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Cañuelas, el coronavirus y la responsabilidad

Sin personalismos ni oportunismos, la clase dirigente debe estar a la altura de las circunstancias. Escribe: Carlos Alvarez.

Sin personalismos ni oportunismos, la clase dirigente debe estar a la altura de las circunstancias. Escribe: Carlos Alvarez.

Vivimos momentos de incertidumbre. Nos azota un tipo de peste del que no tenemos antecedentes salvo, quizá, la fiebre amarilla en el 1800. Este nuevo virus que tomó por sorpresa al mundo llegó al país, y el gobierno nacional, junto con los gobiernos provinciales, municipales y la gran mayoría de los argentinos, está intentando evitar la propagación masiva, o que sea lo más lenta posible para que no colapse el sistema de salud.

Por los ejemplos de China, Europa y Estados Unidos sabemos que lo peor está por venir. No sólo por el crecimiento de infectados del COVID-19 en Argentina, y por el peligro que ese crecimiento conlleva para nuestros adultos mayores y para quienes padecen alguna enfermedad de base, sino porque la cuarentena aplicada, que no se discute como medida absolutamente necesaria, va a traer consecuencias económicas muy duras, sobre todo para las pymes y para los cuentapropistas que no se encuentran entre las excepciones del decreto de cuarentena. Al margen de que, seguramente, se tomen medidas urgentes para este sector, la economía en su conjunto va a sufrir consecuencias.

Éste es el panorama de lo que viene. Quienes estudian el cómo combatir este tipo de pandemias aconsejan, primero, apoyarse en los expertos en epidemiología y en la sociedad científica para tener en claro cuáles son las acciones que evitan la propagación del virus, y segundo, unificar criterios, en el gobierno, en el congreso, en el municipio, y luego comunicar a la sociedad un solo mensaje, sin confusiones, ni debates, ni medias tintas. Unidad de criterios y objetivos comunes son esenciales para la efectividad de las medidas que se tomen.

En este contexto, no hay lugar para oportunismos políticos. Quien crea que puede sacar una ventaja de esta situación es porque no entiende lo que está pasando. Las únicas manifestaciones que deberían darse desde la clase política, de todos los partidos, es aportando algo, o ayudando a la solución de esta situación extraordinaria, y los canales para aportar, o si se quiere, debatir, están creados. 

Debemos, como oposición y en esta situación, apoyar a la Intendente municipal y a su gabinete, y dar nuestro aporte sincero en el Comité creado por la pandemia, del cual formamos parte. 

Debemos actuar con responsabilidad para no aumentar la psicosis ya generada por el coronavirus en nuestra sociedad. No hay margen para el “Yo te lo dije”, o para intentar instalar debates como si estuviéramos en el apogeo de la “grieta”, o en campaña electoral.

La situación cambió y debemos estar, todos, pero más aún quienes tenemos responsabilidades de gobierno, a la altura de las circunstancias.

Siempre se habla de consensuar políticas de Estado. No debe haber mejor ejemplo de una situación que nos involucra a todos, y en forma urgente como la lucha contra el coronavirus. 

Aportemos lo nuestro con responsabilidad. Ayudemos. Evitemos agresiones y debates innecesarios. Hagamos oídos sordos ante quienes están inmersos en el negocio político de la grieta, y apoyemos a los dirigentes a los que hoy les toca conducirnos en esta crisis, para salir de ella de la mejor manera posible.

Carlos Alvarez 
Concejal de Cañuelas
(Presidente bloque Juntos por el Cambio)

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