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Policiales

Desvalijaron una vivienda en La Garita

La familia se ausentó unas horas para asistir a un cumpleaños. Al regresar encontraron la casa dada vuelta. Reclaman presencia policial e iluminación en las calles.

 Revisaron todos los rincones. Se llevaron dinero y aparatos electrónicos.

El tranquilo barrio de La Garita se vio alterado por un robo del que fue victima la familia de Marcelo Cereminati, residente desde hace más de cinco años en la zona.

El sábado a las 21.20 los Cereminati se ausentaron para concurrir a un cumpleaños. A la 1.30 del domingo, cuando regresaban al domicilio, observaron la puerta de calle abierta. De inmediato se dieron cuenta de que los ladrones podían estar adentro, por lo que siguieron avanzando unos metros para pedir ayuda a unos familiares.

"Fuimos directo a lo de mi cuñada, Juana Zangari, para llamar a la policía. Ahí mi cuentan que nos unos instantes antes habían escuchado unos gritos en mi casa, que está a pocos metros. Quiere decir que los ladrones nos vieron llegar y posiblemente alguien que hacía de campana les avisó a los que estaban adentro", contó Marcelo a InfoCañuelas.

Algunos detalles demuestran que los delincuentes escaparon apurados: en el jardín de la casa dejaron un televisor y en la parada de micros, ubicada sobre la 205, se les cayó un GPS.

Para ingresar rompieron un mosquitero y luego barretearon una ventana. Se llevaron dinero, una notebook, una cámara de fotos, una tablet, una play station 3, zapatillas, un rifle de aire comprimido y una antigua escopeta, recuerdo del padre de Marcelo.

No está claro si los delincuentes llegaron en colectivo o se movilizaban en algún vehículo, aunque algunos testigos refieren que tres motos ajenas al barrio fueron vistas minutos antes del hecho.

A pesar del mal momento que significó encontrar la casa totalmente desordenada, Marcelo agradece que nadie salió lastimado. "Por suerte convencimos a mi hija de que nos acompañara al cumpleaños. Al principio no quería ir. No sé qué hubiera pasado si la encontraban durmiendo".

Los Cereminati viven sobre la calle Urquiza, a unos 500 metros de la nueva plaza Papa Francisco, inaugurada hace quince días.

"Lamentablemente en este barrio hay gente de primera y gente de segunda. Los servicios llegan solamente hasta la plaza. De ahí en adelante no tenemos seguridad, no tenemos patrullaje, no tenemos zanjeo y tampoco iluminación", concluyó Marcelo, quien se encuentra con licencia médica y sin poder ir a trabajar debido al fuerte impacto que significó la invasión de su domicilio.

INFOCAÑUELAS