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| Cultura y eventos

Murió el padre Alejandro Delorenzi

Durante una década dirigió la Capilla Desatanudos en el barrio La Garita. Era amigo personal del papa Francisco.

Durante una década dirigió la Capilla Desatanudos en el barrio La Garita. Era amigo personal del papa Francisco.

 Alenandro Delorenzi en 2017. Archivo InfoCañuelas.

El padre Alejandro Delorenzi falleció esta mañana en el sanatorio Juncal de Temperley a causa de un agravamiento de su enfermedad de base. Tenía 60 años.

Nacido en Buenos Aires el 8 de mayo de 1958, desde hacía una década se encontraba al frente de la capilla Desatanudos ubicada en la granja Revivir, dedicada a la recuperación de adictos a las drogas. 

Fue nombrado párroco de la granja por Jorge Bergoglio cuando el ahora papa Francisco era Arzobispo de la ciudad de Buenos Aires.

Dueño de un carisma especial y de un trato cordial con la gente, el “padre Ale” construyó un importante grupo de feligreses del centro de Cañuelas que se sumaron de manera incondicional a la capilla Desatanudos, especialmente a partir del conflicto con el padre Mario Slongo, en 2008.

Sus misas por las embarazadas o para las parejas que buscaban hijos y sus colectas para el Día del Niño o Navidad generaban una multitudinaria respuesta.

Si bien Alejandro era amigo cercano del papa Francisco, jamás se jactó públicamente de ese vínculo. El martes 8 de diciembre de 2009, antes de ser electo sumo pontífice, Jorge Bergoglio participó en la ceremonia de inauguración de la capilla construida con el trabajo de los internos de la granja.

Amante de la música y la literatura, en octubre de 2014 presentó su libro de poesías “Latidos bajo la lluvia”, auspiciado por el centro cultural Volveré.

En junio de 2017 fue intentado por un cuadro de neumonía del que logró reponerse luego de seis meses de tratamiento. Antes había superado un cáncer. “El amor de la gente es lo que me permitió salir” dijo en diciembre de 2017, cuando retomó la actividad parroquial.



Delorenzi y Bergoglio concelebrando la misa inaugural de la capilla Desatanudos. 8 de diciciembre de 2009. Archivo InfoCañuelas.
 

ACTUAR LA VIDA

El 29 de diciembre Alejandro realizó una de las últimas publicaciones en su perfil de Facebook. Se titula “Actuar la vida” y es una clara síntesis de su visión de la existencia, del sacerdocio y de la fe.

Será en lo cotidiano en donde iremos actuando la fe, pero esto será sin caretas de ningún tipo.

Será el encuentro entre lo creativo que hacemos de nuestras vidas, en ese impulso vital que me hace ser yo mismo y no una burda copia de las que vivimos bombardeados en esta sociedad que nos propone el facilismo, aquellas cosa del ya, del hoy vertiginoso de la respuesta ya encontrada y no de la elaboración silenciosa y dolorosa de las páginas de nuestro propio libro.

Es el propio libro que se dará en los tiempos, el que se precipitará sobre el escenario de la vida para actuarla.

Los libros y tretas de la mediocridad y la fiesta chata abundan, esas fiestas que no son encuentro sino descontrol y escape de nosotros mismos y que nos dejan con esa sensación de vacío y angustia que nos precipitan a los tantos paliativos que los grandes lava cerebros quieren ofrecernos.

El propio se hará libro de Cristo en mi vida que me lleva a la plenitud de un vivir creativo lleno de escollos y de senderos frescos, una y otra vez hasta la plenitud del reposo.

La presencia es Señorío entonces es autoridad, no autoritarismo, que en realidad lo que esconde es inseguridad.

Esos tantos Señores del poder nos lo muestran todos los días agrandándose en sus logros mediáticos y frívolos, necesitados de manipular, de tener dinero o grandes cosas para sentirse importantes (como esos que se ponen la remera de onda para sentirse personas).

La importancia entonces, el Señorío, vendrá de ser ese que soy y esto en la plenitud que vamos haciéndonos en ese que Es el que es. Yo soy el que soy le dice Dios a Moisés.

La verdadera acción brotará entonces desde la espontaneidad del Cristo vivo y presente en mi vida de todos los días. Entonces, cuando me siento más débil, más fuerte me hago en aquel que todo lo puede.

 

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