Tras el pitazo final del árbitro François Letexier, una multitud se congregó frente a la plaza San Martín de Cañuelas para celebrar el sufrido pase de la Selección a los cuartos de final del Mundial.
Entre vecinos enfervorizados y bocinazos, Franco Daniel Depauli compartía su alegría y desahogo: “¡Vamos, carajo! Nunca perdimos la fe”, se lo escucha decir ante una cámara.
Depauli lucía una bandera argentina sobre los hombros e incluso llevó un redoblante con el que alentó los cánticos de la gente.
Minutos más tarde se produjo el trágico desenlace: se dirigió a su auto —estacionado frente a la cafetería Hueney— y, de improviso, recibió un piedrazo en la frente. El proyectil fue arrojado desde un lugar cercano, donde dos o tres grupos de inadaptados se peleaban entre sí, intercambiando cascotes y botellazos.
El hombre, de 46 años, se desplomó en el acto. Su familia lo trasladó de urgencia al Hospital Marzetti, donde el personal de guardia le realizó maniobras de reanimación durante 50 minutos, lamentablemente sin éxito.
Como sospechoso del ataque fue detenido Iván Nahuel Lebrero, de 20 años, quien quedó imputado por el delito de homicidio culposo.
Escrito por: Redacción InfoCañuelas