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Se cumplen cinco años de la muerte de Jhostin: su mamá sigue clamando justicia

La causa fue elevada a juicio en 2020 pero todavía no se fijó la fecha del debate oral y público. Hay tres imputados por el delito de Homicidio culposo.

La causa fue elevada a juicio en 2020 pero todavía no se fijó la fecha del debate oral y público. Hay tres imputados por el delito de Homicidio culposo.

Se cumplen cinco años de la muerte de Jhostin: su mamá sigue clamando justicia

 Jhostin Condori tenía 5 años.

“La vida me cambió por completo. No soy la misma de antes. Sigo tirando para adelante, pero con ese dolor todos los días, y esperando que la justicia haga su trabajo, que paguen los que tengan que pagar por la irresponsabilidad que tuvieron”. De esta manera Sonia Condori Flores sigue clamando justicia por la muerte de su hijo Jhostin, ocurrida el 7 de enero de 2017 en el Hospital El Cruce de Florencio Varela. Tras días antes había sufrido una muerte cerebral al hundirse en la pileta Santa Marta, frente a profesores y guardavidas.

La causa fue elevada a juicio por la fiscal Norma Pippo en julio de 2020, pero hasta la fecha la justicia penal de La Plata no ha fijado fecha para el debate oral y público. “Dijeron que en octubre de 2021 me iban a dar la fecha, pero con la excusa de la pandemia todo se fue demorando. Mi abogado cree que el juicio va a ser en 2021”.

Jhostin Reynaldo Condori, de 5 años, sufrió una asfixia por sumersión el 4 de enero de 2017. Era su primer día en la colonia de verano que organizaba la Dirección General de Escuelas de la Provincia con la coordinación de la Municipalidad de Cañuelas y el Centro de Educación Física (CEF) Nº 53.

En el auto de elevación a juicio la fiscal Pippo consideró a los guardavidas Maximiliano Ramos y Gabriel Juárez Roldán como penalmente responsables del delito de Homicidio culposo en los términos del artículo 84 del Código Penal que prevé una pena de uno a cinco años de prisión e inhabilitación especial de 5 a 10 años al que por “imprudencia, negligencia, impericia en su arte o profesión o inobservancia de los reglamentos o de los deberes a su cargo causare a otro la muerte”.

En la misma resolución pidió el sobreseimiento del profesor de Historia Gastón Daniel Martínez, quin sin tener ninguna preparación específica, fue contratado para colaborar en el cuidado de los chicos en el natatorio. Sin embargo, el juez Martín Miguel Rizzo rechazó el sobreseimiento bajo la presunción de que la responsabilidad no se podía circunscribir solamente a los bañeros. Por eso el fiscal general de La Plata, Víctor Vogliolo ordenó lo que es práctica habitual en estos casos: pedirle a otro fiscal que profundizara la investigación contra Martínez.

Fue así que el fiscal Lisandro Damonte, en base a los testimonios colectados, consideró que Martínez también era penalmente responsable del delito de Homicidio culposo y pidió su encausamiento en un juicio abreviado. Precisamente los bañeros dijeron que ese docente era el encargado de vigilar el sector de la pileta donde se encontraba Jhostin.

“Para mí el profesor tiene mucha responsabilidad porque más allá de que no era el guardavidas, tenía que estar atento a los chicos. Uno de los nenes declaró que un momento, cuando el profesor estaba jugando o charlando con unos chicos, se le acercó y le tocó la espalda para avisarle que un nene se estaba ahogando. Ahí el profesor se dio vuelta y vio a Jhostin flotando. Recién ahí empezaron los gritos y los guardavidas se tiraron a sacarlo”.


Sonia y Jhostin, que fue alumno del Jardín 912.

“En el lugar donde estaba Jhostin supuestamente los nenes hacían pie, pero tengo mis dudas. Jhostin era bajito y no sabía nadar. Ese día, cuando lo dejé en la colonia, me quise quedar a ver qué hacían, pero este profesor me dijo que no me podía quedar. En ese momento le aclaré que mi hijo no sabía nadar y le dije a Jhostin que no se moviera de al lado del profesor, que le hiciera caso en todo. Imagino que no los metían al agua como ovejas, que se fijaban qué nenes sabían nadar y qué nenes no. Hay cosas que no entiendo ni voy a entender nunca”.

Asimismo, Sonia consideró que hay responsabilidades a nivel del personal directivo y político. “Había demasiados chicos en esa pileta. Más allá de la responsabilidad de los profesores y guardavidas, la inspectora de ese momento, Sandra Cardozo, y las demás autoridades tienen que hacerse cargo. Elllos tendrían que haber puesto más personal, más guardavidas, y no lo hicieron”.

Un dato a tener en cuenta es que la colonia estaba habilitada para niños a partir de 6 años, pero Jhostin fue recibido sin haber cumplido la edad mínima.


El lugar de la tragedia. Archivo InfoCañuelas.

Nacida en Oruro (Bolivia) Sonia se instaló en Cañuelas junto a su marido un año y medio antes de la muerte de Jhostin. Su segundo hijo Thiago acaba de egresar del Jardín 912 de Los Aromos (el mismo al que iba su hermano) y en los próximos meses comenzará primer grado. Además, hace exactamente tres meses nació Lucas, el más pequeño de la familia. 

Si bien ha logrado continuar con su vida, Sonia siente que ya nunca será la misma. “Tuve a mi bebé hace poquito, estoy muy feliz por él, pero hay una parte de mí que ya no está; que se fue para siempre”.