Volver a sección

21.01.2013 | 22.03 | Policiales

Asaltan y golpean a una pareja para robarle la moto

Ocurrió el sábado en la colectora de Vicente Casares. La policía tardó una hora y media en llegar por falta de móviles y la ambulancia demoró más de dos horas.

 El asalto ocurrió cerca del almacén El Siempre Viva. FOTO ARCHIVO.

Una pareja que vive en la zona rural de Vicente Casares sufrió una verdadera odisea cuando cuatro delincuentes armados los interceptaron en la colectora de la Autopista para robarles la moto.

El sábado a las 21, Mariana Farías y su esposo Rogelio Conrrado, empleado de Lomaser, se dirigían en un ciclomotor de 100 cc hacia el poblado para festejar un cumpleaños de 15 al que habían sido invitados.

Al pasar por la colectora fueron interceptados por un Peugeot 504 blanco en el que iban cuatro hombres, dos adultos y dos jóvenes.

“Estas personas se bajaron, los apuntaron, los empujaron al piso. Mi mamá cayó de espaldas y se golpeó, se quedó muy dolorida. A mi papá lo mantuvieron en el piso apuntándole en la cabeza y en la panza”, relató Andrea, la hija de las víctimas.

Los delincuentes los revisaron y les robaron sus pertenencias, entre ellas dinero, documentos y el teléfono celular, aunque Mariana logró conservar el suyo porque tuvo la precaución de arrojarlo antes de caer en el zanjón.

Acto seguido, los delincuentes quisieron llevarse la moto, pero no lograron encenderla. “Ahí se pusieron muy nerviosos, empezaron a gritar y amenazar a mis padres diciéndoles que los iban a matar. Creo que se salvaron porque justo apareció un vecino que al ver un auto parado en la colectora, aminoró la marcha”.

Cuando los delincuentes escaparon, Mariana llamó a sus familiares. Uno de ellos se comunicó de inmediato a la Policía Comunal, y desde allí habrían llamado al Destacamento de Máximo Paz.

“El móvil tardó una hora y media en llegar. Cuando apareció el policía y nos quejamos, dijo que si hubiera sido por él venía a los 10 minutos, pero que no tenía el móvil. La ambulancia tardó más de dos horas. Mi mamá estaba golpeada y en estado de schock”, agregó la hija de las víctimas.

Por allegados supieron que esa misma noche los delincuentes pararon  en Vicente Casares para comprar cerveza.

“No tenemos vigilancia policial, no tenemos asistencia médica y durante el día tampoco vemos a los móviles de la Guardia Urbana. Estamos totalmente desprotegidos”, concluyó Andrea.

INFOCAÑUELAS