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Graciela Castillo murió por un traumatismo y fractura en la base del cráneo

Trascendieron los primeros datos de la autopsia. Su hermano reveló detalles sobre el vínculo que mantenía con Sergio Romero.

Trascendieron los primeros datos de la autopsia. Su hermano reveló detalles sobre el vínculo que mantenía con Sergio Romero.

Graciela Castillo murió por un traumatismo y fractura en la base del cráneo

 Graciela Castillo, madre de 14 hijos.

Este lunes se llevó a cabo en la Asesoría Pericial de La Plata la autopsia el sobre el cuerpo de Graciela Castillo, la mujer de 46 años que el domingo 1 de mayo fue asesinada en la casa de su pareja y padre de uno de sus hijos, Sergio Romero.

Los datos extraoficiales a los que tuvo acceso InfoCañuelas indican que la víctima murió como resultado de un traumatismo severo de cráneo y fractura en la base del cráneo. Se cree que habría sido golpeada con un elemento contundente, posiblemente un fierro o una maza, elemento que no fue hallado en la escena del crimen.

Entre tanto, InfoCañuelas habló con Sergio Castillo, hermano de la víctima, quien confirmó que ella y Romero se conocían desde hace muchos años, porque él solía visitar la “Estancia de Blanco”, en Ruta 6, donde parte de la familia Castillo vivió tiempo atrás.

“Se pusieron en pareja hace cuatro años pero a él lo conocemos de toda la vida. Tuvieron una nena que ahora tiene tres años. El año pasado ella lo denunció por golpes y amenazas y por eso estaban separados, pero hace como cuatro meses volvieron. Ella seguía en su casa de calle Azcuénaga, cerca de la Escuela 501, y él vivía en la casa donde la mató. Él tomaba mucho. Hace unos días me lo cruce y no se podía mantener en pie”.

Los Castillo son una familia grande de 13 hermanos (nueve varones y cuatro mujeres) mientras que Graciela también tuvo una descendencia numerosa: 15 hijos de los que viven 14. Tuvo cinco con su primera pareja (una de las niñas se quitó la vida en 2010); nueve con un segundo marido oriundo del Chaco, con quien vivió en Villa Adriana; y la última niña con Romero. 

Sergio contó que algunos de los hijos ya son mayores de edad y que los más pequeños quedaron al cuidado de los padres o de alguna tía, en el caso de la más pequeña.

Sobre los últimos días de su hermana, Sergio reveló que había muchas “discusiones” de pareja y que ella “iba y venía”.  Así, por ejemplo, contó que iban a bailar juntos. El sábado 23 de abril compartieron un baile de Los Aromos, que no terminó bien. En un momento comenzaron a pelear y Romero fue echado del lugar.


Graciela Castillo tenía 14 hijos.

“El último sábado volvieron a ir juntos a bailar a Los Aromos, pero a él no lo dejaron entrar porque estaba borracho. Mi hermana entró sola. Pensamos que él se volvió a la casa y que ella después fue a dormir cuando terminó el baile”.

Esa noche sus hijos de entre 3 y 16 años se quedaron solos en la casa de la calle Azcuénaga al cuidado del mayor. Cerca del mediodía, viendo que su madre no regresaba, fueron a lo de Romero a buscarla. Mientras que una de las hijas de seis años y otra más pequeña entraron a la habitación, los demás se quedaron en la placita de enfrente.

Las niñas encontraron a su madre en la cama, con el cuerpo tapado por la ropa de cama y la cabeza cubierta por una campera. La destaparon creyendo que estaba dormida. Sin perder tiempo salieron corriendo y hablaron con un hombre conocido que pasaba en moto. “Romero mató a mi mamá” le dijeron. Fue este vecino el que llamó a la policía.

En ese momento el cuerpo ya estaba rígido, por lo que se cree que el femicidio ocurrió en las primeras horas de la mañana. Un testigo vio a Romero salir a eso de las 10 en una bicicleta playera celeste. Llevaba una mochila en la que se cree que tenía el arma homicida, posiblemente un fierro o una maza, herramienta que usaba en sus tares como ayudante de albañil.

“Yo pienso que se puede haber enojado porque no pudo entrar al baile y como estaba borracho se fue a dormir. Quizá ella llegó, se acostó y ahí la mató. Después, más fresco, tomó consciencia de lo que había hecho y se fue. Tiene dos hermanas pero no creo que lo estén escondiendo. Lo estuvieron buscando en una obra que tenía en La Garita, creyendo que se podía esconder ahí, pero hasta ahora no apareció. Pienso que debe estar escondido en algún monte o algo así y que cuando le agarre el frío o el hambre, se va a entregar”, concluye Sergio.

VELATORIO

Graciela Castillo será velada este martes 3 de mayo de 8 a 11 en Cochería Rodríguez. A las 11.30 sus restos serán inhumados en el Cementerio Parque La Oración.