Volver a sección

Policiales

Preocupa la usurpación de un monte en Petión

La fracción de tierra ubicada frente al country La Martona fue tomado por unas diez personas que serían de Tristán Suárez. Los vecinos temen que el asentamiento crezca. No tuvieron respuesta de la policía ni de la Municipalidad.

 Casas precarias en el Monte de las Violetas.

Los vecinos de Alejandro Petión se encuentran en estado de alerta ante la sorpresiva llegada de un grupo de personas que en la noche del jueves 20 de agosto se introdujo en el llamado "Monte de las Violetas" ubicado en la curva de la Ruta 205, entre e Club de Campo La Martona y el campo de Smata.

"Hace unos días llegaron ocho hombres jóvenes, dos niños y una mujer. Ya han tomado el monte y se comenta que hay más personas en camino. Le avisamos a la policía y algunos funcionarios municipales, pero no hicieron nada. Se nos acabó la tranquilidad. Esto se va a convertir en una villa" dijo a InfoCañuelas una vecina que vive a pocos metros del lugar.

La misma fuente reveló que los intrusos "Llegaron de noche en un camioncito Chevrolet azul. Bajaron cables, alambres, colchones. Después vino una camioneta Volkswagen gris con dos hombres que trajeron mercadería. El mismo día se colgaron de la luz" añadió.

La mujer, antigua vecina de Petión, decidió llamar a InfoCañuelas porque en las últimas horas del domingo algunos de estos okupas se hallaban tirando piedras contra las viviendas cercanas a la ruta 205. "Estaban totalmente borrachos o drogados. Si esto sigue así, vamos a tener que armarnos", lamentó.

Varios fueron los lugareños que se dirigieron al Destacamento policial para denunciar el incidente, pero la respuesta de la Policía fue que si el dueño no hacía la denuncia, no podían hacer nada. También hubo un llamado al subsecretario de Seguridad Rubén Varela, quien tampoco tomó medidas.

El “Monte de las Violetas” -un triángulo de aproximadamente cuatro hectáreas que se ubica en la “Curva de Smata”-, no es un terreno fiscal. El propietario es un contribuyente de apellido González, con domicilio en la ciudad de Buenos Aires. 

Hasta el momento el asentamiento pasó inadvertido porque no está ubicado sobre la ruta sino sobre la calle de tierra posterior, que limita con el apeadero de la Estación Kloosterman.

"Estoy muy asustada porque soy una persona grande que vive sola. A la noche me encierro y vivo con miedo. Se nos acabó la paz. Si las autoridades no toman medidas, van a venir más familias y después nadie los va a poder sacar", concluyó la mujer.

INFOCAÑUELAS