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Policiales

Un hombre está detenido por abusar de su hija de 14 años

La sometió al menos en dos oportunidades, según lo que confesó la menor a su madre. “El diablo me ganó” dijo el acusado en un mensaje de WhatsApp.

 Una de las capturas entregada a la justicia.

“Yo quiero que te vayas con tu mamá porque no quiero hacerte más daño, mi vida. No tenés que dormir más conmigo. Sabés que estoy enfermo, hija. Ya no quiero lastimarte más. Sé que soy un padre de mierda, sé que me odiás por todo y no te culpo. Se ve que no estoy bendecido, porque siempre hago las cosas mal. El diablo me ganó”.

Con estas palabras transmitidas por WhatsApp, un hombre del barrio Libertad prácticamente confesó la violación a la que sometió a su hija y desde entonces se encuentra detenido en una comisaría de Lobos acusado de abuso sexual con acceso carnal agravado.

La víctima (la llamaremos Angela para preservar su verdadera identidad) tiene 14 años y desde hacía tres vivía sola con el padre. Mientras él trabajaba ella se ocupaba de los quehaceres domésticos, sin estar escolarizada.

El lunes 12 de agosto al mediodía Angela se comunicó con su madre preguntándole si podía quedarse con ella. Durante el fin de semana había ocurrido algo extremadamente grave que la impulsó a pedir ayuda.

“La fui a buscar, agarró un poco de ropa y nos vinimos para casa. Me dijo que se había peleado con el papá. Entonces le mandé un mensaje al padre avisándole que estaba conmigo, pensando que había sido una típica discusión de padre e hija”, dijo la mujer a InfoCañuelas.

Luego de ese mensaje el hombre llamó por teléfono a su hija y le pidió que saliera hacia la vereda porque necesitaba hablar con ella.

“Yo le puse el teléfono en altavoz y la seguí. Entonces escuché que él le preguntaba si había contado algo de lo que había sucedido el domingo; que le jurara que no había dicho nada porque si hablaba, podía ir preso. Yo le agarré el teléfono a la nena y le pregunté qué era lo que no me tenía que contar. Ahí cortó”, relató la mujer.

Mientras el padre comenzó a mandar mensajes de tono místico (decía que no estaba “bendecido” y que “el diablo” le había ganado) su madre tomó a su hija del brazo y la llevó a la habitación “para hablar”.

“Se abrazó a su hermana, se largó a llorar y me contó que el padre había abusado de ella. Que el domingo había vuelto de pescar, que empezó a discutir y que la acusaba de tener un ´machito´. Entonces abusó de ella. También contó que fue la segunda vez, que la primera había sido en una fiesta, el 1 de enero”.

La mujer hizo la denuncia de inmediato. El cuerpo médico legal revisó a la niña constatando que tenía signos recientes de penetración vaginal con lastimaduras compatibles con una violación.

Entre los elementos que aportó a la Fiscalía 1, a cargo de la investigación, hay varias capturas de mensajes de WhatsApp y algunos audios. En uno de ellos, de hace aproximadamente un mes, el hombre la invita insistentemente a Angela a realizar “un juego”, a lo que ella se niega. A partir de ese audio su madre cree que los abusos podrían ser más que dos.



Algunas de las capturas entregadas en la Fiscalía 2, que investiga el caso.
 

El detenido tiene 35 años y trabaja como empleado de un zinguero. Angela -cuyos padres se separaron cuando tenía 8 meses- creció con su mamá. Hace 3 años pidió vivir con su padre, que se hizo cargo de la tenencia. Y si bien mantuvo el contacto con su madre, nunca manifestó ninguna situación extraña.

Residían en Los Pozos hasta que el año pasado él se separó de su segunda pareja y se mudó al barrio Libertad, donde vivía solo con su hija. Ella se ocupaba de cocinar y limpiar la casa pero no iba a la escuela. La explicación que dio su padre es que no encontró vacante en las escuelas del centro de Cañuelas, pero a la luz de lo ocurrido, su madre cree que el hombre nunca se preocupó por escolarizarla para poder tenerla controlada en la casa.

“Ahora está dentro de todo bien, contenida. Tiene que hacer un tratamiento psicológico. Lo que me recomendaron es que por el momento no retome el colegio, que directamente retome el año que viene”.

Sobre su ex marido cuenta que mientras vivieron juntos no tenía conductas extrañas, que no era alcohólico ni consumía drogas. “Pero no sé lo que pasó después. Hace mucho tiempo que no tengo contacto con él, más de 13 años, que es una eternidad. Las pocas veces que lo vi fue durante unos minutos en el juzgado de Paz”.