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10 de octubre. Cañuelas, Argentina.

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Multa millonaria y dos años sin manejar para el joven que hacía “willy” en veredas de Cañuelas

El infractor grabó un video en el que ofreció sus disculpas a la comunidad.

En un video, Gonzalo Gallego expresó su arrepentimiento.

La enorme repercusión y el repudio generalizado que generó la publicación de InfoCañuelas sobre los videos de un motociclista haciendo peligrosas piruetas en pleno centro de la ciudad tuvieron una respuesta contundente por parte de las autoridades locales. A partir de una actuación de oficio, el Gobierno Municipal logró identificar al infractor mediante el cruce de datos de Tránsito, Guardia Urbana y las cámaras del Centro de Operaciones Municipales (COM).

Este viernes, el Juez de Faltas N° 1 de Cañuelas, Dr. Fabián Silveti, dictó una dura resolución contra el conductor temerario, identificado como Gonzalo Nicolás Gallego, un joven argentino, instruido, de 18 años de edad y domiciliado en el barrio Los Aromos.

Gallego se presentó ante el juzgado acompañado por su padre y titular registral del motovehículo (una moto Honda GLH150 año 2026 con dominio A302VTY), Gustavo René Gallego. Ante la contundencia de las pruebas, el joven reconoció plenamente la falta cometida.

Los fundamentos del fallo

En los considerandos de la sentencia, el Juez Silveti fue categórico al evaluar el peligro al que se expuso a los vecinos y encuadró las transgresiones dentro de la Ley Provincial de Tránsito N° 13.927 y el Decreto 532/09:

• Peligro para los peatones: “La conducción de un motovehículo por zonas destinadas exclusivamente al tránsito peatonal (veredas) configura una maniobra de alta peligrosidad y conducción temeraria”.

• La prueba en las redes: “El acta de comprobación, respaldada y complementada por las grabaciones digitales audibles y visibles aportadas a la causa —publicadas por el propio contraventor en la red social Instagram—, constituye prueba fehaciente que acredita de manera incontrovertible la autoría”.

• Impacto social: “La difusión de maniobras peligrosas a través de redes sociales representa una conducta objetivamente reprochable por cuanto genera un impacto disvalioso en la comunidad. Dicha circunstancia exige mantener la firmeza en la aplicación de la sanción y escala pecuniaria pertinente a los fines preventivos”.
 


Una multa millonaria y dos años sin manejar

En la parte resolutiva, el magistrado condenó a Gallego al pago de una multa de dos mil (2.000) Unidades Fijas (U.F.). Tomando como referencia el valor vigente de la U.F. provincial ($2.281), la sanción asciende a un total de $4.562.000.

Al haber reconocido el hecho, se le otorgó un plan de facilidades de cinco cuotas mensuales consecutivas de 400 U.F. cada una (unos $912.400 por mes al valor actual). Su progenitor tuvo que firmar el acta asumiendo el rol de fiador solidario y principal pagador en caso de incumplimiento.

El fallo también le impuso la inhabilitación especial para conducir cualquier tipo de vehículo por el término de dos años. Para poder recuperar el carnet en el futuro, Gallego estará obligado a realizar y aprobar un Curso de Seguridad, Educación Vial y Convivencia Ciudadana. Además, la medida ya fue comunicada para su inscripción en el Registro Único de Infractores del Tránsito (RUIT) de la Provincia, lo que le bloqueará la posibilidad de tramitar licencias en cualquier otro municipio.
 


“No pensé en las consecuencias”

Como parte de las medidas pedagógicas ligadas a la causa, el infractor grabó un video manifestando su arrepentimiento. En su descargo, Gallego expresó textualmente:“Hago este video pidiendo disculpas por lo que hice mal, por hacer maniobras peligrosas por la vereda. Sé que podría haber lastimado a alguien y no pensé en las consecuencias... no lo voy a volver a hacer”.

“Les pido disculpas por haberlos molestado, sé que podría haber chocado a alguien andando así por la vereda haciendo esas maniobras, pero quédense tranquilos que no va a volver a pasar”, añadió.

En el mismo video grabado desde el comedor de su casa, el joven aclaró que el motovehículo no tiene procedencia ilícita y cuenta con los papeles en regla.
 

La necesidad de controles que no se diluyan

La veloz resolución de este caso demuestra que el Municipio y la Justicia de Faltas tienen las herramientas legales para identificar y castigar a quienes transforman las calles en pistas de acrobacias. Sólo hay que tomar la decisión de usarlas.

Como se viene expresando en este medio, el problema de las motos en Cañuelas es estructural y excede a un hecho aislado. Para erradicar definitivamente un flagelo que altera la tranquilidad de los vecinos y pone en riesgo vidas inocentes (como ha sucedido en Uribelarrea), los operativos esporádicos de “saturación” resultan insuficientes. La única manera real de recuperar el orden en el espacio público es implementar una política de controles de tránsito que sean continuos, sostenidos y permanentes en el tiempo.
 

Escrito por: Redacción InfoCañuelas