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Héctor Frescino participó en el primer Encuentro Latinoamericano de Ford A

El presidente de AVAC junto a los amantes del clásico modelo recorrieron varias localidades de Punilla y las sierras chicas de Córdoba.

El presidente de AVAC junto a los amantes del clásico modelo recorrieron varias localidades de Punilla y las sierras chicas de Córdoba.

Héctor Frescino participó en el primer Encuentro Latinoamericano de Ford A

 Héctor y Mónica junto al mexicano Benjamín de la Peña.

Del 18 al 21 de octubre la ciudad de La Falda fue epicentro del primer Encuentro Latinoamericano de Ford A, organizado en conmemoración del 90 aniversario del lanzamiento de ese modelo.

Uno de los participantes fue Héctor Frescino, presidente de la Asociación de Vehículos Antiguos de Cañuelas (AVAC), quien concurrió con su “chatita” original 1930, acompañado por su esposa Mónica Pérez.

Los amantes del Ford A recorrieron en caravana las localidades de Río Ceballos, La Cumbre, Los Cocos, La Calera, Unquillo, Bialet Massé, Cosquín, Villa Giardino, Cruz Chica, Cruz Grande, Dumesnil y Dique San Roque. En una de las jornadas se estacionaron en inmediaciones del Hotel Edén de La Falda, donde fueron apreciados por el entusiasta público cordobés.

El evento, organizado por el grupo Ford A Latino, contó con la participación de 60 automóviles originales de 10 países, entre ellos dos de Colombia que llegaron circulando desde su ciudad de origen tras recorrer más de 6 mil kilómetros. 

Frescino trasladó su Ford en un trailer hasta La Falda, base del encuentro, y desde allí se hicieron dos salidas por las sierras y la zona de Punilla con un recorrido total de 240 kilómetros.

“Fue una experiencia muy linda. Es la primera vez que AVAC participa en un encuentro internacional de estas características y seguramente vamos a seguir participando” destacó Frescino. La intención es repetir este encuentro cada dos años (el próximo sería en Chile en 2020).

“Vamos a demostrar que el que tiene un Ford A es audaz y amiguero; no tenemos capa y espada pero con un atornillador y un alicate podemos darle la vuelta al mundo” rezaba la convocatoria de un encuentro pleno de amistad, camaradería y pasión por los fierros.



Héctor y Mónica con su Ford 1930.
 

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