Volver a sección

| Policiales

La Municipalidad tiene un alcoholímetro, pero no lo utiliza

El fiscal Damonte acaba de pedir la compra de un equipo, indispensable para el trámite de las causas por siniestros viales. Hace unos años la ANSV le entregó tres al municipio.

El fiscal Damonte acaba de pedir la compra de un equipo, indispensable para el trámite de las causas por siniestros viales. Hace unos años la ANSV le entregó tres al municipio.

La Municipalidad tiene un alcoholímetro, pero no lo utiliza

 Alcotest Dräger que posee el municipio.

Esta mañana InfoCañuelas reveló que el fiscal Lisandro Damonte le había enviado una carta a la intendente Marisa Fassi solicitando la provisión de un alcoholímetro para el partido de Cañuelas. Lo hizo en virtud de la Ley de creación de las fiscalías descentralizadas que obliga al municipio a aportar fondos para el funcionamiento de estas dependencias.

En la nota enviada el 20 de mayo -y que aún no ha sido respondida- el fiscal pidió el dispositivo con carácter de “urgente” por tratarse de un elemento indispensable para el correcto abordaje de las causas penales por siniestros viales.

A pocas horas de esa publicación InfoCañuelas recibió una información más que relevante: el municipio tiene un alcoholímetro de primera marca, pero no lo utiliza. De manera inexplicable está “archivado” en alguna oficina y es el único aparato sobreviviente de tres que el Municipio recibió hace una década, durante la gestión del ex director de Inspecciones, Pablo Boiero.

Esta información fue confirmada a InfoCañuelas por altas fuentes de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV). “Cañuelas tiene tres equipos asignados. Hay uno que está extraviado, hay otro que está para dar de baja por su antigüedad y hay un tercero nuevo, de primera marca, que debería estar en uso. No sabemos si lo han  hecho calibrar, un proceso que se debe solicitar al INTI con una frecuencia semestral”.

Hace una década Boiero recibió tres alcotest de marca Dräger modelo 7410 Plus. El que está actualmente en poder del municipio es un modelo posterior, Dräger 7510 con impresora, valuado en unos 2 mil dólares.

Entre 2018 y 2019 llegaron al municipio varias notificaciones de la ANSV pidiendo explicaciones sobre el uso que se le estaba dando al aparato y estado del mismo.

¿Por qué el Dräger no se utiliza? Las fuentes consultadas sostienen que el personal del área de Tránsito de la Municipalidad pretende cobrar un plus para hacer los test de alcoholemia ya que muchos de los accidentes ocurren fuera del horario laboral. Otros sostienen que el municipio no quiere comprometerse en causas que son del ámbito penal.

La Policía Vial también cuenta con un aparato de medición de alcohol (hace unos días volvió del INTI luego del mantenimiento habitual), pero este organismo sólo interviene en siniestros en ruta. Este alcotest fue adquirido durante la gestión del ex titular, comisario José María Ponce, quien hacía operativos todos los fines de semana y feriados. Desde su alejamiento de Cañuelas, la operatividad de esa dependencia se redujo notablemente.

El pedido del fiscal surgió a partir de una insólita situación ocurrida el 15 de mayo, tras el accidente en el que resultó gravemente herida la joven Micaela Abrantes Ferreira, fallecida al día siguiente Los efectivos que se hallaban en el lugar “olfatearon” que el conductor de la Toyota que provocó el accidente estaba borracho, pero no había alcoholímetro para hacer el test in situ. Por lo tanto, se le realizó una extracción de sangre cuyo resultado llegó a los 20 días, cuando el conductor ya había sido eximido de prisión. El test corroboró las sospechas policiales: el hombre manejaba con tres veces más de alcohol en sangre que lo permitido.

x