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Policiales

Saquearon un comercio de ropa

Durante la Expo Cañuelas, ladrones ingresaron al local de indumentaria En Block. Se llevaron prendas por 60 mil pesos. Indignación del propietario. Se habrían producido otros diez robos durante el fin de semana.

 Los delincuentes provocaron un gran desorden.

Si bien en las vísperas de la Fiesta del Dulce de Leche el jefe de la Guardia Urbana, Osvaldo Díaz, aseguró que la necesidad de brindar seguridad en el predio ferial no significaría una reducción de la presencia policial en el casco urbano de Cañuelas, se habrían producido al menos diez robos en distintos puntos de la planta urbana.

El episodio más grave ocurrió en la noche del domingo, en medio de un corte de luz, en el local de indumentaria En Block, ubicado en Independencia 810 casi esquina Del Carmen.

Delincuentes atravesaron varios techos vecinos, desamuraron un ventiluz y se llevaron mercadería por 60 mil pesos.

El comercio, inaugurado hace un año y medio, es propiedad de Néstor Rasquetti, sobrino de la ex senadora Cristina Rasquetti.

"Hace unas semanas acumulé toda la ropa de invierno en un depósito y traje mucha ropa liviana de verano, preparándome para las ventas de fin de año. Me llevaron de todo, desde jeans y camperas hasta camisas y bermudas. Me hicieron un desastre", relató Néstor a InfoCañuelas.

Más allá del mal trago que significó el saqueo, lamentó que gran parte de esta mercadería la tenía en consignación. "Son prendas de las marcas Soviet, Dogma, Boy Cover y Naiboard, de las cuales soy representante exclusivo en zona sur. Como los fabricantes me conocen, me dieron mercadería por 40 mil pesos para ir pagando. Ahora me quiero morir".

Néstor descubrió el robo el lunes a la mañana, cuando abrió el negocio. De inmediato se dirigió a la Comisaría para hacer la denuncia. Lo hicieron esperar dos horas. El perito de la Policía Científica lo visitó recién a las 19 hs. "El hombre se disculpó, dijo que habían tenido diez robos el fin de semana y que no daban abasto", relató Rasquetti.

Según el damnificado, los ladrones pasaron un largo rato dentro del comercio y hasta tuvieron tiempo de probarse algunas prendas. Ningún vecino vio nada: el corte de luz transformó al barrio en una boca de lobo.

Un dato que llama la atención es que no tocaron equipo de música, la computadora ni una caja de herramientas, como si sólo hubieran ingresado con el claro objetivo de llevarse la ropa.

Los robos ocurridos el fin de semana, cuando gran parte de los recursos humanos en seguridad estaban volcados en la Expo Cañuelas (sólo para el control de las rutas 3 y 205 había 75 uniformados de distintas fuerzas) es la contracara de una fiesta en la que algunos disfrutaron y otros padecieron.

INFOCAÑUELAS