de puertos

Cuando los hackers tienen tanta información sobre una persona, pueden elaborar estrategias avanzadas para estafar su dinero. Los mensajes de phishing que explicitan de forma precisa tantos aspectos de nuestra vida son mucho más creíbles que los mensajes genéricos, y pueden convencer a mucha gente para que faciliten sus datos bancarios, realicen pagos o compartan contraseñas críticas con los hackers.

Pero aún hay más. Navegar sin proteger la IP significa que los ciberatacantes pueden saber con certeza cuál es la dirección de nuestro dispositivo, de manera que pueden ponerla a prueba bombardeando con todo tipo de ataques hasta descubrir puertos vulnerables o cualquier otra fisura que pueda dejar expuestos sus datos privados. Por eso, asegurarse de que tu IP se encuentra bien protegida debería ser siempre una prioridad.

Camuflar tu IP puede prevenir estafas online y otros ciberataques

Para prevenir los ataques y las estafas online, es importante que navegues sin facilitar tu dirección IP. Para esto disponés de diferentes herramientas de ciberseguridad como las VPN o los proxys, diseñadas para permitirte la navegación online de manera segura. En el caso de las VPN, además, no solo podés camuflar tu IP, sino que además también vas a poder cifrar tu conexión para hacerla inaccesible durante los ataques de intermediario.

Una de las grandes premisas de la ciberseguridad consiste en que es mucho más sencillo prevenir que curar. La mayoría de la gente tiende a pensar que este tipo de ciberataques no tienen por qué ocurrir, pero lo cierto es que son más frecuentes de lo que solemos creer. El exceso de confianza no sirve de mucho en internet, así que, cuando hablamos de tu IP, es mucho mejor mantenerla a buen recaudo.

Escrito por: Redacción InfoCañuelas