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Educación

Una maestra de 100 años

Raquel Rizzi fue maestra de las escuelas 10, 11 y 13 y docente fundadora de la Escuela José Manuel Estrada. El domingo festejó sus 100 años con una fiesta familiar en el Rotary Club de Cañuelas. La visitaron vecinos y ex alumnos.

Raquel Lidia Rizzi, una de las primeras maestras oriundas de Cañuelas, festejó el domingo sus 100 años de vida con una fiesta familiar en el salón del Rotary Club.

Raquel nació en la chacra de los Rizzi, en el barrio La Capilla, el 3 de agosto de 1908.

Se recibió de maestra en el Colegio San José de Quilmes en 1924 y trabajó en las Escuelas Nº 10, 13 y 11 de Cañuelas.

Además, fue una de las primeras docentes de la Escuela Normal José Manuel Estrada y fundadora de Acción Católica. Se jubiló en 1952.

Tiene tres hijos (Abel, Sergio y María Silvia), 13 nietos y 4 bisnietos. Casada con Gabriel Jaurigoity, vivió en la calle Basavilbaso 174 de Cañuelas hasta 1963 y luego se radicó en Turdera.

La casa natal de Raquel fue construida por los Rizzi hacia mediados del siglo XIX. Junto a la vivienda se levanta una pintoresca capilla que la familia construyó en 1870 como agradecimiento por no haber contraído la fiebre amarilla durante la epidemia que azotó al país.

En diálogo con InfoCañuelas, Raquel contó que pudo estudiar magisterio gracias al apoyo de su padrino, sacerdote y párroco de Chascomús. Recordó que hizo gran parte de la primaria en una escuela de Lobos, donde se destacó como alumna avanzada, terminando dos años antes que el resto de sus compañeros.

Le tocó ser maestra rural en los años difíciles, cuando el sulky era el único medio de transporte que permitía llegar a los rincones más alejados del distrito. Muchas veces tenía que quedarse por varios días en una escuela porque el barro le impedía regresar.

"Nunca pensé que iba a llegar a esta edad. Afortunadamente no tengo ningún dolor y mi cabeza funciona muy bien. Lo único que lamento es que no puedo valerme por mí misma y siempre dependo de alguna persona para que me lleve de un lado a otro", comentó.

Sobre sus años de docencia en Cañuelas, dijo que siempre admiró la calidez de la gente del campo. "Tengo los mejores recuerdos de los chicos y de las familias, era gente buenísima. Cuando hacían chorizos y embutidos, siempre había una parte que reservaban para la maestra".


"LOS ALUMNOS LA AMAMOS"
Una gran cantidad de familiares, nietos políticos y hasta ex alumnos se dieron cita en el Rotary para festejar los 100 años de Raquel.

"Tengo los mejores recuerdos de mi maestra de cuarto grado en la Escuela 13. Una vez me puso en penitencia y lloré de vergüenza pero más allá de eso todos los alumnos la amamos", comentó Olma Etcheverry, una de las alumnas que se acercó a la fiesta.

También estuvo el artesano soguero don Ricardo Mac Gill, apenas tres años menor que Raquel, quien compartió con ella la infancia viviendo en el mismo barrio. Como obsequio de cumpleaños le llevó un rosario confeccionado en tientos.

Antes de cortar la torta adornada con 100 velitas, los invitados participaron en una ceremonia que consistió en contar y hacer estallar uno a uno los 100 globos colocados alrededor del salón.

"Es para que tengamos una idea de lo que significa vivir cien años", comentó una nieta mientras los invitados levantaban sus copas para brindar "por cien años más".

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