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La dura historia de Macarena: denunció a su pareja por violento, lo metieron preso y ahora la atacó su ex cuñada

Hace dos días fue golpeada en la vía pública por la hermana del detenido. Pide que la justicia dicte una perimetral para todo el grupo familiar.

Hace dos días fue golpeada en la vía pública por la hermana del detenido. Pide que la justicia dicte una perimetral para todo el grupo familiar.

La dura historia de Macarena: denunció a su pareja por violento, lo metieron preso y ahora la atacó su ex cuñada

 Macarena González.

Rocío Macarena González (26) se encuentra recluida junto a sus tres hijos. Su ex pareja, Ignacio Waldemar Alegre (22), está detenido en Alejandro Petión desde el año pasado por incumplir las restricciones de acercamiento y hace dos días una hermana del hombre la atacó en la vía pública, haciéndola responsable de su detención. Ahora la justicia dictó una perimetral adicional contra esta mujer identificada como Antonella Alegre, pero Macarena teme que más familiares se sumen a la represalia.

La última agresión ocurrió el martes 19 de mayo frente al supermercado El Monolito de la Av. República Oriental del Uruguay. Un video registrado por vecino muestra a Macarena en el suelo y a su ex cuñada sobre ella, insultándola y dándole trompadas en la cabeza.

En diálogo con InfoCañuelas la víctima contó que este drama comenzó hace tiempo. “Nos conocimos con Alegre hace cuatro años. Los dos primeros estuvo todo bien pero después empezaron los problemas. Primero fueron insultos o escenas de celos. Yo trabajaba en una parrilla, él no quería que fuera a trabajar, pretendía que me quedara en la casa y que no tuviera contacto con nadie, ni con mi familia ni con mis amigos”.

Según Macarena, en un momento Alegre –empleado en una fundición del barrio Libertad– quiso ser padre y a partir del embarazo, las agresiones se agravaron. “Empezó con empujones y gritos hasta que un día, estando embarazada de seis meses, me dejó encerrada con mis otros dos nenes, en la casa que alquilábamos. Como me había roto el celular, yo no tenía cómo avisar y pedir ayuda. Luego lo perdoné porque él me prometió que iba a cambiar, la relación continuó, nació la bebé y al año me separé”.

La chica asegura que tras la separación, a mediados de 2019, la situación se tornó insoportable. “Sabía mis rutinas, en qué horarios llevaba a mis nenes al jardín, me acosaba, me decía que si no volvía con él me iba a matar y se iba a matar, que yo no podía estar con nadie más… Yo intenté por todos los medios no denunciarlo: entre junio y septiembre hablé varias veces con su familia para que lo frenaran, porque la situación era insostenible. Un día la madre me dijo ´que se haga lo que se tenga que hacer´. La cuestión es que no intervinieron y yo no tuve más alternativa que hacer una denuncia”.


PERIMETRAL Y MÁS AGRESIONES 

Macarena se presentó por primera vez en la Comisaría de la Mujer el 2 de octubre de 2019. Dos días más tarde la juez de Paz, Inés del Valle Rivarola, dictó una restricción de acercamiento por pedido de la fiscal Norma Pippo. “Ese mismo día se apareció en la casa de mi mamá, donde yo estaba viviendo y rompió la notificación en pedacitos adelante mío”.

“A partir de ahí todo empeoró, empezó a merodear por el fondo de mi casa, a golpear puertas, a romper todo lo que tuviera a mano, nos empujaba, incluso llegó a agredir a mi mamá, que también lo denunció. Su hija parecía no importarle, un día la empujó, se cayó al piso y se golpeó. No le importaba nada. Yo siempre llamaba a la policía pero como no tenía botón antipánico, cuando llegaban él ya se había ido. Un día me cansé y hablé en el programa Cortá por Lozano. Dos días después la Fiscalía pidió que lo detuvieran por desobediencia”.

Macarena sostiene que en varias ocasiones tuvo algunos cruces desagradables en la calle con una hermana de Alegre, pero que no pasaron del límite verbal. “Me decía que ya las iba a pagar o cosas por el estilo”.

El martes 19 de mayo, cuando se dirigía al supermercado El Monolito por calle Uruguay, alcanzó a escuchar que le gritaron “puta” desde una camioneta que la cruzó, pero no le dio mayor importancia. “Cuando llegué al Monolito y apoyé la bicicleta apareció la hermana de Alegre, me agarró de los pelos y me empezó dar piñas y la cabeza contra el piso. La agresión duró varios minutos y menos mal que los empleados se metieron a separarla, sino me mataba. Me quedaron marcas en la espalda, marcas de los dedos en el cuello y marcas en la cabeza. Mientras me pegaba me decía ¿Sabés de dónde vengo, hija de puta? Vengo de ver a mi hermano´, por lo que pareciera que él la mandó a golpearme”.

Una vez que su ex cuñada se retiró, llamó a la policía. “Cuando llegaron y hablaba con ellos esta mujer volvió y haciéndose la guapa decía que me había pegado porque me tiene asco y pedía que la metieran presa. Lamentablemente no la pudieron detener, porque yo no tenía sangre o lesiones graves. De todas maneras la denuncié y ahora dictaron una restricción de acercamiento también contra ella”.

El informe médico realizado en la guardia del Hospital Ángel Marzetti indica “Eritema (enrojecimiento de la piel) en la parte anterior y posterior del tórax”.

Si bien Macarena está conforme por la celeridad con que esta vez se fijó esta nueva perimetral, piensa que debería hacerse extensiva a todo el grupo familiar de su ex. “En total son cinco hermanos, yo me siento insegura, no sé si mañana puede haber otro ataque”.

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