Volver a sección

| Policiales

Habló la mamá del albañil que murió aplastado por un gajo

Ocurrió en Santa Anita. Dijo que fue contratado para hacer una poda sin contar con las medidas de seguridad y que estaba parado sobre una tarima atada con trapos.

Ocurrió en Santa Anita. Dijo que fue contratado para hacer una poda sin contar con las medidas de seguridad y que estaba parado sobre una tarima atada con trapos.

 Mariano Acuña junto a su hijo y los hijos de su pareja.

María Del Carmen Ferreyra todavía no logra salir de su estupor. Su hijo Mariano Alberto Acuña, de 33 años, el cuarto de cinco hermanos varones, falleció el miércoles mientras realizaba una tarea de poda en un terreno del barrio Santa Anita.

La voluminosa rama de un eucalipto se le vino encima y lo golpeó en el pecho perforándole los pulmones. Su muerte fue instantánea. El Destacamento de Los Pozos y los Bomberos Voluntarios fueron convocados para bajar el cuerpo del árbol.

“El señor que lo contrató trabaja como cuidador de un campito y le pidió que podara el árbol del terreno de al lado que supuestamente está por comprar. Nos parece raro que pode un árbol de un lote que no es suyo, pero lo cierto es que mi hijo comenzó a hacer el trabajo en forma muy precaria. Según lo que me dijeron, se subió a una tarima que estaba atada con sogas hechas de trapos. En un momento una rama se le vino encima y no hizo tiempo a saltar” relató María Del Carmen a InfoCañuelas. 

La mujer es de Posadas pero desde fin de año se encuentra trabajando en Provincia de Buenos Aires. Mariano también era misionero: llegó a la zona de Cañuelas a los 18 ó 19 años para trabajar en una chancería de Ruta 3 y luego se dedicó a la albañilería.

“Estaba haciendo una obra al lado de donde está el hombre que lo contrató. Como estaban sin materiales y la obra había parado, aprovechó para hacer esta changa” agregó María.

Dos días después del incidente, con su hijo ya enterrado, intenta encontrar testigos de lo que pasó. “El único que salió  a hablar hasta ahora es el hombre que lo contrató, pero no sabemos para quién trabaja, porque dice que no sabe el nombre, lo que nos resulta sospechoso. Había una tercera persona en el lugar, pero tampoco aparece. También nos resulta raro que pagaron todos los gastos del sepelio y el cementerio por cinco años”, añadió la mujer.

Acuña vivía en el barrio Las Chapitas. Estaba en pareja desde hacía siete años y tenía un hijo de 8 años con esa mujer. Ademas, compartían el hogar otros chicos de la mujer que Mariano cuidó como propios.

x