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| Cultura y eventos

Es de Vicente Casares y cruzó los Andes siguiendo la huella de San Martín

Luis Córdoba junto a un grupo de amigos decidió emular la gesta sanmartiniana en una memorable travesía a caballo. Fotogalería.

Luis Córdoba junto a un grupo de amigos decidió emular la gesta sanmartiniana en una memorable travesía a caballo. Fotogalería.

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Luis Córdoba en el límite con Chile.

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A sus 55 años Luis Córdoba decidió que era tiempo de cumplir un viejo sueño y junto a un grupo de amigos, amantes del tradicionalismo, emprendió una aventura sin igual: cruzar la cordillera de los Andes a caballo para vivir un contacto con la naturaleza en su estado más puro y repetir, en parte, la gesta del General José de San Martín.

El contingente estuvo conformado por 12 jinetes de Ezeiza, Burzaco, San Vicente y Saladillo. Entre ellos había una mujer y el cura párroco de San Vicente, acompañados por dos baqueanos. La logística se completó con un caballo de repuesto y dos mulas que transportaron la comida y provisiones, básicamente fideos, arroz, salsa de tomate, papas y cebolla.

Nacido en Vicente Casares, partido de Cañuelas, Luis Córdoba vive en Carlos Spegazzini, donde trabaja como empleado en una empresa de ladrillos y cerámicas. Desde hace tiempo viene bregando para formar el centro tradicionalista Rincón Gaucho, con sede en la colectora de la Autopista.

“Toda la vida tuve la idea de cruzar los Andes, un proyecto que comenzó a tomar color el 11 de agosto del año pasado con unos amigos de Saladillo que querían hacer lo mismo. Organizamos todo con mucho detalle y arrancamos” contó Luis a InfoCañuelas horas después del arribo al punto de partida.

La travesía se puso en marcha el 27 de enero en Malargüe, provincia de Mendoza, siguiendo el paso Lito, cercano al paso Tiburcio. 

Tras varios kilómetros de cabalgata por terrenos áridos, el primer desafío importante fue el cruce del río Grande. Los perros y caballos, habituados a la geografía, avanzaban a paso firme sin preocuparse demasiado por las aguas correntosas de un metro de profundidad y unos 25 metros de ancho. Luego seguirían estrechos senderos y precipicios que helaban la sangre.

Tras pasar dos noches en la montaña (una de ellas bajo la lluvia), el 29 de enero llegaron a Trujillo y desde allí emprendieron el regreso por el mismo camino hasta llegar a Valle Hermoso, el 1 de febrero.

 “Hemos vivido cosas que nunca hicimos, como bañarnos en el río; cocinar con bosta de vaca por falta de leña; o comer trucha recién pescada y algún chivito que capturaron en la montaña. Una experiencia hermosa desde todo punto de vista” resumió Luis.


Los aventureros realizaron un total de 70 kilómetros por tramo a una altura de aproximadamente 2.500 metros. “No es la totalidad del recorrido que hizo San Martín, nosotros hicimos una parte porque el otro trayecto sólo lo hace el ejército. Lo nuestro fue más simple pero de todas maneras fue duro. Estábamos a sólo un día y medio del lugar donde cayó el avión uruguayo en 1972”.

Junto con Luis Córdoba participaron María Sol Caseros, Jorge Caseros, Pablo Caseros, Matías Ochoa, Bernardo Benítez, Juan Jordán, Roberto Jordán, Gustavo Jordán, Víctor Jordán, Héctor Santarelli y el cura párroco de San Vicente, Federico Piserchia.

Cumplido el objetivo cordillerano, Luis y sus compañeros de travesía ya tienen pensado realizar una nueva salida el año que viene. “Nos encantaría hacer algún otro viaje, aunque preferiríamos un recorrido más tranquilo, por campo llano”, concluyó Luis, con el cansancio de la misión cumplida.

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