Volver a sección

Educación

A través de un intercambio rotario, una alumna del Santa María vivirá un año en Alemania

Lara Cuburu se hospedará en casas de familia y concurrirá a una escuela estatal de Baja Sajonia.

 Lara Cuburu, la primera cañuelense en RYE.

Vivir en el extranjero, explorar la cultura del país anfitrión, adquirir destrezas y liderazgo y forjar amistades duraderas. Ese es el objetivo de Rotary Youth Exchange (RYE), el programa de intercambio de jóvenes que promueve Rotary International.

La estudiante del Colegio Santa María, Lara Cuburu, es la primera postulante local que resulta seleccionada para este programa junto a otros 35 jóvenes del distrito rotario 4905 al que pertenece Cañuelas.

Lara, de 15 años, alumna de cuarto año, se despedirá de la Argentina el 11 de julio. Durante un año vivirá en Stade, una ciudad de 50 mil habitantes ubicada en el estado de Baja Sajonia, a unos 50 kilómetros de Hamburgo, una región que corresponde al distrito rotario 1890 de Alemania.

A lo largo de ese período residirá en tres casas de familia y asistirá a la escuela estatal IGS Stade.



Los jóvenes seleccionados del distrito 4905.
 

Como contrapartida, durante la estadía de Lara en Europa una joven francesa, Candice Pierre, se instalará en Cañuelas y concurrirá al complejo parroquial Santa María. Los padres de Lara la hospedarán durante cuatro meses y el resto del tiempo vivirá con otras dos familias de nuestra ciudad.

“Me enteré de este programa gracias a un amigo que está en Interact. Cuando me avisó de la reunión me presenté, escuché la propuesta y me resultó muy interesante. Lo importante de esto es que no es un viaje para hacer turismo ni para aprender idiomas sino una experiencia que busca abrir la mente. Al principio éramos más postulantes pero se fueron retirando y quedé yo sola” contó Lara a InfoCañuelas.

Asegura que no le resultó difícil tomar la decisión ya que desde los 12 años sueña con la posibilidad de un intercambio internacional. Al principio su objetivo era Canadá, Francia o Italia, pero sus clases de alemán con la profesora Cecilia Glas le despertaron el interés por la cultura germana.



Stade, una de las ciudades más antiguas del norte de Alemania.
 

Si bien sus padres la acompañan en este proyecto que la mantendrá lejos de casa durante un largo tiempo, el convencimiento fue paso a paso. “Soy hija única pero tengo primos que son como mis hermanos. Espero que puedan alegrar a mi mamá cuando yo no esté”, bromea Lara.

En el colegio Santa María intentó mantener la noticia como un secreto ni bien se enteró de que había sido seleccionada, pero un profesor la felicitó en público, por lo que todos sus compañeros se sumaron al saludo. Ahora están planificando una fiesta de despedida cuando falta menos de un mes para la partida.

Lara todavía no está del todo segura cuál será la carrera universitaria por la que optará. Duda entre la cosmofísica, que imagina demasiado compleja, y la traducción, que considera que se volverá una carrera obsoleta con el avance de los traductores automáticos. También le gusta la física, las relaciones internacionales y aprender de otras culturas... Quizá este largo viaje sea la puerta de entrada a su futuro.



Lara junto a Patricia, su mamá, y con su mejor amiga, quien la acompañó el día que se anunciaron los ganadores.