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Una docena de preguntas a Alicia Origgi, una apasionada de la obra de María Elena Walsh

Fabián Rossini entrevista a la autora de “María Elena Walsh, una voz inolvidable” publicado a diez años de la muerte de gran escritora argentina.

Fabián Rossini entrevista a la autora de “María Elena Walsh, una voz inolvidable” publicado a diez años de la muerte de gran escritora argentina.

Una docena de preguntas a Alicia Origgi, una apasionada de la obra de María Elena Walsh

 Origgi, especializada en la obra de María Elena.

Alicia Origgi es maestra Normal Nacional (colegio Ward), profesora y licenciada en Letras (UBA), especialista diplomada en Procesos de Lectura y Escritura (UBA), docente, investigadora, conferencista, formadora, escritora y, por encima de todo, especialista en la obra de María Elena Walsh.  Actualmente alterna sus días entre la localidad de Alejandro Petión y la Ciudad de Buenos Aires. 

InfoCañuelas charló con ella sobre su arraigada pasión por la obra y el legado de María Elena, y sobre el libro que escribió y reescribió durante estos años para ayudar a que la voz de la juglaresa siga perdurando. “María Elena Walsh, una voz inolvidable”, publicado por Editorial Luvina, se encuentra disponible en librerías de Cañuelas, Lobos y CABA.

1. —Alicia, ¿cuántos años ha dedicado a estudiar la obra de Walsh? ¿Dónde lo hizo; de qué forma?
Soy egresada como Profesora en Letras Modernas de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Regresé en los ’90, a hacer mi Licenciatura con especialidad en Literatura infantil y Promoción de la lectura en los Seminarios que dirigieron Lidia Blanco y Graciela Guariglia. Allí comenzó mi interés por investigar la obra infantil de María Elena Walsh. Fuimos con otra colega, la Lic. Mónica Amaré, a entrevistar a la juglaresa personalmente en SADAIC, donde María Elena estaba a cargo de la Dirección Cultural y de la defensa de los derechos de autor. 

2.  —Escuchar el nombre de María Elena Walsh es para muchas personas un viaje feliz a una etapa de canciones, poesías, historias disparatadas oídas en la infancia. ¿A usted qué le pasa cuando vuelve a escuchar por millonésima vez ese nombre?
Pienso en una gran poeta, una mujer de enorme coraje cívico, que ha defendido los derechos humanos en tiempos de dictadura, una abogada de la NO violencia al estilo del Mahatma Ghandi y de Martin Luther King. Pero, ante todo, es la fundadora de la moderna Literatura infantil en Argentina y una compositora de canciones inolvidables para chicos y para adultos.

3. Entramos a http://texturadeldisparate.com/ y nos sorprende gratamente conocer la cantidad de textos que usted escribió sobre María Elena y los premios que recibió por su trabajo. ¿Cuál es el reconocimiento que más la gratificó o la gratifica en esta tarea?
Me gratificó que la Biblioteca Madre Teresa de Calcuta de Virrey del Pino me otorgara el Premio Hormiguita Viajera como Maestra Latinoamericana en Literatura infantil y juvenil por mi estudio de la obra de Walsh.

4. —¿En qué sentido este libro suyo es un homenaje a María Elena?
Es un homenaje a la trayectoria de Walsh, que fue poeta, traductora, libretista, compositora, cantante y actriz.

5.—Por lo que sabemos, el libro está basado en uno anterior, que escribió hace unos años y que llevaba el título de María Elena Walsh o La coherencia del disparate (Ediciones AALIJ, 2017). Además del título, ¿qué cambios hay de aquella a esta edición, publicada por Editorial Luvina en estos días?
Ese libro es muy especial para mí porque fue editado en 2017 por la Academia de Literatura Infantil y Juvenil y recibió varios premios. Se editaron pocos ejemplares con un subsidio del Fondo Nacional de las Artes que consiguió la Academia para sus publicaciones. Por eso considero valioso que Editorial Luvina lo publique con las nuevas ampliaciones actualizando la bibliografía y trayectoria de Walsh, para que esa investigación pueda tener difusión en Latinoamérica.

6. —¿Cuáles son las ideas principales sobre María Elena y su obra en el libro? 


