Volver a sección

| Variedades

Una leyenda de San Lorenzo. El homenaje a Jacobo Urso filmado en Uribelarrea

Facundo González Trejo rodó un cortometraje sobre el excepcional jugador que siguió disputando un partido con una costilla rota y un riñón perforado. Murió tras una semana de agonía.

Facundo González Trejo rodó un cortometraje sobre el excepcional jugador que siguió disputando un partido con una costilla rota y un riñón perforado. Murió tras una semana de agonía.

Una leyenda de San Lorenzo. El homenaje a Jacobo Urso filmado en Uribelarrea

 Jacobo Urso. Archivo El Gráfico.

El 30 de julio de 1922 enfrentó a Estudiantes de Buenos Aires en Palermo. A los diez minutos del segundo tiempo chocó contra dos jugadores rivales y se fracturó una costilla. Siguió jugando mientras escupía sangre y el hueso roto le horadaba un riñón. Al cabo de una semana de agonía, falleció en el hospital Ramos Mejía. Tenía 23 años.

Así se sintetiza el trágico final de Jacobo Urso, el mártir de San Lorenzo de Almagro que dio la vida por su club. 

En 2013 -en el marco de la campaña para la compra de metros cuadrados para la construcción de un nuevo estadio- se filmó un cortometraje en su memoria, con dirección de Facundo González Trejo y Martín Cutino en el papel del héroe.

Las imágenes iniciales de “La vida por los colores” transcurren en Uribelarrea, cuyas calles añejas simulan ser Dolores, el pueblo donde Urso nació el 17 de abril de 1899.

“Ingresó a nuestro club en 1915 actuando en tercera división. Debutó en primera división el 7 de mayo de 1916, el mismo día en que se inauguró el Viejo Gasómetro, donde San Lorenzo venció a aquel poderoso Estudiantes de La Plata por 2 a 1” recuerda Alberto Borja, uno de los fundadores del Museo de San Lorenzo que lleva el nombre del mítico jugador.

Tuvo una trayectoria muy destacada lo que hizo que fuera el primer jugador de la historia de San Lorenzo en ser convocado por la Selección Nacional. Su debut con la albicelete tuvo lugar en Montevideo el 24 de agosto de 1919 ante Uruguay. En San Lorenzo disputó 107 partidos y convirtió 6 goles.

“Cuando estaba en su plenitud y tenía un futuro venturoso por delante, llegó la fatídica tarde del 30 de julio de 1922. Ese día San Lorenzo enfrentaba a Estudiantes de Buenos Aires en su cancha de Palermo, frente mismo al Tiro Federal. En una acción del juego recibió un fuerte golpe que le fracturó una costilla. Lo cierto es que Jacobo cayó sobre el césped con gestos de dolor y tuvo que ser retirado en brazos de sus compañeros. Apenas repuesto del accidente decidió seguir jugando, desoyendo los consejos de los dirigentes y de sus compañeros... Así es que continuó, por el cariño que sentía por la camiseta de su club... Lo suyo merece inscribirse en la antología de lo épico, siguió luchando hasta el final del partido en pos de la victoria de su equipo, objetivo que cumplió ya que San Lorenzo se retiró triunfante. Pero las consecuencias resultaron nefastas para él. La costilla rota le lesionó un riñón. Inmediatamente de finalizado el partido debió ser internado de urgencia en el Hospital Ramos Mejía debido a los intensos dolores que padecía. Debió ser operado dos veces en procura de salvarle la vida. Finalmente, el 6 de agosto de 1922 se produjo su deceso” concluye Borja.

Unos pocos días antes recibió en el Hospital a un cronista del diario El Telégrafo a quien le expresó: “No lo lamento por mí, sino por mi club, que necesita de mis esfuerzos para escalar los puestos que faltan para colocar a San Lorenzo a la cabeza del campeonato, con las tribunas que hemos construido somos el mejor club de Buenos Aires”.

Una procesión de cinco mil hinchas lo acompañó hasta su última morada en el Cementerio del Oeste (hoy de la Chacarita). 

Martingalas del destino, el padre Lorenzo Massa -uno de los fundadores de San Lorenzo de Almagro- tuvo su primer trabajo como salesiano en la Escuela Agrícola Don Bosco de Uribelarrea entre 1900 y 1902. El mismo pueblo usado para ambientar la juventud de Jacobo.


LA VIDA POR LOS COLORES (CORTOMETRAJE)

•  Dirección: Facundo González Trejo
•  Guion: Martín Cutino
•  Cámaras: Facundo González Trejo y Alejandro Giandinoto
•  Edición: Alejandro Giandinoto y Facundo González Trejo
•  Sonido: Alejandro Giandinoto
•  Asistentes y vestuario: Victoria Afonso y Carolina Hernández
•  Dibujos: Florencia Quinteros

x