Los guardavidas Gabriel Juárez Roldán y Maximiliano Ramos, y el profesor Gastón Daniel Martínez, fueron condenados a la pena de dos años y seis meses de prisión en suspenso por la muerte del niño Jhostin Condori ocurrida días después de que se ahogara en la colonia del municipio y el CEF que funcionaba en la pileta Santa Marta, el 4 de enero de 2017.
Asimismo, Juárez Roldán y Ramos, ambos de Cañuelas, fueron inhabilitados por siete años para desempeñarse como guardavidas; en tanto que el docente de Historia Gastón Martínez, domiciliado en Florencio Varela, fue inhabilitado por igual período para desempeñarse en cualquier actividad extracurricular vinculada a actividades recreativas o colonias de vacaciones.
En juicio abreviado, el Juzgado Correccional 1 de La Plata consideró que los tres agentes que se hallaban a cargo del cuidado de los menores en la colonia del CEF y la Municipalidad de Cañuelas tuvieron una actitud negligente, siendo considerados penalmente responsables de Homicidio Culposo, por lo que además deberán asumir las costas del proceso.
Si bien los tres condenados no quedarán detenidos porque la pena es menor a tres años, deberán someterse a reglas de conducta, la principal de las cuales es presentarse cada dos meses ante el Patronado de Liberados para confirmar domicilio.
La sentencia se conoció luego de un lento proceso judicial que demandó nueve años. En 2024 las partes fueron citadas para el juicio oral que se suspendió a último momento ya que uno de los imputados, el docente Martínez, se había quedado sin defensor oficial. El 4 de marzo de 2026 Sonia Condori Flores, la mamá de Jhostin, fue citada por la Fiscalía de Juicio donde le informaron que los defensores habían aceptado el juicio abreviado. Seis días después se conoció la sentencia.
“Tenía la corazonada de que nadie iba a ir preso, porque lamentablemente no tuve ni tengo recursos para contratar un buen estudio de abogados que haga fuerza. Siempre traté de asimilarlo porque soy extranjera, sin recursos y sabía que no podía hacer nada. De todas maneras estoy tranquila porque creo en la justicia divina”, dijo Sonia a InfoCañuelas.
Ahora la demanda continuará por la vía civil, donde la mamá de la víctima está siendo asistida por el abogado Fernando López García, del Estudio Burlando, que ahora reclamará un resarcimiento económico por parte del municipio y el gobierno provincial.

Los detalles del caso
Jhostin Reynaldo Condori, de 5 años, sufrió una asfixia por sumersión el 4 de enero de 2017. Estaba ilusionado: era su primer día en la colonia de verano que organizaba la Dirección General de Escuelas de la Provincia con la coordinación de la Municipalidad de Cañuelas y el Centro de Educación Física (CEF) Nº 53.
En el auto de elevación a juicio la fiscal Pippo consideró a los guardavidas Maximiliano Ramos y Gabriel Juárez Roldán como penalmente responsables del delito de Homicidio culposo en los términos del artículo 84 del Código Penal que prevé una pena de uno a cinco años de prisión e inhabilitación especial de 5 a 10 años al que por “imprudencia, negligencia, impericia en su arte o profesión o inobservancia de los reglamentos o de los deberes a su cargo causare a otro la muerte”.
En la misma resolución Pippo pidió el sobreseimiento del profesor de Historia Gastón Daniel Martínez, quien sin tener ninguna preparación específica como rescatista, fue contratado para colaborar en el cuidado de los chicos en el natatorio. Sin embargo, el juez Martín Miguel Rizzo rechazó el sobreseimiento bajo la presunción de que la responsabilidad no se podía circunscribir solamente a los bañeros. Por eso el fiscal general de La Plata, Víctor Vogliolo ordenó lo que es práctica habitual en estos casos: pedirle a otro fiscal que profundizara la investigación contra Martínez.
Fue así que el titular de la Fiscalía 1, Lisandro Damonte, en base a los testimonios colectados, consideró que Martínez también era penalmente responsable del delito de Homicidio culposo al igual que los bañeros. Precisamente estos últimos dijeron que ese docente era el encargado de vigilar el sector de la pileta donde se encontraba Jhostin al momento de hundirse.
El niño fue retirado del agua con muerte cerebral. Murió tres días después en el Hospital El Cruce de Florencio Varela. Su familia, procedente de Oruro (Bolivia), se había instalado en Cañuelas un año antes de la tragedia.

Escrito por: Redacción InfoCañuelas