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Dictadura, amor y opresión en “Boda Secreta”, la película de Agresti filmada en Uribelarrea

Fue premiada en festivales internacionales pero nunca se estrenó en la Argentina. Muestra, como pocas, las calles y edificios del poblado.

Fue premiada en festivales internacionales pero nunca se estrenó en la Argentina. Muestra, como pocas, las calles y edificios del poblado.

Dictadura, amor y opresión en “Boda Secreta”, la película de Agresti filmada en Uribelarrea

 Mirta Busnelli rodeada por vecinos de Uribe.

Alejandro Agresti comenzó a ser conocido por el gran público argentino a partir de “Buenos Aires, viceversa” y luego “Valentín”, pero antes hizo una gran película que nunca se estrenó comercialmente en la Argentina: “Boda Secreta”.

Este drama con trazos de comedia, coproducido entre Canadá y Holanda, se filmó en Uribelarrea en 1988 con la actuación de Mirta Busnelli, Tito Haas, Carlos Roffé, Floria Bloise, Elio Marchi y Nathán Pinzón, entre otros. Se estrenó en agosto de 1989 en el Festival de Montreal y luego pasó por varios festivales europeos. 

¿Cuál es el eje del libro escrito por el propio Agresti? En los primeros años de democracia Fermín (un guiño a Spinetta) emerge desnudo de una estación de subte en la Avenida de Mayo. Lo interrogan en la comisaría y descubren que se trata de un sindicalista, militante de izquierda, detenido durante la dictadura.

Afiche del estreno en Japón.

Abandonado a su suerte el “aparecido” (Tito Haas) decide viajar a su pueblo, Mendieta (Uribelarrea) para reencontrarse con Tota (magistral interpretación de Mirta Busnelli), la mujer a la que le juró volver. Al llegar la encuentra en el lugar de siempre, el kiosco de diarios de la estación ferroviaria, pero Tota no lo reconoce.

Fermín intenta rehacer su vida como pianista en el único restaurante de Mendieta mientras busca acercarse a Tota para volver a conquistarla. El intento no será nada sencillo: el recién llegado no encaja en una sociedad asfixiante, dominada por chismes y apariencias, bajo la atenta mirada del cura párroco (Nathán Pinzón) hurgando en su pasado.

Pipi (Sergio Poves Campos), el loco del pueblo, es uno de los pocos lugareños que ayuda a Fermín. Se podría hacer un paralelismo y pensar que Agresti lo incluyó en el film inspirándose en Ítalo, ese otro loco de Uribelarrea cuyos ojos casi transparentes quedaron inmortalizados en centenares de fotos que los turistas le robaron a cambio de un cigarrillo.

“Boda secreta es una película sobre lo que le hubiera vuelto a pasar en 1989 a un desaparecido si aparecía. Acá nunca se estrenó porque todo lo mío ofendía sueños y sentimientos de cierta clase política, esa que volvió a contar asesinados con los Lopérfidos del último gobierno” ironizó Agresti en un reciente post en su perfil de Facebook. 

Poves Campos y Tito Haas, amigos en Boda Secreta.

“Cine Independiente, cuando eso todavía no era un simple slogan para estar con cualquier cosa de onda. Hecha en 23 días, creo que cuenta lo que siempre podrá volver a pasarnos si nos confunden y siguieran callando nuestras voces”, añadió el director.

Boda Secreta ganó el premio FIPRESCI (Río de Janeiro) y el Becerro de Oro a la mejor película en el Festival de Cine de Holanda. A pesar del reconocimiento internacional nunca llegó a la cartelera argentina más allá de algunas proyecciones en ciclos culturales y una transmisión por Cana 7, en 2004.

La cinta muestra las calles y construcciones de Uribelarrea, el bar que funcionó donde hoy está Macedonio, la estación y su galpón ya inexistente, la iglesia y los habitantes en el rol de extras. Inés Mac Clymont, María Elsa Varga de Abelende, Aroldo Errecart, Hugo Senas, Primo Lus, Juan Manuel Lus, Jorge Marques de Figueiredo y Carlos Marcos son algunos de los vecinos que podrán descubrirse en las hendijas de esta historia desgarradora.

 

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