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Policiales

Denuncian al boxeador Cisterna por una brutal agresión

El dueño de un lavadero de autos asegura que lo dejó inconsciente y con una costilla fisurada. La respuesta del púgil.

 Ferreyra, con el rostro desfigurado y un corte en el labio.

"Yo iba a caminando a la casa de mi viejo. Cuando estoy llegando a Matheu y Olavarría Fatu se bajó de su auto, un Ford de color azul, y sin mediar palabra me empezó a pegar. Recibí tres o cuatro trompadas en la cara y ahí me caí al piso. Me desperté en el Hospital" relató a InfoCañuelas Matías Ferreira, quien ya se encuentra de regreso en su casa, con la indicación de guardar reposo por 10 días. En una declaración realizada ante la Comisaría acusó de la paliza al boxeador Braian Nahuel "Fatu" Cisterna. 

Ferreyra, de 26 años, maneja un lavadero de autos en Alem esquina Morales. En declaraciones a InfoCañuelas dijo que conoce al boxeador Braian Cisterna por ser cliente del lavadero. "Hemos tenido discusiones porque no le gustó cómo le lavé el auto. Un día le dije que si no estaba conforme que no me lo trajera más, que lo llevara a otro lado. O sea que hemos tenido discusiones por bolucedes. Desconozco por qué me atacó de esta manera".

Sostiene que era tal su estado de confusión que no recuerda quién lo llevó al Hospital Marzetti. Horas después de la golpiza, cuando logró recuperarse, se dirigió a la comisaría donde también denunció a Cisterna por amenazas. "Yo estaba inconsciente y no sé lo que me dijo pero la gente que lo vio me dijo que me amenazó de muerte. Me dijo que si llegaba a contar lo que había pasado, me iba a matar".

Además de los hematomas en el rostro asegura que sufrió una fisura en una costilla y un corte en la parte interna del labio, donde le dieron seis puntos de sutura.

QUÉ RESPONDIÓ CISTERNA

El boxeador "Fatu" Cisterna, de 24 años, campeón argentino categoría ´ligero´ de la WPC (World Pugilism Comission), desmintió el relato realizado por Ferreyra, aunque hasta el momento no se presentó en la comisaría para hacer su descargo.

Según Cisterna, toda la agresión transcurrió dentro de la casa de su padre, Daniel Cisterna, en el barrio Buen Pastor, y no en la vía pública.

"Este chavón fue a la casa de mi viejo, porque se conocen. En un momento empezó a hacer bardo. Estaba totalmente pasado. Discutimos, le dije que dejara de hablar boludeces de mi familia y de pronto me agarró del cuello por atrás. Me lo saqué de encima y cuando me di vuelta sacó una navaja. Me tiró unos puntazos, lo esquivé y se la puse. Se cayó al piso y ahí le di un par de patadas. Se fue con la nariz sangrando y al llegar a la esquina pegó la vuelta y volvió a entrar a la casa de mi viejo para seguir con el quilombo. Yo tenía miedo por mis hijas, que estaban ahí gritando asustadas, así que le volví a dar un par de trompadas".

Según el púgil, su propio padre lo llevó en su auto al Hospital, donde lo asistieron.

"Que yo sea boxeador no quiere decir que me tengo que quedar de brazos cruzados si me agreden o si ponen en peligro a mis hijas. Yo solamente me defendí".

Asimismo, aseguró que los amigos de Ferreyra se dirigieron a su casa para vengarse por la agresión. "Este tipo es un transa y un delincuente. Cuando yo no estaba sus amigos me prendieron fuego la puerta y me rompieron los vidrios de la ventana a piedrazos. En ningún momento yo busqué este quilombo. Sólo intenté defenderme".

INFOCAÑUELAS