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Se unificaron las cuatro causas contra el kinesiólogo y el Colegio designó sumariante

Tres de las mujeres que denunciaron al profesional por abuso sexual ya ratificaron la denuncia ante el fiscal Lisandro Damonte.

Tres de las mujeres que denunciaron al profesional por abuso sexual ya ratificaron la denuncia ante el fiscal Lisandro Damonte.

Se unificaron las cuatro causas contra el kinesiólogo y el Colegio designó sumariante

 Sandra Di Giácomo. Foto: Augusto de la Rosa.

La Fiscalía 1 de Cañuelas acaba de unificar las denuncias por Abuso sexual simple presentadas por cuatro mujeres de Cañuelas, de entre 18 y 65 años, contra un reconocido kinesiólogo. Dos de ellas ratificaron sus dichos en una audiencia que se llevó a cabo este jueves con la presencia del fiscal Lisandro Damonte y los abogados de las partes aunque una se quebró al ser interrogada por el defensor, por lo que responderá las preguntas por escrito.

La causa se inició a fines de abril cuando la docente Sandra Di Giácomo, de 51 años (se la identifica porque ella solicitó exponer su nombre) se presentó en la Comisaría de la Mujer para denunciar los tocamientos de los que fue víctima durante una sesión de kinesiología y quiropraxia.

Al tomar estado público lo expresado por Di Giácomo (caso A) se sumaron otras tres denuncias:

B) Una mujer de 65 años dijo haber sufrido tocamientos hace unos 5 años cuando el profesional atendía en otro consultorio. “Yo estaba parada con él atrás de mí haciéndome masajes en la columna. Yo iba sacando el cuerpo, pero él cada vez se acercaba más y más buscando apoyarme, rozándome constantemente, hasta que en un momento ya no pude moverme más porque estaba la camilla adelante. En ese momento apoya su pene en mi cola” relató.

C) Una profesora de 36 años que fue atendida en 2019 relató una situación similar. “Llegando a las últimas sesiones me dice: ´parate que te voy a sonar la espalda y te acomodo el cuello´. Es ahí donde me toma por detrás, me abraza con mucha fuerza dejándome paralizada poniéndome una mano por debajo del pecho, tocando mi seno y con la otra mano arriba sosteniéndome. Yo estaba parada y contra la camilla y se me empezó a acercar apoyando su miembro en mi cuerpo, me quedé paralizada. Yo no podía moverme, me decía ´te estoy sonando, espera que acá tenés un nudo, tenés esto´ y bueno ahí sentí que me apoyó absolutamente todo su pene, sentía que estaba erecto, me gemía en el oído, fue una situación espantosa. Me moví como pude, reaccioné, le dije ´conmigo no te hagas el pelotudo´. Me dice ´bueno, listo, cambiante. Me cambio, salgo aterrada y él como si nada se había puesto a charlar con una persona cuando salgo del consultorio, como naturalizando lo ocurrido. En su momento lo hablé con mi pareja y mi mejor amigo. Cuando se publicó la denuncia de la Sra. Di Giácomo decidí hacer la denuncia, es una situación horrible que me daba y me sigue dando mucha vergüenza”.

D) Una estudiante que fue atendida en abril de este año.

Las tres primeras mujeres están representadas por la abogada Nicolasa Boccarratto, en tanto que la estudiante concurrió a la justicia patrocinada por otro letrado.

Mientras que Di Giácomo ya ratificó la denuncia semanas atrás, este jueves 24 de junio fue el turno de los casos B y C. Si bien ambas ratificaron en un todo lo manifestado en primera instancia, la mujer de 36 años se sintió intimidada por las preguntas del abogado del kinesiólogo, Alejandro Drago, por lo que Boccarratto solicitó no revictimizarla y permitirle contestar por escrito.

“Lo que está claro hasta aquí es que hay una conducta repetitiva por parte del imputado. Todos los abusos ocurrieron cerca del último turno, siempre cerraba la puerta de los boxes aunque no hubiera nadie, y en todos los casos se ubicó detrás o encima de las pacientes, ejerciendo mucha fuerza física y apoyando su miembro erecto sobre la zona posterior de ellas” relató Boccarratto.

Nicolasa Boccarratto, abogada en tres de los expedientes. Foto: Augusto de la Rosa.

También destacó que en todos los casos las pacientes firmaron en forma anticipada la concurrencia a las diez sesiones por lo que si se revisa sus historias clínicas daría la impresión de que cumplieron con la totalidad del tratamiento cuando todas ellas lo abandonaron antes.

Boccarratto también destacó que las maniobras de quiropraxia que el kinesiólogo aplicó a sus pacientes requieren de un consentimiento firmado. “En las audiencias les pregunté a las víctimas si el imputado les había hecho firmar el consentimiento para tocar alguna zona erógena de sus cuerpos y la realidad es que ninguna firmó nada. Tampoco les explicó las maniobras que les iba a realizar. Según el Colegio de Kinesiólogos, las maniobras que hacía no tenían ninguna relación con las patologías que presentaban”.

“Las denunciantes se han mantenido muy firmes en sus dichos, lo que aporta mucha credibilidad a la causa. Todas coinciden en que hubo un mismo modus operandi, con actos de tocamiento, de mucha fuerza y poder” concluyó la abogada.

Por otra parte trascendió que el fiscal del caso, Lisandro Damonte, citó a declarar a los dos médicos traumatólogos que derivaron a estas pacientes al kinesiólogo de su confianza y solicitaron la entrega de sus historias clínicas.

Una vez recibida esa información, el fiscal estaría en condiciones de resolver la causa. Quedará pendiente para los próximos meses la realización de las pericias psicológicas tanto al imputado como a las denunciantes, lo que dependerá del turno que asigne la asesoría pericial de La Plata.

MEDIDAS DESDE EL COKIBA

El Colegio de Kinesiólogos de la Provincia de Buenos Aires (COKIBA) designó a la Lic. Ana Laura López (MP 4121) como instructora sumariante en el expediente interno que se inició contra el kinesiólogo de Cañuelas por presunta falta de ética profesional.

La función pericial de López será entrevistar a las víctimas, analizar sus historias clínicas y los procedimientos realizados y en base a esa información determinar si el profesional actuó de acuerdo al digesto normativo que guía la profesión.

“El Colegio me transmitió su preocupación por este caso, están decididos a investigar a fondo porque no quieren que la profesión se vea desvirtuada. Yo también voy a elevar una nota al colegio para pedir la suspensión de la matrícula del profesional, porque estamos ante un concurso real de delitos” concluyó Boccarratto.


 
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