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La drástica decisión que tomó un empresario luego de sufrir varios robos en su depósito

En el término de tres días le llevaron todo lo que contenía un galpón, hasta los focos de la luz.

En el término de tres días le llevaron todo lo que contenía un galpón, hasta los focos de la luz.

La drástica decisión que tomó un empresario luego de sufrir varios robos en su depósito

Cansado de la inseguridad, un empresario dueño de una serie de locales en el barrio San Ignacio adoptó una drástica decisión luego de sufrir un tercer robo consecutivo en el lapso de tres días: soldó puertas y ventanas y les colocó rejas dejando el local totalmente sellado y bloqueado. Ya no puede ingresar ni siquiera él. Santo remedio.

La víctima es Roberto Charif, propietario de un inmueble ubicado en Salta y Estados Unidos, donde hay dos depósitos y una oficina.

En diálogo con InfoCañuelas contó que en el úiltimo mes se sucedieron tres robos en los galpones y uno en una oficina. El primero fue precisamente en esa oficina, donde le robaron puertas, ventanas (seis hojas en total con sus respectivos vidrios) y hasta el inodoro del baño.

En los locales, en tanto, se llevaron escaleras, una carretilla, herramientas, dos equipos de aire acondicionado, 14 sillas, una mesa, dos colchones, un somier, bombas de agua y hasta los focos de los portalámparas.

“A mi edad estoy cansado de renegar con la inseguridad, así que decidí sellar uno de los depósitos. Me gasté un montón de hierro y diez electrodos para anular todos los accesos. El día que necesite entrar voy a necesitar una amoladora. Parece una locura, pero es la única solución que encuentro para que dejen de robar”, dijo Charif a InfoCañuelas.

Destacó que entre las tres bombas de agua que se robaron desde Año Nuevo y el material para hacer rejas y soldaduras, lleva gastados casi 200 mil pesos.


Dos de las aberturas forzadas por los ladrones.

“Lo que no entiendo es la impunidad con la que se mueven por el barrio. La última vez que entraron me abrieron las cortinas metálicas con maza y cortafierro” graficó.

Agregó que a sólo 50 metros hay cámaras de seguridad del municipio que apuntan hacia el centro educativo para discapacitados Welcome, donde también hubo una infinidad de robos en los últimos años. A pesar de ese control, los malvivientes intentaron entrar por enésima vez al centro educativo por un sector donde hay un alambre electrificado. En esa acción se activaron las alarmas, lo que impidió un nuevo ingreso al establecimiento.