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Una triste razón para no volver a usar pirotecnia

Durante los festejos de Navidad, un potrillo recién nacido murió en el Refugio de Animales San Francisco de Asís, a causa del estrés provocado por el estruendo de los petardos y fuegos artificiales.

 Fernando tenía 6 días.

Los colaboradores del Refugio de Animales San Francisco de Asís, ubicado en el barrio Santa Anita, partido de Cañuelas, todavía no salen de su estupor tras el fallecimiento de un pequeño potrillo, afectado por los estruendos de la pirotecnia.

El 24 de diciembre, horas antes de la Navidad, varios amigos de la institución se reunieron en el lugar para asistir a los animales, previendo el estrés y el medio que les provocarían las explosiones.

En medio de los festejos del barrio circundante, Fernandito, un potrillo de tan sólo seis días de vida, no pudo soportar los ruidos y murió de un infarto. 

"Estamos destruidos, se nos fue el más bebé y nada pudimos hacer. A pesar de los esfuerzos de Patricia y de haberlo entrado al casco de la casa tratando de calmarlo, se nos fue en los brazos, aterrado por los ruidos y estruendos. Su corazoncito no resistió el miedo. Te vamos a extrañar mucho Fernandito. Un angelito más en el cielo. Les pedimos apoyo y comprensión en este terrible momento" expresaron los encargados del Hogar a través de un comunicado.

El refugio San Francisco de Asís aloja a más de 500 animales de distintas razas. Así como hay pequeños perros y gatos, también se pueden encontrar caballos.

La tragedia de Fernandito debe servir como ejemplo para tomar conciencia del daño y sufrimiento que provoca en los animales el uso de la pirotecnia.

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