Familiares, amigos y vecinos de Marcelo Rafful –29 años, asesinado el pasado 17 de enero por un conflicto familiar– marcharon esta tarde por el centro de Máximo Paz para pedir justicia por su asesinato.
Si bien hay un detenido –Isaac Peralta, de 22 años y ex cuñado de Rafful– reconocido como el autor material del hecho; allegados a la víctima sostienen que se debe detener a dos cómplices que habrían intervenido en el homicidio; ellos son: Joel ‘Yoyo’ Soriano y Emilio Paz.
El crimen de Marcelo Rafful, que era integrante de la conocida familia Burgos, ocurrió el pasado 17 de enero luego de que éste interviniera en un conflicto violento entre su hermana y su ex pareja –Isaac Peralta–. En medio de la refriega Peralta le disparó a Rafful lo que provocó su muerte; posteriormente se desató un caos vecinal que culminó con dos móviles policiales incendiados.
Casi al instante la Policía detuvo a Peralta y también a Joel Soriano por el asesinato, pero éste último fue liberado esa misma noche lo que despertó la bronca de la familia Burgos.
A casi un mes de todo esto, el malestar aumentó luego de distintas provocaciones y por el atraso en el reconocimiento del abogado de la familia en la investigación que lleva adelante la fiscalía Nº1 de Cañuelas a cargo de Javier Berlingieri. El letrado particular recién pudo tomar conocimiento de la causa el último jueves.
Estos motivos fundamentaron la marcha y el pedido de justicia que convocó a unas 70 personas y que partieron desde la casa de Marcelo Rafful –Rivadavia y Del Progreso– hasta la estación de Máximo Paz.
En este sentido, en dialogo con InfoCañuelas, Jimena Echeverría, la pareja de Rafful, explicó “lo que pedimos es que se detenga a Joel Soriano y Emilio Paz que participaron en el asesinato de mi marido. Antes de todo lo que pasó ya habíamos advertido a los padres de Joel de las amenazas que nos hacía a nosotros porque ya había bronca entre Joel y Marcelo pero no entendemos por qué Isaac se enganchó y mató a mi marido. Ya había reclamos previos”.
“Después de la muerte de Marcelo la fiscalía nunca se comunicó conmigo, hay testigos que no le toman declaraciones y pueden demostrar las amenazas de Soriano. Además, recién le dieron acceso a nuestro abogado hace unos días, cuando ya pasó casi un mes del asesinato”, continuó Echeverría.

“Le pusieron custodia a la casa de los Soriano por cinco días y a mi familia nada. Joel desde que salió esa misma noche sube provocaciones en redes para que nosotros las veamos. Esto fue un homicidio premeditado porque a Marcelo lo provocaron. No tomaron todas las declaraciones a testigos y solo escucharon a los asesinos”, cerró Echeverría.
La movilización reunió a unas 70 personas, varias motos y una batucada, llegaron por la Avenida Pereda hasta la zona del ‘Descanso’ frente a la estación de Máximo Paz con banderas y remeras con la leyenda “Justicia por Marcelo Rafful”.

En un momento se propuso cortar la ruta pero solo fueron unos minutos; sí se dio una acalorada discusión con el titular de la Comisaría Segunda de Máximo Paz, Ángel Castillo, por todo lo ocurrido. El comisario atinó a señalar que “la que toma decisiones es la Justicia, no la Policía”.
Entre tanto, los investigadores de la causa identificaron a cuatro personas que participaron en la destrucción y posterior incendio de los patrulleros. Todos ellos permanecen prófugos.
Escrito por: Marcelo Romero