“Queremos visibilizar la grave situación que estamos atravesando”, expresó una de las titulares de La Gula, el nuevo restobar ubicado en el pasaje Antonio Díaz 745, entre Rivadavia y Mitre.
Desde el comercio detallaron una cronología de tres episodios delictivos sufridos en menos de tres meses; y los elementos sustraídos en cada oportunidad:
• 19 de junio (4:54 hs): Un hombre forzó la puerta de entrada y se llevó una bicicleta, dinero en efectivo, cigarrillos y productos de kiosco.
• 1 de septiembre: Entre las 3:00 y las 6:00 de la mañana, un sujeto solitario —tal vez el mismo del primer hecho— rompió los vidrios y la puerta de entrada para irrumpir tres veces en una misma noche. Se llevó bebidas alcohólicas y mercadería diversa.
• 2 de septiembre (23:45 hs): Tres personas ingresaron por la fuerza y se llevaron la caja registradora, más bebidas alcohólicas y golosinas. “Esto pasó solo diez minutos después de cerrar el local, lo que nos hace pensar que nos estaban vigilando”, advirtieron los damnificados.
Los hechos quedaron registrados por una cámara de seguridad que muestra la impunidad de los delincuentes para atacar un comercio localizado en una zona visible e iluminada. En los fragmentos compartidos se observa, por ejemplo, a uno de los ladrones destrozar la puerta a patadas.
“Atravesamos una situación de total vulnerabilidad y nos entristece mucho el daño provocado a este proyecto que construimos día a día con tanto esfuerzo y dedicación. Somos una familia emprendedora y esperamos que las autoridades puedan dar pronto con los responsables”, destacaron.
A pesar del mal momento, concluyeron con un mensaje de gratitud: “Queremos agradecer de corazón a nuestra familia, amigos, clientes, vecinos y a todas las personas que se preocuparon y nos brindaron su apoyo incondicional”.
Escrito por: Redacción InfoCañuelas