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Un repartidor sufrió graves quemaduras al caer sobre un cable electrificado

El joven fue salvado por su novia, que tiró del cable y evitó que muriera por la descarga. Ocurrió el sábado en el barrio Los Campitos. Video.

El joven fue salvado por su novia, que tiró del cable y evitó que muriera por la descarga. Ocurrió el sábado en el barrio Los Campitos. Video.

Un repartidor sufrió graves quemaduras al caer sobre un cable electrificado

Un joven que hacía un reparto de helado en moto sufrió quemaduras en diversas partes del cuerpo al tocar un cable del tendido eléctrico que se hallaba caído en mitad de la calle. Mientras se retorcía entre chispazos, su novia tiró del cable y logró salvarle la vida aún a riesgo de quedar también electrocutada.

El muchacho fue trasladado por su padre hasta el hospital Cuenca Alta Néstor Kirchner y desde allí lo llevó hasta el Hospital “Luis Güemes” de Haedo, donde los médicos verificaron quemaduras de distinto grado en manos, pecho, espalda y talones.

El incidente ocurrió el sábado a las 21 hs. en la intersección de calles Lisboa y Miguel Cané, en el barrio Los Campitos. En el lugar había un cable tirado en el suelo desde el mediodía, aparentemente desprendido por efecto del viento.

Si bien los vecinos realizaron innumerables reclamos a la empresa Edesur, ninguna cuadrilla técnica se acercó al lugar. A la tarde concurrieron los Bomberos Voluntarios que procedieron a cercar la zona con una cinta de peligro, pero el cable siguió en el suelo generando descargas en tierra.

Al atardecer los vecinos montaron guardia a la espera de la cuadrilla, ya que gran parte del barrio estaba sin luz y el cable representaba un verdadero peligro, pero cerca de las 21, cuando comenzó a lloviznar, empezaron a retirarse hacia sus hogares. Fue entonces cuando sucedió lo que podría haber sido una enorme tragedia.

Duilio Innocenti, vecino del barrio La Garita, tiene un emprendimiento familiar de venta de helados en el que colabora su hijo Luciano, de 20 años, a cargo del delivery. El sábado a las 21 salió en moto junto a su novia Sol Mota para entregar un pedido en el lindero barrio Los Campitos.

“Cuando se acercó a la zona del cable caído no vio las cintas de peligro porque estaba todo muy oscuro. Un vecino le gritó, pero ya cuando estaba muy encima y no tuvo tiempo de frenar. Mi hijo se enredó con las cintas, cayeron sobre la calle y al levantarse tocó el cable con tensión. Ahí la mano se le fue al pecho y quedó acostado de espalda, inconsciente, recibiendo chispazos. Si bien la gente empezó a gritar que nadie lo tocara, mi nuera pegó el tirón y le arrancó el cables desde el pecho y luego le hizo RCP” describió Duilio.


A la tarde Bomberos colocaron una cinta de peligro.

“En una fracción de segundo, sabiendo que se podía quedar pegada, tuvo el coraje de sacarle el cable. Si no hubiera sido por ella, mi hijo no la cuenta. Fue un reglo de Dios”.

Luego se sucedieron frenéticos llamados a la policía y al Hospital para que enviaran una ambulancia. Ante las demoras en la llegada de la emergencia, el propio Duilio cargó a su hijo en un auto y lo llevó hasta el Hospital Cuenca, donde le hicieron un electrocardiograma que no advirtió anomalías cardíacas. No conforme con ese diagnóstico lo llevó inmediatamente al Hospital de Haedo, donde le hicieron una tomografía y una ecografía, además de curarle las múltiples quemaduras.

A raíz del revuelo que se generó en Los Campitos y los reiterados llamados del Destacamento policial de Alejandro Petión, a las 2 de la mañana llegó personal de Edesur que anuló la electricidad en el cableado de la cuadra y ya de día llegó otra que restableció el suministro en la zona.


Algunas de las lesiones sufridas por Luciano.

En la charla con InfoCañuelas Duilio se mostró indignado por esta demora, destacando que los reclamos comenzaron a las 2 de la tarde. “En ese momento tendría que haber venido la cuadrilla para levantar el cable. Pero no lo hicieron. Los bomberos tampoco hicieron más que poner una cinta. Fue una gran negligencia”. 

“Vamos a demandar a Edesur, porque esto no puede volver a suceder. Miren si esto le pasaba a una criatura... A mi hijo lo tengo vivo de pedo” concluyó Duilio, quien aprovechó además para mencionar el abandono en el que se encuentra el barrio La Garita: “No tenemos buenos servicios, el municipio se ocupa de todos los barrios menos del nuestro. Somos el último orejón del tarro”.