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| Policiales

Llanto e indignación: la reacción de una pareja al encontrar su casa saqueada por ladrones

Por segunda vez en poco tiempo sufrieron un robo total de sus pertenencias. Video.

Por segunda vez en poco tiempo sufrieron un robo total de sus pertenencias. Video.

Llanto e indignación: la reacción de una pareja al encontrar su casa saqueada por ladrones

 El marco de la puerta arrancado.

Luego de una jornada de trabajo una pareja que vive en la zona rural de Cañuelas volvió a su casa y se encontró con el peor escenario: durante su ausencia habían entrado ladrones que tras romper las aberturas se llevaron prácticamente todo. La reacción, cruda y espontánea, quedó registrada en un video que filmaron mientras recorrían la vivienda, con expresiones de dolor y lógicos insultos hacia los delincuentes, la inseguridad y el gobierno.

La víctima es José Rodolfo Iasevoli, un sonidista que vive sobre la Ruta 3, a metros de la estación de peaje. Al no poder trabajar como consecuencia de la pandemia, junto a su esposa abrió un puesto de pochoclos en la feria de Uribelarrea, donde trabajan todos los fines de semana. Tal vez conociendo sus movimientos, los delincuentes les vaciaron la casa en dos oportunidades.

“El sábado llegamos de trabajar y nos encontramos con la puerta reventada. Lo que más lamento es que se llevaron mi computadora, mis equipos de sonido, consolas, micrófonos, pendrives y toda la música que tenía archivada. Si bien no podía trabajar de esto, que es mi oficio, estaba preparándome para volver a los evento” lamentó José en diálogo con InfoCañuelas.

Además, se llevaron un televisor nuevo que acababa de comprar en remplazo del que le robaron la vez anterior.; una cocina eléctrica, una rueda de auxilio nueva, cuchillos y diversos utensilios. Asimismo, abrieron un galpón del que sustrajeron varias herramientas.

Hace algunos meses el robo fue aún más importante: el botín incluyó un grupo electrógeno, máquina de cortar paso, bordeadora, cubiertas, un compresor, un trompo para mezclar cemento y diversos electrónicos.

“Lamentablemente en el campo estamos abandonados. No hay seguridad, tampoco tengo vecinos por lo que cada vez que salimos a trabajar tenemos el riesgo de volver y no encontrar nada. Estamos pensando en contratar a alguien para que se quede cuando salimos o directamente mudarnos porque tampoco es posible que tengamos que vivir con lo mínimo simplemente para evitar que nos roben”, concluyó José, quien recibió la solidaridad de todos sus compañeros de la Feria.

 

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