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Estafaron a turistas que alquilaron una quinta en el barrio El Taladro

Pagaron más de 30 mil pesos por un hospedaje de cinco días publicitado en Facebook. El predio existía, pero era de otra persona.

Pagaron más de 30 mil pesos por un hospedaje de cinco días publicitado en Facebook. El predio existía, pero era de otra persona.

Estafaron a turistas que alquilaron una quinta en el barrio El Taladro

 Una de las imágenes usada en la publicación.

Tres jóvenes de la ciudad de Buenos Aires fueron estafados por una mujer que les alquiló una quinta en el km. 73 de la Ruta 205, en cercanías del barrio El Taladro de Cañuelas. Este lunes de marzo, cuando llegaron para iniciar sus vacaciones, descubrieron que el inmueble pertenecía a otra persona.

Por los datos que pudieron reunir, todo parece indicar que la estafadora alguna vez se alojó en esa quinta y de esa manera obtuvo las imágenes que luego utilizó para promocionar el alquiler en las redes sociales.

Los estafados son Maximiliano y su pareja Antonela, de 20 años; y Rocío, una amiga de ambos. Durante la semana se iba a sumar otra pareja invitada.

En una entrevista con InfoCañuelas Maximiliano contó que hace algunas semanas comenzaron a buscar una quinta a buen precio hasta que en Facebook dieron con una tal “Patricia” que alquilaba su quinta de Cañuelas por 5.000 pesos diarios.

Luego de averiguar las características de la casa y pedir fotos del interior, acordaron alojarse del 1 al 5 de marzo por un importe total de 25.000 pesos. La dueña les pidió que le transfirieron la mitad a la cuenta de su esposo, Walter Antonio Correa. Ese mismo día hicieron la transferencia de $ 12.500 al CBU de Correa perteneciente al banco digital Brubank. El resto se abonaría en efectivo al momento del ingreso. 

A los cuatro días la dueña se contactó para decirles que se había olvidado de pedirles los 4 mil pesos del fondo de garantía. También lo transfirieron al mismo CBU de Correa.

A la semana siguiente Patricia se contactó nuevamente para avisarles que se iría de viaje con su esposo, que le transfirieran la segunda mitad del alquiler, y les dio un teléfono del familiar que los recibiría con las llaves. Pero eso no fue todo. Hace tres días les reclamó 2.000 pesos adicionales para sanitizar las instalaciones por protocolo de Covid-19. 

Mensajes cruzados entre Patricia y los inquilinos.

“Me llamó la atención porque nunca nos había hablado de ese costo extra, pero se lo transferí. Luego me dijo que en realidad eran 2.500. Ahí me molestó y le dije que no le iba a enviar más plata. La excusa que siempre ponía es que se había confundido o que se había olvidado de darnos antes esa información” comentó Maximiliano. En total, las transferencias realizadas suman $ 31.000.

Este lunes 1 de marzo la pareja y su amiga salieron temprano desde el barrio de Mataderos hacia su destino de vacaciones. Pararon en una estación de servicio de Cañuelas para avisar que ya estaban llegando. Patricia no contestó. Tampoco lograron comunicarse con el teléfono del familiar o casero que los recibiría.

“Mi novia, que siempre hablaba con Patricia, le enviaba mensajes pero no llegaban. Probamos desde los otros teléfonos y sí llegaban, entonces nos dimos cuenta de que había bloqueado a Antonela. Nos empezamos a preocupar y cuando llegamos a la quinta, no tenía nada que ver con las fotos que vimos en Facebook. Esperamos un rato, pero nadie abría, hasta que a unos 300 metros hablamos con una señora, Ana, que nos dijo que siempre pasaba lo mismo, que llegaba gente y no la atendían. Nos mandó hacia otra quinta y luego de recorrer unos 3 kilómetros, llegamos. Esa segunda quinta sí era las de las fotos. Nos atendió una chica, Luciana, que se agarraba de la cabeza. Nos explicó que nos habían estafado, que esta persona, Patricia, se había alojado hace un tiempo con ella y que por eso tenía fotos de la casa y el parque”.

Maximiliano agregó que la persona con la que negociaron el alquiler usaba la identidad de Patricia Navarro, aunque luego descubrieron otras publicaciones que serían de ella, con el nombre de Vanesa Salvatierra.

“Estamos realmente muy tristes por esta estafa, trabajamos mucho para ahorrar esta plata e irnos de vacaciones, algo que nunca pudimos hacer antes. Más allá de la plata, nos produce mucha tristeza por el tiempo perdido, el disgusto y la mala onda”, concluyó Maximiliano.

Antes de volver a la ciudad de Buenos Aires intentaron hacer la denuncia policial en la Comisaría de Cañuelas, pero como todas las pruebas que tenían estaban en soporte digital, deberán volver mañana al Destacamento de Uribelarrea (que tiene jurisdicción sobre El Taladro) para entregar copias en papel.

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