7. —En 2016, en el programa de la TV Pública Caminos de tiza, usted habló de lo que la sorprendió cuando fue a SADAIC con una compañera a entrevistar a María Elena. ¿Cómo fue esa experiencia?
Me acompañó Mónica Amaré, que cursaba junto conmigo la Licenciatura. Nos encontramos con una mujer amble y parca, que no respondía a la idea de “artista famosa y exitosa” que me había armado de ella. Me sorprendió la timidez de María Elena en su trato personal, que contrastaba con la desenvoltura frente al público cuando interpretaba sus canciones o la valentía de sus posturas como escritora. Fue muy gentil y nos facilitó fotocopias de sus obras para iniciar la investigación. Nos contó acerca de sus primeras lecturas de niña, estimulada por su padre que le cantaba rimas en inglés. Fue ante todo una gran lectora durante toda su vida.

8. —Supongamos por un instante que una de sus nietas le dice —refiriéndose a alguna canción de Walsh que están escuchando— que eso ya pasó de moda, que ahora hay cosas más interesantes. ¿Se enojaría usted? ¿No le haría más regalos para su cumpleaños? ¿Qué le diría? 
Las canciones de María Elena son del color del tiempo y no pasan de moda. Por suerte no tuve esos conflictos. Mis nietas son pequeñas, Maite, que tiene 7 años, leyó Dailan Kifki hace 2 años y le gustó tanto, que quería comprar un poroto mágico, ¡¡para plantarlo y que crecieran muebles!! Ella asistió contenta a mis espectáculos sobre la juglaresa. Sofía, de dos años está fascinada con la Reina Batata y la Canción de la Vacuna, tan actual. Catalina, de 7 meses, se ríe con las canciones.

El libro de Origgi, por editorial Luvina.

9. — ¿Qué nos puede decir de la María Elena Walsh que se rebela contra ciertas formas del autoritarismo de su tiempo? ¿Hay algo de esto en el libro?
Deja su legado a favor de las nuevas generaciones en la literatura infantil, porque eligió el sentido del humor como un arma para proteger a los “locos bajitos” de la rigidez cultural imperante y señalar estereotipos culturales en un contexto donde la risa fue la mejor manera de tomar distancia crítica de situaciones asfixiantes. Los versos de la vaca de Humahuaca que se instaló en la escuela mientras “los chicos tiraban tizas y se morían de risa” resultaron revolucionarios en su momento por la inclusión del humor y la transgresión de las normas disciplinarias. El revisionismo de MEW excluye las clásicas reinas malas, los príncipes galantes y las princesas bobas. 
Hay mención en la trayectoria de su artículo de 1979 en contra de la libertad de prensa que determinó la prohibición de sus obras en el país. También del significado del “País de Nomeacuerdo” y del “Reino del Revés”, metáforas tan actuales.

10. —A quienes escriben libros y canciones infantiles, ¿qué valores del legado de MEW usted les diría que bien podrían tener en cuenta?
Recomendaría el humor como acercamiento al niño y los juegos de lenguaje. También el conocimiento de la riqueza de nuestro folklore. El juego con las palabras, el aparente desorden semántico que divierte, tiene una profunda coherencia con su postura a favor de la libertad y de la imaginación creadora, porque propone otros órdenes posibles para crear distintas alternativas de pensamiento y ampliar el horizonte cultural de grandes y chicos. 

11. —¿Se animó alguna vez Alicia Origgi a escribir una poesía, una canción para chicos? A ver…
Tengo que confesar que no lo hice, tal vez ahora que tengo tres nietas me anime. Me gusta más la investigación, tengo varios autores estudiados aparte de María Elena.

12. —¿Le parece que la autora de “Manuelita” influyó de algún modo en la formación de los docentes en Argentina? ¿De qué forma? ¿Le parecería bien que se creara la materia “María Elena Walsh” en el plan de estudios docente?
Por supuesto que ha influido, sus cuentos y poemas son conocidos por todas las maestras jardineras y sus obras de teatro para niños Canciones para mirar y Doña Disparate y Bambuco han sido representadas a lo largo y a lo ancho de nuestra Argentina durante décadas. Las canciones se siguen enseñando y los chicos las disfrutan. Me parecería que deberíamos crear una cátedra universitaria dedicada al estudio de la obra de Walsh, ella fue Doctora Honoris Causa en 1990 de la Universidad de Córdoba por su labor poética a favor de la infancia. Su figura es admirada y reconocida tanto por gente de izquierda como de derecha, por su coherencia de ideales y su defensa de los derechos humanos.

MÁS INFORMACIÓN

Más info sobre Alicia Origgi y sus estudios sobre María Elena Walsh y la literatura infantil en general en este link.

Página de la editorial: http://luvinaeditorial.com.ar

Fabián Rossini.

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