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Nació en Cañuelas en 1982, fue adoptada en Mar del Plata y busca conocer a su mamá biológica

Su madre la tuvo en el viejo Hospital Mitre. Antes de cumplir un año fue entregada por un camionero a su familia adoptiva.

Su madre la tuvo en el viejo Hospital Mitre. Antes de cumplir un año fue entregada por un camionero a su familia adoptiva.

Nació en Cañuelas en 1982, fue adoptada en Mar del Plata y busca conocer a su mamá biológica

 Agustina fue anotada con el nombre de Mariana Flores.

Con el inicio de un nuevo año uno suele proponerse metas que son importantes para ordenar el futuro personal. En general estos planes tienen que ver con anhelos muy profundos que quedan sepultados por la vorágine de lo cotidiano. Precisamente con el arribo del 2022 Agustina Laura Di Rossi se propuso encontrar a su madre biológica de quien se separó siendo recién nacida.

Son pocos los datos que conoce sobre sus orígenes. Sabe que nació en 1982 en el viejo Hospital Mitre (hoy Ángel Marzetti); que su madre decidió llamarla Mariana Flores; que posiblemente era madre soltera en una época en la que estaba muy mal visto serlo; y que a los pocos meses un camionero de Cañuelas la entregó a un matrimonio de Mar del Plata que la recibió con todo el amor del mundo.

En las últimas horas Agustina, de 39 años, se comunicó con InfoCañuelas para contar su historia y tratar de llegar a su mamá, quien tal vez aún viva en Cañuelas o algún lugar cercano.

“La historia es así -resume Agustina-. Nací el 10 de noviembre de 1982 en Cañuelas. No me queda claro si mi progenitora me abandonó o si me arrebataron. Me tuvo un matrimonio en Cañuelas unos meses, el hombre era camionero y venía a Mar del Plata. Aquí conoció a mi padre adoptivo, quien ya falleció, y como sabía que él y mamá no podían tener hijos, así como si nada le dijo: ´A mí me dejaron una nena, andá y buscala´. En abril del 83, cuando yo casi llegaba a los seis meses, me fueron a buscar y me trajeron aquí, a Mardel. Era sencillo en ese momento hacer el papelerío, muchas coimas, Argentina estaba saliendo de tiempos oscuros, y me hicieron partida de nacimientos nueva conservando sólo la fecha de nacimiento, pero con nombre y datos nuevos.” 

“Siempre me dijeron que era adoptada, eso nunca fue un problema para mí, pero con el correr de los años y al tener mis propias hijas surgió de nuevo esa necesidad de saber ´¿De dónde vengo?´ Y así me decidí a empezar la búsqueda en este Año Nuevo. Sé que me llamaba Mariana Flores y que mi madre tendría entre 15 y 17 años, que eran sólo ella y su madre, mi abuela. De mi padre jamás supe nada, ni un nombre”.

Antes de acudir a InfoCañuelas se comunicó con el área de Legales del Hospital Marzetti. Le adelantaron que en los archivos del nosocomio existe un nacimiento asentado el 10 de noviembre de 1982 bajo el nombre de Mariana Flores pero hasta el momento no le dieron ningún dato sobre su madre. Sabe que en ese registro está la clave para dar con ella.


Si bien sospecha que fue abandonada, tal vez como consecuencia de la corta edad de su mamá y de lo complicado que podía ser la vida para una madre soltera en ese momento, tampoco descarta que pueda ser hija de desaparecidos. Agustina (o Mariana) nació en el tramo final de la dictadura cuando ya no se reportaban apropiaciones de bebés, aunque es una posibilidad que debe tenerse en cuenta. “Hace unos años me comuniqué con las Madres de Plaza de Mayo, pero por ser nacida en 1982 no me prestaron demasiada atención y eso me dejó con una sensación rara y fea, así que no intente más por ese lado”, dice.

Con relación al matrimonio que la tuvo durante unos pocos meses en Cañuelas sólo sabe que vivía en una casona estilo “chorizo” en San Vicente cerca del 1.100 (entre Florida y 9 de Julio); que la mujer vendía productos sueltos de almacén y que el hombre era camionero. Tenían un hijo varón propio de unos 6 ó 7 años. 

A pesar de esta compleja trama aún incompleta, Agustina destaca que ha tenido una vida “simple y feliz”. “Sé que mis padres adoptivos no pensaron bien y que quizá no fue la mejor decisión hacer las cosas así pero eran otros tiempos. Me dieron una hermosa educación, muy cuidada. Amo a mi madre, tiene 82 años, vivimos juntas. Siempre trabajé en la cocina, es algo que me encanta. Tengo dos hijas, una de 15 y una de 4 años con mi pareja actual”.


Agustina poco después de llegar a Mar del Plata.

Agustina siente que está cerca de saber quién es su madre biológica. Esa información depende, en gran parte, de la ayuda que le puedan brindar los directivos del Hospital Marzetti. “Seguramente ahí está el apellido de ella, imagino que debe ser ´Flores´ porque estaba sola. Estoy convencida de que me anotaron con su apellido”.

Si algún vecino de Cañuelas tiene información que pueda servirle a Agustina en su búsqueda, puede comunicarse con ella a través de su Facebook Agustina Laura Di Rossi.

Germán Hergenrether