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Un abogado de Cañuelas, pieza clave en el desarrollo de un respirador de industria nacional

Rodolfo Baqué trabaja junto a un equipo de emprendedores con base en Santa Fe. El prototipo ya está finalizado a la espera de la autorización de ANMAT.

Rodolfo Baqué trabaja junto a un equipo de emprendedores con base en Santa Fe. El prototipo ya está finalizado a la espera de la autorización de ANMAT.

Un abogado de Cañuelas, pieza clave en el desarrollo de un respirador de industria nacional

 Baqué durante la presentación en la AAARBA.

En plena cuarentena un grupo de profesionales de las más diversas especialidades puso en marcha la creatividad y el trabajo en equipo. El resultado fue el diseño y producción del primer respirador de industria nacional. Si la ANMAT habilita su fabricación en serie, Argentina podría transformarse en el primer país de la región en producir este equipamiento médico, vital en la lucha contra la pandemia.

El alma mater del proyecto es el ingeniero Nuclear Jeremías Butto (32), quien aprovechó el tiempo de reclusión en la casa de sus padres en la localidad de Las Rosas (Santa Fe) para diseñar y fabricar un ventilador mecánico 100 por ciento made in Argentina.

Como primer paso se comunicó con algunos conocidos de su pueblo natal: Carlos Aníbal y Gabriel Moriconi, de la firma Vulcano Semirremolques; Horacio Testa, de Tecnoplast; y Hugo Tedeschi, de Tedeschi Sembradoras. Luego se sumó Rodolfo Baqué, abogado penalista nativo de Cañuelas y representante de jugadores de fútbol, quien tuvo el rol fundamental para gestionar el financiamiento, conseguir componentes y vincularse con organismos de salud, tanto nacionales como internacionales.

Después de varias pruebas realizadas en distintos laboratorios, el primer equipo -bautizado KiriVent- se presentó el jueves en la Asociación de Anestesia Analgesia y Reanimación de Buenos Aires (AAARBA). Ahora se espera que la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) apruebe el prototipo para su producción a gran escala. 

El equipo liderado por Butto -egresado del Instituto Balseiro y radicado en Bariloche, donde tiene una empresa tecnológica- realizó una inversión del orden de los 17 millones de pesos para desarrollar el respirador en tiempo récord. Hace unos días se concretó un convenio con una reconocida empresa de equipos médicos de Buenos Aires, que cuenta con capacidad para producir 200 respiradores al mes.

En diálogo con InfoCañuelas Rodolfo Baqué adelantó que si todo sale como esperan, los primeros 10 respiradores serán donados a los hospitales de Las Rosas, Bariloche y Cuenca Alta Samic de Cañuelas. “Ni bien tengamos la aprobación de ANMAT vamos a poner en marcha la producción para responder a la demanda del sistema sanitario”, dijo el letrado.

En cuanto al motivo del nombre, es un homenaje al Kiri, un árbol originario de China, también conocido como “Árbol Emperatriz”. En los últimos años cobró interés entre los ambientalistas por sus beneficios para la humanidad: es de rápido crecimiento, absorbe 10 veces más dióxido de carbono que cualquier otro árbol y arroja mucho más oxígeno.

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