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Policiales

Avanza la investigación contra la “Banda de las Entraderas”

En rueda de reconocimiento las víctimas identificaron a uno de los detenidos. Hay un prófugo y se analiza el nexo con informantes locales.

 La banda ingresando a La Taquara. Captura de video.

La Fiscalía 1 de Cañuelas logró avanzar de manera sustancial en la investigación que el fiscal Lisandro Damonte lleva adelante contra la denominada “Banda de las Entraderas”, un grupo de cinco delincuentes que a lo largo de agosto y septiembre sembró el terror en el barrio Los Aromos, donde asaltó a varias familias de manera violenta. En todos los casos actuaron vestidos de negro y con extremo sadismo, al punto que torturaron a algunas víctimas con una plancha caliente.

La gavilla -integrada por tres menores y dos mayores- fue desarticulada a principios de este mes a partir de una serie de allanamientos realizados en el barrio Villa Palito, localidad de San Justo.

En los cuatro domicilios allanados los efectivos de la DDI Cañuelas detuvieron a tres menores y un mayor. Además, secuestraron distintos elementos de prueba, como bijouterie, un collar de perlas, un cintillo, relojes, elementos de electrónica y celulares que fueron reconocidos por los damnificados como propios. Un quinto hombre, mayor de edad, se encuentra prófugo.

El único mayor aprehendido por las fuerzas policiales es Alan Garnica, de 20 años. Esta semana  fue sometido a rueda de reconocimiento, con un resultado contundente. Según fuentes judiciales, siete de las ocho víctimas de Cañuelas lo reconocieron como uno de los integrantes de la banda que actuó en Los Aromos.

El mismo grupo también está sospechado de haber cometido dos robos en el Club de Campo La Taquara, bajo la modalidad de escruche, en ausencia de los moradores. En este caso los delincuentes quedaron registrados en cámaras de seguridad.

La investigación apunta ahora a dar con el quinto hombre prófugo. Además, se intenta dilucidar quién sería el informante local que les suministraba datos muy precisos sobre el movimiento de las víctimas y la composición de sus grupos familiares. Las sospechas están dirigidas a algún miembro de las fuerzas de seguridad o policía retirado.