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| Policiales

Extraño incidente en una vivienda rural de El Taladro

Un desconocido quiso entrar por una ventana. Se cree que es un interno de la granja Ven Seremos de Uribelarrea.

Un desconocido quiso entrar por una ventana. Se cree que es un interno de la granja Ven Seremos de Uribelarrea.

 Foto archivo InfoCañuelas.

Un matrimonio y sus hijos pequeños se disponían a preparar la cena y ver el debate presidencial cuando una de las nenas se quedó petrificada en la cocina: un hombre estaba metiendo sus brazos a través de una reja intentando ingresar por una ventana. Al ver la escena la mujer pegó un grito, tomó a sus tres hijos y los arrastró hacia una habitación para refugiarse mientras el hombre, equipado con una linterna, salió al patio para enfrentar al intruso.

Junto a la ventana se encontró con un hombre de mediana edad, sucio y andrajoso, rapado con el pelo en V. Temblaba, hacía movimientos convulsivos y hablaba de manera descoordinada. Al ver el haz de luz escapó a través del campo.

La familia llamó de inmediato al 911 y ante la demora del móvil, pidió la ayuda de unos vecinos. Los chicos estaban asustados, especialmente la nena menor, que armó su bolsito y le pidió a su madre que la llevara a la casa de la abuela.

El incidente ocurrió el domingo pasado en un campo ubicado entre Uribelarrea y El Taladro. La policía nunca llegó a la chacra y nada se supo sobre el extraño visitante. Lo que se supone es que se trataría de un interno de la granja Ven Seremos que estaba perdido o escapando.

“Nos pegamos un susto tremendo. El hombre tenía un aspecto muy extraño... parecía un zombi”, lo describió la mujer, quien luego lo reconoció en una foto publicada por InfoCañuelas en un artículo sobre la tala y robo de árboles ocurrido a principios de octubre en otro campo de la zona.

“Si bien no puedo asegurarlo con absoluta certeza, estoy segura de que era una persona de la granja, tal vez alguien con síndrome de abstinencia. Lo que me alarma es que esas personas estén ahí sin la atención adecuada, a la buena de Dios”, añadió la mujer, que pidió mantener su nombre en reserva.

El miércoles viajó hasta Cañuelas para hacer la denuncia en la Comisaría 1ra. pero no se la tomaron con el argumento de que no sabían cómo encuadrar el delito. “Ahora seguimos con miedo, estamos viviendo con todas las ventanas cerradas” concluyó.

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