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Los detalles inéditos del paso de Alan Parker por Uribelarrea

El director británico estuvo dos veces en la localidad, durante la preproducción y rodaje de Evita. Anécdotas del escenógrafo Daniel Feijóo, quien trabajó como director de arte.

El director británico estuvo dos veces en la localidad, durante la preproducción y rodaje de Evita. Anécdotas del escenógrafo Daniel Feijóo, quien trabajó como director de arte.

Los detalles inéditos del paso de Alan Parker por Uribelarrea

 Parker vio fotos de la Iglesia y la eligió para su film.

La reciente muerte del director británico Alan Parker despierta una automática mirada a su filmografía en la que sobresalen Fama, The Wall, Expreso de medianoche, Mississippi en llamas y la controversial Evita, filmada en Argentina entre el 8 de febrero y el 15 de marzo de 1996.

Uribelarrea fue una de las locaciones elegidas junto con Zapiola (partido de Lobos), el castillo Pando Carabassa de Pilar, el Mercado de Hacienda de Liniers, la Casa Rosada y el barrio de La Boca; mientras que en Hungría se rodó el multitudinario funeral de la abanderada de los humildes.

En Uribelarrea transcurren las imágenes introductorias del musical, que corresponden a las exequias del padre de Evita, Juan Duarte, en Chivilcoy (enero de 1926). Eva, con 7 años, es una hija no reconocida que ingresa a la fuerza al funeral de su papá para dejarle un simple ramito de flores. En los bancos es posible reconocer a varios extras del pueblo y quien oficia la misa en latín es el padre Domingo Chiófalo, actuando de sí mismo.  Luego se observa el desplazamiento del cortejo a través del campo en un coche fúnebre tirado por caballos.

Extras aguardan el inicio de una toma junto a la Iglesia. Foto: Eduardo Labari.

El escenógrafo Daniel Feijóo es un testigo privilegiado del paso de Alan Parker por la zona, ya que fue el director de arte de toda la etapa realizada en nuestro país. Lo acompañó a Uribelarrea en su primera visita a la Argentina, en junio de 1995, y luego trabajó codo a codo con los directores de arte Richard Earl y el francés Jean-Michel Hugon bajo las órdenes de Brian Morris (el mismo de Piratas del Caribe y The Insider) para dotar al film de su ajustado clima de época. 

Nacido en Lobos, Feijoo estudió escenografía en la Facultad de Bellas Artes de la Ciudad de La Plata, fue director de producción técnica del Teatro Argentino y director de Diseño del Teatro Colón. Desplegó su oficio en decenas de películas, óperas, ballet, obras de teatro y comedias musicales.

“Unos ocho meses antes del rodaje fuimos para el lado de Cañuelas. Ya habían mandado a alguien que estuvo sacando fotos y a Parker le había interesado la iglesia de Uribelarrea. Fuimos a verla y acordamos que había que modificar algunas cosas, pintarla, y mientras nosotros hablábamos de esos detalles, él se fijaba dónde iba a poner la cámara y consultaba qué había que hacer para transformar algunos lugares adecuándolos a la década del ´20” relató Feijóo a InfoCañuelas.

El padre Chiófalo, listo para actuar. Foto: Eduardo Labari.

A partir de esa primera jornada de scouting se decidió cambiar los vidrios lisos de la Iglesia por unos vitraux que son los que están actualmente y que quedaron como una contribución al templo; y cubrir con tierra toda la circunvalación de la plaza Centenario, que se encontraba asfaltada.

“Cuando recorríamos la plaza Parker nos dijo que en los contraplanos de la Iglesia no quería que se viera la plaza ni el monumento a la madre. Empezamos a caminar por las calles de Uribelarrea y en un momento Parker me señala un frente y me dice ´Quiero esa casa frente a la Iglesia´. Entonces le saqué fotos, la medí y construimos una igual, con los árboles y todo, y la pusimos frente a la Iglesia”, rememora Feijóo entre risas. Esa fachada corresponde a la vivienda situada en la diagonal del restaurante El Palenque, un lugar que a mediados del siglo pasado fue comisaría y edificio de correos.

Feijóo armó un equipo de arte muy grande de 35 dibujantes, pintores, carpinteros y otros especialistas que se iban sumando de acuerdo a las necesidades. Jamás le impusieron algún límite. Evita, con 56 millones de dólares, fue la película más cara filmada hasta ese momento a nivel mundial. Un tercio del presupuesto se invirtió en Argentina.

Parker ensaya una toma en la Iglesia de Uribe. Foto: David Appleby.

En esa primera incursión en Uribelarrea también recorrieron un campo de los alrededores donde luego se filmó la peregrinación del carruaje con los restos de Juan Duarte. Esa fue, justamente, una de las primeras tomas que se hizo para la película, con un carruaje conseguido en San Miguel del Monte. 

La locación se encuentra entre la entrada a “La Espadaña” y el establecimiento “Don Juan” de la familia Lus. Era el único lugar que carecía de obstáculos sobre la línea del horizonte y que tenía los característicos cardos de la pampa. Allí participaron varios extras de Uribelarrea como José Figueiredo y Samuel Cóccaro. 

La casa original y la copia construida frente a la Iglesia. Fotos: Primo Lus / Eduardo Labari.

Durante los cuatro días de rodaje en el pueblo (del 8 al 11 de febrero) se armaron carpas alrededor de la plaza para el catering y cambio de vestuarios. Una parte del equipo hizo base en el Colegio Don Bosco y en el edificio de la Escuela primaria Nro. 4.

En Zapiola, donde transcurrió el quinto y sexto día, se filmó una escena importante con Madonna, cuando Eva toma un convoy a Buenos Aires abandonado su vida rural. “El tren utilizado fue preparado en el Ferroclub de Remedios de Escalada, donde hay jubilados ferroviarios que se dedican a recomponer trenes y máquinas. Ahí elegimos una locomotora y el vagón que fue reparado por estos jubilados” rememora el escenógrafo.

Trabajar con Parker fue para Feijóo una experiencia extraordinaria. “A lo largo de mi carrera me di cuenta de que los grandes de verdad son muy sencillos. Él estaba todo el día, las 24 horas, para hacer película. Antonio Banderas y Jonathan Pryce también son grandes profesionales, venían seguido a comer con el equipo técnico. Todos grandes profesionales que sabían lo que hacían”. En cuanto a Madonna, reconoce que el vínculo fue menos estrecho porque prácticamente no se dejó ver, y cuando aparecía en el set ya estaba caracterizada como Evita, lista para entrar en acción.

El tren pasa por Uribe rumbo a Zapiola para filmar una escena con Madonna. Foto: Eduardo Labari.

“El de Evita fue un gran trabajo -concluye Feijóo-. Hicimos cosas increíbles, como pintar un barco adentro del agua: como no lo podíamos llevar a un dique seco, teníamos pintores en botes que iban trabajando hasta la línea de flotación. Le agregamos unas ventanillas cuadradas para tapar las redondas que no eran de época y le agregamos chimeneas. En otra escena que se hizo en Mataderos fabricamos las medias reses con grasa y telgopor y como era verano hasta se había llenado de moscas, dándole un aspecto muy realista. Todos se asombraron muchísimo del nivel que tenía el equipo argentino, tanto que me pidieron seguir trabajando con ellos en Hungría, pero les dije que no. En Argentina conocía dónde conseguir cada cosa que se necesitaba pero ir a Hungría implicaba ir a ciegas”.

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